Saturday, June 23, 2018

DEL INDIVIDUO A LA PERSONA: EL RESULTADO DE LA FORMACIÓN, LA EDUCACIÓN Y LA CULTURA





DEL INDIVIDUO A LA PERSONA: EL RESULTADO DE LA FORMACIÓN, LA EDUCACIÓN Y LA CULTURA

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales

Magíster en Ciencias de la Educación

Familiayotros.blogspot.com
Twitter: @LuisJuliánSalasR

Medellín – Colombia

Individuo: cada ser organizado, sea animal o vegetal respecto a la especie que pertenece.
Persona: individuo de la especie humana.
Diccionario de la lengua española. Vigésima segunda edición.

El desarrollo de las ciencias  ha hecho posible conocer y entender cómo surgió el universo y el origen de la vida en el planeta tierra. Hubo de transcurrir millones y millones de años para que surgiera la vida y evolucionará tal como la conocemos hoy.  Y es la taxonomía la ciencia que se ocupa de clasificar, desde la biología, las especies animales y vegetales en grupos que comparten unas características comunes. Nuestro origen biológico desciende de la especie de los primates homínidos, desde hace solo 4.000.000 de años, de los cuatro mil quinientos millones de años que se estima tiene de existencia la Tierra... Homo Sapiens, hombre sabio, es la denominación taxonómica de la especie humana, que también, recordemos, pertenece a la clase  de los mamíferos. (https://definición.de/homo-sapiens/.

La historia de los seres humanos  es la historia del proceso que va de la evolución biológica del individuo al de persona que vive en sociedad, vida para la cual es fundamental la influencia de instituciones de formación, educación y cultura. Si aceptamos la definición del diccionario de la lengua española, arriba citado, el concepto de persona, incorpora, subsume el concepto de individuo. En el lenguaje popular de la vida cotidiana se suele emplear como sinónimos pero realmente no lo son.

La existencia de individuos solitarios, aislados sin contactos y relaciones, de ningún tipo,  con otros individuos  no es posible. Podría decirse que la existencia como individuo biológico es un prerrequisito para la existencia de la persona humana. El cuerpo como el conjunto funcional de órganos, tejidos, huesos, cartílagos,  músculos y fluidos es el soporte material del individuo de cualquier especie animal. Un cuerpo que se desarrolla, envejece, se enferma, que tiene capacidad reproductiva pero que  final e inexorablemente fallece. El cuerpo como materia, objeto de estudio e intervención de la biología y la medicina.  No sucede lo mismo en el campo de las ciencias sociales y humanas. Veamos:

La psicología se ocupa de las percepciones, emociones, sentimientos, procesos mentales y comportamiento de las personas de acuerdo al curso de la vida y su entorno físico y social. Infancia, adolescencia, juventud, adultez, madurez y vejez son los períodos de la vida que configuran determinadas características de acuerdo a la edad en que cada persona se encuentre, según la psicología evolutiva. La personalidad, como constructo teórico de la psicología, es entendida como las características  y cualidades propias que distinguen un modo particular de pensar y actuar  de una persona. La personalidad es el resultado de un proceso dinámico y permanente que se desarrolla en todo el curso vital de una persona.  Temperamento y carácter son atributos de la personalidad. Temperamento en cuanto a una predisposición de respuesta heredada y carácter en cuanto obrar de la formación, la educación y la cultura. 

La antropología, por su parte, estudia al ser humano de una forma integral en su dimensión biológica, social y cultural, tanto en las llamadas sociedades ancestrales como en las contemporáneas.

La sociología, en cambio, se dedica al análisis de las estructuras, funciones, vínculos y relaciones, formales e informales, que crean las personas mediante el establecimiento de vínculos y relaciones que generan fenómenos colectivos y sociales en un determinado lugar y tiempo. Tanto la etnografía como la etnología se consideran disciplinas cercanas tanto a la antropología como a la sociología.

El Derecho regula bajo normas, leyes e instituciones políticas y policivas, la conducta humana en sociedad para garantizar el orden y resolver de forma pacífica los conflictos. Los Códigos son los compendios de las normas jurídicas que atañen a determinado asunto jurídico.  Dos conceptos son esenciales en el Derecho: el de Persona Natural y el de Persona Jurídica. El primero es el reconocimiento del ciudadano(a) ante la ley y el Estado y el segundo corresponde a las responsabilidades y obligaciones de los asuntos mercantiles y de negocios de las organizaciones empresariales.

Los Derechos Humanos, declarados por las Organización de las Naciones Unidas ONU en 1948, corresponden a todas aquellas libertades, oportunidades, capacidades, facultades e instituciones que hacen posible la realización del principio de la Dignidad Humana independiente de condiciones de raza, sexo, género, idioma, nacionalidad, religión, opinión política  o posición económica. Los Derechos Humanos tanto individuales como colectivos se reconocen, garantizan y restituyen a las personas no a los individuos. El registro civil de nacimiento es el acto notarial que hace efectivo el derecho de toda persona a tener un nombre y una nacionalidad. El registro civil acredita que ese bebe hace parte de un Estado-Nación determinado que lo reconoce como ciudadano y como sujeto titular de derecho puede exigir protección legal de ese Estado-nación. Las guerras, los conflictos internos y la exclusión social y económica  tienen como efecto negativo de convertir ciudadanos(as) en apátridas, refugiados o indocumentados. Sin el estatus jurídico de pertenencia a una nacionalidad un ser humano se haya vulnerable y desprotegido y sin posibilidades de desarrollar sus capacidades y sin oportunidades de disfrutar de una vida con dignidad y bienestar. La dignidad es el principio fundante de los Derechos Humanos; entendiendo por dignidad el merecimiento propio y ajeno que todo ser humano tiene por el hecho de nacer, merecimiento que implica un respeto y valoración positiva de sus características y condiciones. La historia de la civilización de las sociedades y los sistemas políticos da cuenta de los avances y retrocesos de la garantía de la dignidad humana. Las guerras, los conflictos internos, los campos de concentración y de exterminio, los éxodos forzados, las cárceles aniquiladoras han mostrado que tanto puede reducirse la condición de persona digna a la de un individuo despojado de todo derecho. Y es ahí en estos sitios construidos para degradar la condición humana que surgen seres que se resisten a ser reducidos en su dignidad y se vuelven resilientes logrando superar las adversidades, las vejaciones, las torturas para salir fortalecidos. Sobrevivientes del Holocausto de judío del régimen nazi como los escritores Primo Levi y el premio Nobel Imre Kertész dieron testimonio de ello en sus libros:  Si esto es un hombre, los hundidos y los salvado, del primero y Sin destino, del segundo.

Sin dignas condiciones materiales de existencia, sin un Estado que proteja, garantice y restituya derechos no es posible el estatus de persona de los individuos de la especie humana, pero no es suficiente, es menester que las personas sean formadas, educadas e incluidas en una cultura.
La familia es el grupo fundamental de la especie humana por cuanto es ella la que proporciona o no los vínculos afectivos, la confianza básica, la protección, los cuidados físicos, los hábitos de orden y aseo personal, identidad, la socialización primaria. La familia, independiente de su estructura, organización o composición es la primera agencia de formación de los seres humanos por cuanto que es en ella, en sus vivencias, oportunidades y  relaciones donde se establecen las bases del desarrollo de la personalidad, la inteligencia, el cuerpo y las habilidades sociales. Sus carencias o disfuncionalidad genera  efectos y situaciones de vulnerabilidad en el curso posterior de vida de la personas.

Al estar las familias conformadas por personas y ser estas titulares de derechos, cada familia es a la vez  garante de los derechos de cada uno de sus integrantes, derechos que son reconocidos por tanto por la Constitución Política, por la legislación y la jurisprudencia. En Colombia la Ley 1361 de 2009, de Protección Integral a la Familia, le reconoció a ella 19 derechos, de ahí que pueda afirmarse que en nuestro país el orden jurídico ya estableció que la familia es un Sujeto Activo y Colectivo de Derechos y Obligaciones. Es  la unidad persona-familia la que posibilita la articulación de los derechos de los integrantes con los derechos colectivos de la familia.    
  
La  educación inicial, en centros de desarrollo de la primera infancia, y luego la escolarización obligatoria complementan, sin sustituir, la acción de la familia. El sistema educativo, en cualquier sociedad, tiene la función de brindar conocimientos, experiencias y posibilidades de desarrollo intelectual y capacidades que preparen a los jóvenes para su futura vida profesional y laboral.

La vida en sociedad implica la inserción de las personas en la cultura y sus distintas expresiones de estilos, modos, significados, símbolos, creencias y sentidos de vivir la vida que internalizan las personas y sirven de guía a su conducta, actitudes, tradiciones y costumbres.  Es en  el cruce, en la trama de vínculos y relaciones entre los procesos de formación, educación y cultura que los individuos se vuelven personas pudiendo desarrollar todo su potencial humano si  la familia, la comunidad, y las instituciones de la sociedad y el Estado ofrecen, desde un enfoque de derechos y capacidades, un apoyo  el acompañamiento permanente a ellas.       
    

Saturday, March 24, 2018

El contexto sociopolítico de la Primera Infancia y las familias en la ciudad de Medellín

EL CONTEXTO SOCIOPOLÍTICO  DE LA PRIMERA INFANCIA Y LAS FAMILIAS  EN LA CIUDAD DE MEDELLÍN

  Por
Luis Julián Salas Rodas
Sociólogo
Especialista y Magíster en Ciencias Sociales
Magíster en Ciencias de la Educación
@luisjuliansalasr

Medellín - Colombia
  

Ubicación y perfil demográfico


La ciudad de Medellín se encuentra situada en el Valle de Aburrá de la cordillera central de Colombia, en el departamento de Antioquia de la cuál es su capital. Su población estimada para 2017 es de 2.508.452 habitantes, 47% hombres y 53% mujeres, localizados en su mayoría en la zona urbana la cual constituye el 25% del total del territorio municipal, siendo la densidad poblacional de 5.850 habitantes por kilómetro cuadrados. En la zona rural hay 130.031 habitantes. El Valle de Aburrá lo conforman 10 municipios donde viven 6.300.000 personas los cuales representan el 57.11% de la población total del departamento.

La estructura poblacional por rangos de edades, estimada para el 2020, es la siguiente:

RANGOS DE EDAD (años)
 POBLACIÓN
PORCENTAJE
0 A 5
224.618
7.66
6 A 14
446.878
15.20
15 A 49
1.471.389
50.07
50 A 64
525.789
17.89
65 Y MÁS
269.409
9.18
TOTAL
2.938.083
100

Fuente: Medellín y su población. Documento técnico de soporte POT. Municipio de Medellín. Pág.: 83

De acuerdo con la tendencia demográfica de las últimas décadas la población menor de 5 años registra un descenso del 9.17%,  de 1993, a 7.66%. Para la población de 6 a 14 años se presenta un aumento de 94.454 personas desde 1993. La población de 15 a 49 años, denominada población económicamente activa PEA,  también se incrementa en el mismo período mencionado pues aumenta en 98.675 personas. El grupo etarios de 50 a 64 años es el que registra un mayor aumento al pasar de 174.996 personas en 1993 a 525.789 en el 2020, en términos porcentuales pasó del 9.54% al 17.18% en el 2020. Y en lo que respecta a la población mayor de 65 y más años ésta también registra  un crecimiento importante al pasar de 94.651 personas en 1993 a 269.409, o sea un incremento de 174.758, que en términos porcentuales pasa del 5.16% al 9.18%. (Fuente: Medellín y su población. Documento técnico de soporte POT. Municipio de Medellín. Págs.: 86-87).

PROYECCIÓN DE LA PIRÁMIDE POBLACIONAL DE MEDELLÍN 2020



La gráfica de la pirámide poblacional de Medellín nos muestra los resultados del proceso de transición demográfica al pasar de altas tasas de natalidad y mortalidad infantil a un estado de bajas tasas de natalidad y mortalidad infantil, aumento de la esperanza de vida, con un crecimiento vegetativo y gradual envejecimiento de la población. Los cambios demográficos en la pirámide poblacional son el reflejo de las transformaciones socioeconómicas y del mejoramiento de las condiciones y acceso a la salud de las personas. La importancia de estudiar y hacer seguimiento a la pirámide poblacional de una sociedad  es que posibilita reformular las políticas públicas, los programas, la inversión, la  atención y cuidado de los distintos grupos etarios, que poseen una misma edad cronológica por ser coetáneos,  de acuerdo con la edad y la pertenencia a una etapa específica del curso de vida humano desde el nacimiento hasta la vejez. Con respecto a la población de Medellín es claro el descenso de niños y niñas en primera infancia y el aumento de la población mayor de 50 años.

Estado de la Primera Infancia en Medellín de acuerdo con el Programa Buen Comienzo

Es ya una realidad aceptada el acervo del conocimiento científico acerca de la trascendencia de brindar oportunidades y condiciones adecuadas para el desarrollo integral de la primera infancia, incluyendo la gestación, por cuanto en ella se dan las bases de la personalidad, de la inteligencia, del cuerpo y de, de la sociabilidad que determinaran, en gran medida, en el curso posterior de vida... Eso ya no se pone en duda. 
 
Fue durante la administraciones de los alcalde Sergio Fajardo, 2004 – 2007, y de Alonso Salazar, 2008-2011, que Medellín adoptó una Política de Atención integral a la Primera Infancia denominada Buen Comienzo que se plasma en el Acuerdo 58 de 2011 del  Concejo Municipal. Es de anotar que el programa Buen Comienzo fue la inspiración de la Política Pública Nacional de la Primera Infancia de Cero a Siempre que se concretó en la Ley 1804 de 2016.
  
En el 2015 se modifica el Acuerdo inicial tanto de la Política Pública de Primera Infancia  y el Programa de Buen Comienzo en el sentido que… el trabajo articulado, interinstitucional e intersectorial, que mediante una atención integral, promueve acciones intencionadas a asegurar que en cada uno de los entornos en los que transcurre la vida de los niños y las niñas de primera infancia, de acuerdo con su edad, contexto y condición, existan las condiciones humanas, sociales, afectivas y materiales para garantizar con amor con amor la protección, promoción y potenciación de su desarrollo, donde intervienen, entre otros actores estratégicos, la familia y los agentes educativos”.  

La Secretarías de Educación, de Salud y  de Inclusión Social, Familia y de Derechos Humanos son las dependencias municipales encargadas de la operación del Programa Buen Comienzo.

Según cifras oficiales la cobertura del Programa pasó de 31.981 niños y niñas en el año 2009 a 71.228 en el 2016 sin haber podido atender el 100% de la población  de Primera Infancia vulnerable  de la ciudad.  Otros agentes como el ICBF, instituciones educativas y ONG  atienten tanto a población infantil vulnerable y no vulnerable. No se dispone de un registro único y actualizado del total de la población de Primera Infancia atendida y no atendida: … lo que si puede afirmar es que en el 2016 se puede hablar de una cifra de 115.709 niños y niñas atendidos, de un universo de 175.897. El mayor pico de atención fue en el años 2011 que reportó 91.543 niños y niñas.  (¿Cómo va la Primera Infancia en Medellín?  (www.medellincomovamos.org/Pág:27).

Las modalidades de atención de Buen Comienzo son: institucional 8 horas, jardines  infantiles, centros infantiles, ludotecas, entorno familiar, entorno itinerante y madres gestantes y lactantes. El programa reconoce barreras de privación acceso que dificultan e impiden su vinculación efectiva como la situación de salud, nutrición y cuidado, que para el año 2016 fue estimado en 15.8%. El 58.6% de la población menor de seis años de la ciudad está registrada en el Sisben. El reto del Programa, desde su inicio, ha sido siempre mantener la continuidad y permanencia de los niños y niñas independiente de la modalidad de contratación con los distintos agentes operadores. (www.medellincomovamos.org/Págs: 39 y 40).

Los niños y niñas del Programa son atendidos en 244 sedes localizadas en cada una de las 6 zonas y  16 comunas de la división administrativa del municipio que incluye además los 5 corregimientos. El presupuesto de la Unidad de Niñez, de la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos en el 2018 es de $40.700 mil millones.

Si bien se reconocen las fortalezas y beneficios, Buen Comienzo no ha sido exento de críticas y debates  de control político que le señalan aspectos como: ausencia de un proceso de seguimiento, hallazgos que requieren intervención jurídica, disminución de cobertura, hacinamiento y problemas de transición de los niños y niñas hacia la educación regular…no hay líneas desde donde partir, no se tiene información de que pasó con los niños que salieron del programa, no sabemos si continuaron su escolaridad, cuál  fue su avance y su desarrollo cognitivo…fallas en la supervisión de los operadores y no se atiende a todos los menores de 5 años que pertenecen al Sisbén. (Buen Comienzo necesita sistema de medición de impacto. www.elmundo.com/noticias/población. “Buen Comienzo necesita sistema de medición”, 2016).

En el cuatrienio 2012-2015 se invirtieron en el desarrollo del Programa $600.000 millones
.   
La Política Pública de Familia: sus objetivos y programas

Medellín es reconocida por el liderazgo, el trabajo en alianza y la trayectoria de programas y proyectos dirigidos al fortalecimiento, apoyo y acompañamiento a las familias.
 
Desde 1992, un año después de expedida la Constitución Política de Colombia, el municipio de Medellín convocó a las organizaciones de familia de la sociedad civil de la ciudad para formular la Política Pública de Familia de la ciudad. Acciones  que se concretaron en la expedición de dos Acuerdos del Concejo, en 1993, el Acuerdo #47 por medio del cual se creó la Oficina de Coordinación para el Bienestar de La Familia en la Secretaría de Bienestar Social y el # 57 La expedición del acuerdo 59 de 1993 por medio del cual se estableció el Plan Integral de atención a la Familia –PIAF- como el conjunto de políticas, estrategias, programas, proyectos y acciones encaminados al mejoramiento de la calidad de vida familiar, tendientes a estimular espacios de participación familiar que movilicen voluntades en bien de un adecuado clima de cotidianidad en el vecindario y en la comunidad, con énfasis en los conceptos de seguridad integral, solidaridad y participación en armonía con los enunciados del Plan de Desarrollo de Medellín.

En  cumplimiento  de la Ley 1361 de 2009, de Protección Integral a la Familia, el Concejo de la ciudad, con el concurso de la administración y organizaciones de la sociedad civil, expidió el Acuerdo 54 sobre la política para la promoción, prevención, atención, protección y restablecimiento de derechos para las familias de Medellín, el cual se plasmó en el  Plan Estratégico para la Familia 2014 – 2022, cuyo objetivo general es: promover en las familias de Medellín el desarrollo de las capacidades de agencia auto sostenible, de agencia formadora de ser y de vínculos y de condiciones para actuar como actor político, garantizando con enfoque diferencial y potenciando su auto reconocimiento, su autogestión y su proactividad en entornos democráticos, sociales, culturales, económicos y jurídicos, con capitales adquiridos y reconocidos de una ciudad innovadora, progresista y de cultura global.

La Unidad de Familia, adscrita a la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos. Es la encargada de ejecutar tanto la política pública como el plan estratégico. La Unidad de Familia trabaja con más de 600 personas en nueve Centros Integrales para la Familia donde se brinda acompañamiento para las familias de los diversos grupos poblacionales,  acompañamiento familiar en el marco de la superación de la pobreza extrema, dinamización de redes de apoyo social, atención psicosocial (individual, familiar y grupal) y acompañamiento comunitario y laboral para las familias. La unidad de Familia tiene la responsabilidad de ejecutar los Acuerdos del Concejo frente a la realización de los Foros Anuales de Familia y de los Congresos Internacionales de Familia, cada 4 años. El presupuesto de esta Secretaría, en el 2018, es de $275.315 mil millones.

Otros indicadores de contexto

El 93.6% de los neonatos tuvo 4 controles prenatales antes del parto. El 99.8% de las madres gestantes tuvieron atención institucional antes del parto  ( igual porcentaje registran las ciudades de Bogotá y Cali). El 10,2% de los neonatos tienen bajo peso al nacer. La prevalencia de desnutrición crónica (peso/talla) es del 7.1%, mientras que la prevalencia de desnutrición aguda,  muy bajo peso, muy baja talla, es dl 2.8%.(www.medellincomovamos.org/ Informe de Calidad de Vida 2016. Págs: 57 y 58).

La población pobre y en miseria por Necesidades B insatisfechas (NBI) es del 13.47% 2.65% respectivamente. La pobreza monetaria es del 14.5%, con una reducción de 20 puntos desde el 2002. En cuanto a la distribución del ingreso el 0.489 de coeficiente de Gini evidencia, aún, una alta desigualdad y concentración. Las coberturas de los servicios públicos es cercana al 100% de las viviendas. La tasa de desempleo, en el 2015, se sitúa en el 9.2% que si bien ha disminuido en los últimos años  sigue siendo superior al promedio nacional. (Perfil socioeconómico de Medellín y el Valle de Aburrá. (www.camaramedellín.com.co).

En cuanto a la estratificación socioeconómica de Medellín los estratos 1, 2 y 3 representan el 70% del total de viviendas, quienes son beneficiarios de subsidios en los servicios públicos y de trato preferencial en las instituciones educativas, tanto públicas como privadas. 44.738 hogares se benefician, sin pago, del programa Mínimo Vital de Agua. (www.dane.gov.co).

El 48.87% de personas son propietarios sin deuda de su vivienda, el 6-32% la están pagando y el 36.62% son arrendatarios. El déficit cuantitativo de vivienda, para el período 2012 – 2016 es de 53.072 mientras el déficit cualitativo de vivienda es de 51.406 concentrado en los estratos 1, 2 y 3. (www.medellincomovamos.org/ Informe de Calidad de Vida 2016. Págs: 125 y 128). 

El presupuesto  del municipio de Medellín, en el 2018, es de 5.43 billones, superior al presupuesto del departamento de Antioquia que es de 4.28 billones. Del total del presupuesto de Medellín, 4.48 billones de destinan a inversión social, de los cuales alrededor de 1 billón de pesos es la transferencia de Empresas Públicas de Medellín. El Presupuesto Participativo (PP), que opera desde el 2006, es un instrumento que posibilita a la ciudadanía en su comuna o corregimiento incidir en la solución de sus problemas locales, entre ellos la situación de la Primera Infancia y las familias. $209 mil millones fue el presupuesto de PP en el 2017.(www.medellin.gov.co).

 No es poco sino muy significativo el presupuesto público de inversión social que la administración municipal Medellín destina a sectores y grupos poblacionales en situación de pobreza, riesgo y vulnerabilidad, de acuerdo con los programas y proyectos del Plan de desarrollo con respecto a otros municipios y distritos capitales del país: sin embargo, no se logra atender  todas las carencias, problemas y necesidades de la población de las comunas y corregimientos. Lo positivo, la fortaleza de los programas de Buen Comienzo y de la Unidad de Familia del municipio de Medellín es su continuidad en el tiempo, independiente del cuatrienio de las administraciones, por ser políticas públicas creadas por Acuerdos del Concejo. Varía eso sí, la asignación anual de acuerdo con los recursos de caja del municipio y el monto de las transferencias nacionales.

Las ONG y su relación con la Primera Infancia y las familias

Medellín cuenta con un gran capital social e institucional en su sociedad civil representado en una densa red de ONG que complementan la gestión de la administración municipal en el área de la Primera Infancia y las familias no solo mediante contratos y convenios sino participando en Mesas de trabajo, foros públicos y comisiones específicas.  Particular mención merece las Mesa temáticas y poblacionales de  la Federación Antioqueña de ONG de discapacidad, educación e investigación, envejecimiento y vejez, y niñez y familia. Esta última Mesa está articulada a la Unidad de Niñez y a la Unidad de Familia del  municipio de Medellín. En total 49 ONG federadas están vinculadas, de una u otra forma, a la gestión pública de la ciudad.  Las más grandes ONG de infancia de la ciudad y con mayor trayectoria han establecido una alianza, desde hace varios años con las ONG de Segundo Piso que cofinancian programas sociales denominada Alianza por la Niñez de Medellín, bajo los conceptos de corresponsabilidad y concurrencia entre el Estado y la sociedad civil. En cuanto a familia existe, desde 1992, el Comité Interinstitucional de Familia CIF una alianza de ONG cuya misión es el trabajo con y para las familias. Dicho Comité hace parte tanto del Comité Municipal de Familia como del Comité Técnico de Familia de la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos del municipio de Medellín. En dichos comités también participan representantes de las iglesias y de las universidades que tienen programas de familia.

No existe en Medellín un Sistema Articulado Integrado y Universal del Cuidado entre el sector público y el sector social, como tal. Existen relaciones, vínculos, alianzas,  convergencias frente a la atención a los grupos poblacionales de la ciudad. El reto radica en la avanzar en la configuración y puesta en práctica de un real Sistema Articulado Integrado y Universal del Cuidado a toda la población de la ciudad. 

Friday, January 19, 2018

MANIFIESTO POR LA FAMILIA EN COLOMBIA (Resumen)






MANIFIESTO POR LA FAMILIA EN COLOMBIA 

(Resumen)


Soñamos una familia amorosa y cálida para vivir sus derechos y los derechos de sus integrantes, fuerte para desarrollar sus proyectos de vida, capacitada para promover los proyectos de vida de sus integrantes, veraz y justa para manejar sus conflictos internos, activa y ágil para ejercer la interlocución con el Estado y la Sociedad.
Ligia Galvis Ortiz

Presentación

El manifiesto por la familia en Colombia expresa el pensamiento de los y las profesionales, líderes sociales, académicas, académicos, ciudadanos y ciudadanas que trabajamos, orientamos, pensamos y conformamos las familias con los parámetros de la civilidad, los principios de la democracia y el paradigma de los derechos humanos.

La familia se ha transformado al ritmo de los cambios producidos en la sociedad especialmente en la segunda mitad del siglo XX y lo corrido del presente. Las modificaciones de la cultura enraizada en los órdenes económico y político, los avances de la ciencia que tienen que ver con la natalidad, la genética y la reproducción asistida, el desarrollo de la tecnología, el desarrollo de los medios de comunicación y el surgimiento de las redes sociales han permeado la organización y la dinámica de las relaciones familiares.

Concebimos la familia a partir de la dignidad de las personas que la integran, depurada de las metáforas derivadas de las nociones tradicionales que la ocultan; la pensamos como la estructura social originaria en la cual los seres humanos desarrollan los vínculos que se derivan del amor entre dos personas o los vínculos biológicos o legales con los cuales se consolidan relaciones complejas signadas por la sensibilidad y la razón; estos vínculos son tan  permanentes que superan la existencia fáctica de las personas, superan los espacios físicos y perduran para siempre en el corazón.

Pensamos la familia desde los principios establecidos en la Constitución y las leyes que a ella se refieren como colectivo, y a sus miembros individualmente considerados. Recordamos que la familia aparece en la Constitución Colombiana de 1991 como agente político interlocutor de la sociedad y el Estado porque es agente corresponsable en la garantía de los derechos de sus integrantes. En consecuencia, es un sujeto colectivo con derechos y obligaciones; su misión es garantizar los derechos de sus integrantes, formarlos como personas en su triple dimensión individual, social y política y cuidar a quienes deben ser cuidados. De estas consideraciones se desprenden elementos que ubican a la familia como una organización social con características y funciones que la convierten en agente activo en la democracia contemporánea.

Para comprender esta concepción de familia hay que distinguirla de la noción de hogar. El hogar es el espacio de la convivencia de las familias, no es la familia. El DANE ha construido el sistema de información estadística a partir de la categoría hogar censal definida así: “hogar censal es una persona o grupo de personas, parientes o no, que viven (duermen) en una misma vivienda y comparten generalmente sus comidas” La categoría hogar ha ocultado a las familias y sus realidades. En efecto, el hogar es un lugar y la familia es sujeto colectivo, los espacios no son sujetos pero éstos viven en los espacios, en los hogares. Una primera obligación del Estado es aportar información sobre las familias y sus realidades sociales, económicas y culturales a través de sus centros de información.

Este colectivo social recibe a los seres humanos los cuida y los orienta en su proceso de desarrollo personal y colectivo; como sujeto colectivo es titular de derechos y obligaciones y al mismo tiempo, es agente garante de los derechos de sus integrantes; ese colectivo social es agente interlocutor del Estado y de la sociedad, es agente gestor autónomo de sus propios recursos para atender al desarrollo de su proyecto de vida como grupo y para promover el cuidado y desarrollo de sus integrantes individualmente considerados. Reconocemos que no existe un modelo único de familia, existen diversas formas de organización y todas ellas deben ser reconocidas por el Estado y deben gozar de iguales posibilidades para desarrollar sus destrezas y potencialidades con libertad y autonomía. Por todo esto manifestamos:

1.      Que la Constitución Política presenta la familia como sujeto colectivo titular de derechos y obligaciones, garante de los derechos de sus integrantes y con capacidad de agencia, por consiguiente, ésta es la base para pensar la familia en la política, en la academia, en las organizaciones sociales y en todas las instancias del Estado. Es obligación del Estado hacer visible a la familia en todos los sistemas de información y en la gestión pública en general.

2.      Que es obligación del Estado con todas sus instituciones y de la sociedad promover el desarrollo de las fortalezas necesarias para que las familias en Colombia se conformen bajo el reconocimiento y respeto a la dignidad, al pluralismo, la participación ciudadana, la solidaridad y la autonomía en las relaciones intrafamiliares en sus contextos sociales locales, nacionales e internacionales.

3.      Que la familia es una unidad social y cultural originaria en la cual los seres humanos experimentan las vivencias de la sociabilidad, se forman como ciudadanas y ciudadanos y agentes de la cultura del respeto a los atributos esencialmente humanos y los derechos que de ellos emergen como el patrimonio inalienable de todas las personas.

4.      Que reconocemos la familia como sujeto colectivo titular de derechos y garante de los derechos de sus integrantes y que es necesario propiciar estudios y debates para consolidar la categoría y promoverla en los ambientes de las ciencias sociales y en las prácticas de vida de las familias en Colombia.

5.      Que la familia nuclear ya no es referente hegemónico en la visión de familia en Colombia, porque existen modelos, estructuras y formas de vida diversas y todos ellos son sujetos colectivos, agentes políticos activos en la vida del país. Solicitamos de manera urgente, que el Gobierno y las entidades académicas lleven a cabo los estudios para la caracterización de las familias en todo el país.

6.      Que la familia es sujeto colectivo activo pero no hegemónico, porque sus integrantes también son presencia activa en el grupo y ante el mundo que la rodea; estas dos presencias conforman el yo y el nosotros en una unidad que vive en medio de tensiones y equilibrios, entre conflictos y acuerdos que deben resolverse con la concertación pacífica, democrática y con la participación de todos sus integrantes.

7.      Que en el colectivo familia coexisten dos sujetos titulares de derechos que son las personas que la integran en su calidad de sujetos a título individual, y el sujeto colectivo familia titular de los derechos que le reconoce la Constitución Política, la ley 1361 de 2009 reformada por la ley 1857 de 2017 y la jurisprudencia de la Corte Constitucional. Manifestamos que esta titularidad es exclusiva de la especie humana. Ningún otro ser presente en la naturaleza es sujeto de derechos humanos.

8.      Que los derechos humanos es el paradigma que orienta todas las miradas y todas las acciones dirigidas a las familias; así mismo, esas miradas y acciones deben tener en cuenta los enfoques de género, intergeneracional, territorial y de las personas con habilidades especiales. Que no hay democracia mientras la igualdad entre hombres y mujeres y entre todas las opciones sexuales no se haga realidad.

9.      Que la familia es un agente político activo en la democracia contemporánea pero permanece oculta por causa de la persistencia en concebirla con metáforas prestadas de la biología o por la utilización de categorías jurídicas que no le corresponden. Es necesario garantizar su presencia como interlocutora del Estado y la sociedad porque tiene derechos que ejercer y obligaciones que cumplir para garantizar el ejercicio de los derechos de sus integrantes.

10.  Que, como actor político, la familia tiene la obligación de formar a las niñas, niños, adolescentes y demás integrantes humanos, en las vivencias de la democracia a través de la organización de su propia vida según los principios democráticos de igualdad, libertad, autonomía y solidaridad en todos sus espacios vitales: Participación de todos y todas en la gestión de la casa, en el cuidado de quienes lo necesitan y en la expresión de sus propios sentimientos. La democracia en la familia es pilar para la democracia política.

11.  Que la obligación primordial del Estado y la sociedad, especialmente las empresa privadas, es reconocer la presencia de las familias como actoras responsables de su propio desarrollo y asegurarles las condiciones adecuadas para que adquieran y ejerzan la capacidad de agencia en la gestión de su propio desarrollo, el de sus integrantes, y contribuyan al desarrollo del país.

12.  Que los conflictos enriquecen a sus actores, enriquecen la vida familiar y son pedagógicos si se resuelven mediante la concertación y se cumplen los acuerdos en debida forma. Estas prácticas fortalecen la responsabilidad de quienes intervienen en ellos. La justicia en la familia conjuga sentimientos, emociones y razones, se maneja con normas mínimas, oportunas y efectivas y reglas flexibles que organizan la convivencia y la búsqueda de la armonía y la felicidad. 

13.  Que las familias en Colombia necesitan una justicia administrativa y judicial pronta y efectiva, que tome las decisiones adecuadas y oportunas, que se conecte con la justicia social debida a las familias para que contribuyan a la solución real de los problemas que las afectan, a la descongestión, a la mejora de la calidad de vida del grupo y de sus integrantes y al desarrollo humano del país.    

14.  Que las políticas públicas para las familias en Colombia, en sus diferentes niveles territoriales, no pueden expresar la continuidad de la tradición del modelo patriarcal de familia porque el paradigma de los derechos, la Constitución, las leyes, la jurisprudencia y las ciencias sociales han fijado los nuevos derroteros para entender la familia como la organización social originaria definida como el sujeto colectivo titular de derechos, cuya función es asegurar su propio desarrollo y el de sus integrantes mediante el ejercicio pleno de los derechos humanos. Los municipios, distritos, departamentos y la nación tienen la obligación de poner en marcha las políticas para las familias en forma inmediata.

15.  Que, en esta fase denominada de postconflicto es obligación del Estado, en todos sus niveles territoriales, elaborar y poner en marcha las políticas públicas para el desarrollo de las familias en Colombia. Esta obligación exige: a) que se introduzca el tema en los planes de desarrollo municipales, departamentales y en el plan nacional de desarrollo; b) que el Estado incorpore a las familias como actoras efectivas en las acciones derivadas del acuerdo firmado con las antiguas FARC y en los acuerdos que se firmen con los demás grupos armados que actúan fuera de la ley; c) exigimos plazos inmediatos y perentorios para que el tema familia se incorpore al proceso del postconflicto y que el Estado, en todos los territorios, ponga en marcha las políticas públicas para las familias. Habrá paz en la nación, habrá paz en el mundo, si las personas se forman y adquieren conciencia de que somos los únicos actores de nuestro desarrollo integral y el cumplimiento de estas tareas se inicia en las familias.

Llamamos a las personas, las organizaciones sociales, los grupos etarios a adherir y firmar este manifiesto que respalda una concepción civil y democrática de la familia en Colombia e invita a las familias a que se miren como actoras de su propio desarrollo y como agentes corresponsables del desarrollo armónico e integral de de sus integrantes individualmente considerados; a que asuman  sus obligaciones y ejerzan sus derechos con autonomía y en libertad; y demanda al Estado y a la sociedad que garanticen las condiciones necesarias para que la democracia se haga realidad desde la familia.

Este documento fue elaborado por Ligia Galvis Ortiz, docente, autora de dos libros sobre la familia, quien asume la responsabilidad de su contenido, pero se convertirá en propiedad del colectivo que lo respalde, lo adhiera, lo difunda y lo discuta. Está respaldado por un documento más amplio. Agradezco la revisión crítica realizada por el profesor Luis Julián Salas Rodas, sociólogo, ex-director de la Fundación Bien Humano.

Bogotá diciembre de 2017