Wednesday, January 11, 2006


EMBARAZO PRECOZ....ABUELAZGO IMPUESTO
Resultados de investigaciones recientes y acciones institucionales

Luis Julián Salas Rodas

                                                          Sociólogo
Especialista y Magister en Ciencias Sociales 
Magister en Ciencias de la Educación
Director Ejecutivo de la Fundación Bien Humano
                            www.bienhumano.org


Es un hecho real que los embarazos de adolescentes en Colombia han venido aumentando en los últimos 15 años. Investigaciones recientes confirman el incremento de la fecundidad, analizan los por que de tal situación y proponen acciones para su prevención. Siendo los jóvenes parte importante de su público objetivo, la Fundación para el Bienestar Humano viene adelantando, con el Departamento de Trabajo Social de la Universidad de Antioquia, un trabajo de acercamiento al tema con el objetivo de diseñar, planear, ejecutar y evaluar un programa de prevención del embarazo temprano en adolescentes escolarizados de Medellín. Para tal efecto la Fundación elaboró una base de datos bibliográfica y un listado de los programas y organizaciones que en el Valle de Aburrá se ocupan del tema. En total se reseñaron 45 investigaciones y 12 organizaciones. La investigación más reciente es del 2004 y la más antigua de 1987. La síntesis de los resultados más relevantes de 4 investigaciones universitarias se presentan a continuación:

Fecundidad adolescente en Colombia: incidencia, tendencia y determinantes. Un enfoque de historia de vida. Carmen Elisa Flórez y otras. Centro de Estudios para el Desarrollo, CEDE. Universidad de los Andes. Bogotá. 2004

“La fecundidad adolescente ha venido aumentando desde la década de los noventa, lo cual esta relacionado con un inicio más temprano y más rápido de la actividad sexual, mientras que se ha retardado el inicio de las uniones estables. La tendencia en el inicio de la actividad sexual ha llevado a que se observe un aumento en la maternidad entre adolescentes solteras, con grandes diferencias entre regiones(...)” “Las adolescentes del estrato bajo inician relaciones, se unen y son madres mucho más temprano y más rápido que las del estrato alto, lo cual esta asociado tanto al propio inicio de relaciones sexuales como al de las uniones. Aunque la planificación familiar juega un papel importante, su uso empieza después de que han iniciado relaciones sexuales. Esto se basa en la percepción de invulnerabilidad que tienen los y las adolescentes, en la creencia infundada de efectos secundarios, y en la creencia que no se necesitan métodos de control natal en la primera relación”.

“De los determinantes socioeconómicos de los eventos sexuales (inicio de relaciones sexuales, primer embarazo, primer hijo), el conjunto de factores contextuales del hogar son los más importantes, sobresaliendo el papel de la familia –ambiente y supervisión- en el comportamiento reproductivo de las adolescentes. El estudio evidencia el efecto limitado que sobre el comportamiento reproductivo de los y las adolescentes ha tenido la educación sexual que se imparte en los colegios desde 1993.” Solamente una tercera parte de las adolescentes de 13 a 19 años ha iniciado actividades sexuales”.

“Tal como se ha encontrado en otras investigaciones, los y las adolescentes comienzan a tener sus experiencias sexuales en el marco de sus relaciones románticas, las cuales, a nuestro modo de ver y coincidiendo con distintos autores, constituyen un contexto óptimo para ello. Sin duda, en lo que a la actividad sexual se refiere, las relaciones románticas ofrecen a los y a las adolescentes experiencias de aprendizaje de gran importancia que dependiendo de la edad a la que ocurran, de su naturaleza y de su calidad pueden conducirlos o no, a una vivencia satisfactoria de la sexualidad, así como a tomar decisiones planificadas y sistemáticas frente a su vida sexual y reproductiva”.

“Los resultados obtenidos indican que las decisiones que las jóvenes tomen en lo relacionado con su vida sexual y reproductiva se asocian con la formulación y realización de su proyecto de vida, al mismo tiempo que se pudo establecer que éste influye en la fecundidad adolescente. Cuando no se ha logrado formular metas relacionadas con el éxito profesional y la incorporación al mundo laboral, las cuales aparecen como centrales en la orientación hacia el futuro que se encontró entre los jóvenes estudiados, existe más riesgo de embarazo porque las adolescentes encuentran en la nupcialidad y en la maternidad su principal fuente de realización personal. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que también se pudo establecer que existe una relación entre las condiciones socioeconómicas y el tipo de metas y aspiraciones de los y las jóvenes, que centraron su proyecto de vida en la nupcialidad, la maternidad y paternidad pertenecían al estrato bajo”.

Paternidad adolescente. Características individuales y familiares de varones adolescentes padres y las relaciones que el evento de la paternidad ha provocado en ellos y sus familias. María Eugenia Agudelo Bedoya y otra. Universidad Pôntificia Bolivariana. Facultad de Trabajo Social. Grupo de investigación en familia. Medellín. 2004

“En este grupo de adolescentes se encontró que se reconocen como padres solteros y, aunque no han construído una relación de convivencia estable con la madre de su hijo/hija, sea esta o no su pareja actual, no desconocen su responsabilidad de padres y lo que este nuevo rol implica para ellos”.

“En la mayoría de los casos estudiados, la paternidad les llega a los jóvenes como un evento no planeado, generalmente en el marco de una relación que no consideraban lo suficientemente clara y estable como para proyectarla hacia este nuevo rol, el cual admiten que en alguna medida, los gratifica pero frente al que simultáneamente sienten como un obstáculo para sus planes y proyectos personales en tanto trunca expectativas de estudio, trabajo, diversión y conformación de una vida de pareja en una etapa posterior de su vida”.

“Todos concuerdan al expresar que ser padres jóvenes representa mucha responsabilidad y este papel los ha llevado a modificar sus estilos de vida para centrar su atención en los requerimientos económicos y afectivos de sus hijos/hijas, pasando ellos a un segundo plano, alejándose de su papel de adolescentes para acceder a una nueva condición como adultos”.

“ Es importante destacar que si bien las familias reconocen el impacto que genera en ellos la paternidad de los jóvenes estudiados, los sentimientos y las reacciones que describen ante este suceso demuestran que se ajustan a la crisis e incorporan al nuevo miembro en su condición de nieto/nieta, sobrino/sobrina; ratificando así su valoración respecto a las funciones de procreación, sustento y soporte afectivo que tienen tanta relevancia en la familia antioqueña y que, pese a los cambios que se evidencian en cuanto a topologías, modalidades de vínculo y convivencia, sigue siendo la familia reconocida como el contexto más importante en la crianza y protección de niños y niñas”

Tomarse el amor en serio: contexto del embarazo en la adolescencia. Carmen de la Cuesta Benjumea. Facultad de Enfermería. Universidad de Antioquia. Medellín. 2002

“El embarazo para las jóvenes es un hecho sentimental y biográfico que significa un punto de inflexión en su carrera personal. Contrario alo que se suele pensar, las jóvenes que quedan en embarazo tienen al interior de su relación amorosa, una conducta “conservadora”, en el sentido de que se ajustan a las reglas de género en una situación de amor romántico. Así, las ideas del amor romántico y las reglas de género son una poderosa influencia en su comportamiento. Esto es algo que los profesionales de la educación y de la salud han de tener muy presente en su relación con ellas. Además, este estudio indica que no se puede desvincular la educación sentimental o afectiva de la educación sexual, pues para las jóvenes ambas cosas están íntimamente ligadas”.

“La mayor preocupación de estas jóvenes es que las dejen de amar, y luchan por lograr un equilibrio afectivo; aunque temen la eventualidad de un embarazo, se sienten protegidas en cierta manera por la situación de amor romántico en la que se encuentran. El noviazgo es un acontecimiento en sus vidas, y tener relaciones sexuales es un momento decisivo en el cual se encuentran solas, sin el apoyo experto y social que esto requiere. Ser conscientes de la fragilidad y aislamiento en que estas jóvenes se encuentran parece un paso necesario para que tanto educadores como personal de salud sean eficaces en ayudarles a que eviten un embarazo no planificado. Si este ocurre, contarán al menos con su apoyo”.

“Los datos muestran que aunque no todos los embarazos son planificados, sí son aceptados. La respuesta que den las personas cercanas a la joven va a ser un asunto decisivo en la construcción de significado del embarazo y en su aceptación; así la orientación y el apoyo de las personas cercanas son cuestiones necesarias para que estas jóvenes recuperen el equilibrio perdido y logren reformular su identidad. Se comprueba una vez más la conclusión de que las políticas en este campo deben ser facilitadotas y no prescriptitas, y que han de reconocer las limitaciones de la conducta humana”.

“Los hallazgos de este estudio también validan la consejería como intervención importante en la prevención de los embarazos no planificados en la adolescencia, al mismo tiempo que hacen ver con preocupación la poca receptividad que esta intervención ha recibido en los servicios de salud”.

Los costos del embarazo adolescente. Arturo Parada y otros. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá. 2004

“Un billón cien mil millones de pesos es el costo de las implicaciones sociales y económicas calculadas para los 186.000 mil nacimientos de hijos de madres adolescentes durante el años 2003. Implementar un buen programa de educación sexual y de prevención cuesta, en promedio, entre 15.00 y 18.000 pesos por joven al año. Esta inversión es mínima si se tiene en cuenta que un embarazo normal cuesta entre 1.5 millones de pesos, el costo de la deserción escolar es de un millón de pesos, la pérdida económica por productividad por bachiller es de 6.5 millones de pesos al año, el costo de crianza es de dos millones de pesos, es decir, un promedio entre ocho y 15 millones de pesos por cada embarazo adolescente”.

“Aproximadamente el 60% de esta población que llega al mundo como hijos de adolescentes entra a engrosar la situación de pobreza, y un 65% es producto de embarazos no deseados. Las madres adolescentes en nuestro país se enfrentan a los problemas sociales y económicos que generalmente motivan la deserción escolar en un gran número de ellas, por falta de apoyo emocional y económico de la familia de origen. Esto cierra un círculo de pobreza que se inicia con la madre y continua con sus hijos. Las mujeres pobres tienen mayor riesgo de tener hijos siendo adolescentes, y a la vez las que tienen hijos siendo adolescentes son más propensas a estar en condiciones de pobreza. Los hijos continuan con el ciclo. No sin antes sufrir el rigor de la escasez de recursos económicos que se refleja en la desnutrición y demás problemas de salud, aumentando para ellos el riesgo de tener también hijos en la adolescencia”.

“Uno de cada cuatro niñas entre los 12 y 19 años de edad han estado o están en embarazo, una cifra que preocupa al sector de la salud y académicos, si se tiene en cuenta que el 20% de los colombianos son adolescentes, de los cuales el 50% son niñas.
Siete de cada diez niñas embarazadas saben qué son los métodos de planificación familiar. Esta demostrado que hacer talleres puntuales no sirve para nada. El proceso debe ser integrado y por un tiempo definido. El que los jóvenes estén informados no es garantía de que se protejan”.

“los riesgos para la salud de las adolescentes es mayor que un embarazo en una mujer adulta, dada la pequeñez de su cuerpo en formación. Las adolescentes tienen el doble de probabilidad de morir en el embarazo o el parto, comparadas con las mujeres gestantes entre 20 y 34 años de edad. Las adolescentes tienen cinco a siete veces más riesgo de sufrir hipertensión arterial, el cual es el problema más grave de mortalidad materna en el país, en especial en las niñas embarazadas. Es común tener bebes de bajo peso por dos razones: la nutrición deficiente y la competencia niño-madre. La adolescente no ha terminado su fase de crecimiento y su cuerpo compite con el del bebé para tener proteínas. Entre otros riesgos están el parto pretérmino (antes de tiempo), y la muerte del bebé en la etapa postneonatal , es decir cuando ya está en casa”.

Experiencias de organizaciones que adelantan programas en el tema de embarazo adolescente

Las 12 organizaciones identificadas tienen entre uno y cinco años de experiencia con adolescentes. 8 corresponden a ONG, 3 a municipios y 1 a una universidad privada. Sus acciones se enmarcan en los enfoques de derechos a la salud sexual y reproductiva, y promoción de la salud y prevención de la enfermedad. Las metodologías que emplean son de corte participativo, con fundamentos en estrategias de educación formal e informal como talleres, encuentros, foros, impresos, campañas en medios de comunicación alternativos. Algunas organizaciones han involucrado a los educadores y padres de familia. En la mayoría se trabaja con un enfoque múltiple de familia, género y generación. Hay limitaciones de recursos para continuar la labor y para incrementar la cobertura. Aún no se tienen estudios que den cuenta de un impacto temprano positivo en la reducción de embarazos adolescentes.

La revisión bibliográfica nos indica que disponemos de un buen número de investigaciones teóricas y empíricas sobre el tema, que han hecho avanzar el conocimiento científico de esta realidad social, sin embargo no parece haber una conexión efectiva entre los resultados de las investigaciones y el diseño de programas y proyectos concretos de prevención del embarazo adolescente. Hay voluntad institucional de aportar a la reducción de los factores de riesgo pero no se parte, ni se tienen en cuenta las conclusiones y recomendaciones de las investigaciones para incorporarlas en la ejecución. De ahí que urge establecer comunicación y puentes entre las universidades, las organizaciones sociales y las entidades territoriales para que el trabajo sea más integral, mas concertado y tenga mayor impacto.

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