October 10, 2014

Foro Empresa Familiarmente Responsable - El impacto de la conciliación en la familia - La familia soñada



Foro Empresa Familiarmente Responsable
 El impacto  de la conciliación en la familia
La  familia soñada


Luis Julián Salas Rodas
Sociólogo
Sociólogo.  Especialista y Magíster en Ciencias Sociales
Magíster en Ciencias de la Educación
Director Ejecutivo de la Fundación Bien Humano
Expresidente del Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG
Luijus34@gmail.com
@LuisJulianSalas


María Amalia Trujillo jaramillo
Psicóloga,  Especialista en familia
Coordinadora Programas Empresariales





“No es la crisis de la familia la que genera los problemas de nuestra civilización. Son los cambios, es las estructuras económica y sociales las que le quitan  como agente de  socialización y formación”
Roberto Lerner



PARA REFLEXIONAR

¿Qué  tipos de familia  son las que tenemos hoy  en la empresa?
¿Qué  familias son las que soñamos?
¿Cuáles son los efectos  de la reducida presencia de los progenitores sobre el bienestar de los hijos (bienestar físico, emocional, rendimiento escolar, relacionamiento social)?
El tiempo de calidad: ¿solución o excusa?
Desfamiliarización,  cuidado y crianza

La Fundación Bien humano  con su experiencia de trabajo con las familias  y consciente  de sus responsabilidades y  con  ambición y compromiso pretende  motivar y establecer reflexiones que permitan comprender algunas  realidades, transformaciones y situaciones que rodean a la familia Colombiana en la actualidad  y como desde las organizaciones, como motor de transformación, se puede contribuir a potencializar  su desarrollo y  funcionalidad.

No pretendemos dar a conocer un estudio  sobre la familia en Colombia sino  los  cambios y transformaciones que esta ha tenido en la contemporaneidad, y  los retos  de la conciliación para lograr que la familia cumpla sus funciones y  responsabilidades así como  el papel que esta juega en  la construcción de seres íntegros, éticos y responsables.

Para poder  dar respuestas  y construir una cultura de conciliación  y equilibrio en la vida personal, familiar, laboral  se hace necesario reflexionar lo que entendemos por familia, sus funciones, características y problemáticas, de forma que podamos comprender que el diseño e implementación de estas medidas no solo  impactará a las personas sino  también a las familias  como una responsabilidad  social pero también como el stakeholder que esta  representa para las empresas.  Sabemos que las   medidas EFR como calidad de empleo,  flexibilidad temporal y espacial  y apoyo a la familia  tienen un alto impacto en las familias, y que  al conocer las realidades  de las familias  y sus  necesidades; es importante pensar y reflexionar cuáles están dirigidas al colectivo  de la familia como sujeto de derechos y que  fomentan el ejercicio de la parentalidad,  establecimiento de vínculos sanos y positivos, la crianza humanizada, la  prevención de Violencia intrafamiliar, la prevención del embarazo adolescente, el alcoholismo y la drogadicción, entre  otras.

Todos los seres humanos reconocemos en la familia uno de los principales motivos de existencia humana, otros como la fuente de felicidad, otros  como una dimensión   importante en la realización de sí mismos.  En el estudio sobre Valores, Representaciones y Capital Social en Antioquia, 2013  al indagar sobre la importancia de la familia se concluye que:

“Independientemente de cualquier consideración teórica o normativa, la familia es la institución en la que más confían los habitantes de Antioquia. Los datos apenas difieren en pocos puntos porcentuales entre la metodología de encuestas y la metodología experimental. La familia goza de más confianza que cualquier grupo informal o formal de la sociedad civil y mucha más confianza que cualquier entidad estatal, por lo cual puede afirmarse –sin lugar a dudas– que es parte fundamental de la estructura básica de la sociedad antioqueña… La familia también es –en Antioquia– el principal medio de socialización de las personas. Cada habitante del departamento se relaciona en promedio con 6.4 familiares, diferentes a los que viven con él en el mismo hogar, una cifra que excede en dos enteros al grupo que le sigue en importancia que son los vecinos. (Pág.: 52, 54).

Es por ello que nuestra primera reflexión se dirige a poder conocer los cambios y transformaciones que la familia ha tenido, especialmente en la contemporaneidad para poder  comprenderla y establecer  con claridad, acierto y coherencia las necesidades de conciliación.  Es evidente que la Familia, en la primera década del milenio como institución social, es permeada por factores de diversa índole que repercuten en toda su organización y en sus interacciones ecosistémicas, entre ellas la empresa, pero también la economía, el contexto, las políticas sociales, educativas y religiosas.  La familia ha sido, sin duda, uno de los actores sociales que ha vivido las transformaciones más profundas; cambios que oscilan en la descomposición- recomposición de formas  familiares, como expresión de la fragmentación de la sociedad colombiana, de los procesos de inclusión – exclusión, de violencia, desplazamiento, migración, de la fragilidad de los vínculos  afectivos  y de cambios  progresivos en las relaciones de  género, especialmente de la mujer,  lo que ha incidido en la evolución de la familia. Sin duda  estos  cambios  han llegado a  las empresas y se expresan  a nivel privado en  problema de  rupturas de pareja, suicidios,  enfermedades,  fracasos escolares, embarazo adolescentes, problemas  alimenticios, consumo de drogas, abuso sexual, violencia intrafamiliar y endeudamientos. Estos  cambios en el “mundo privado”  trascienden en la empresa  en conflictos laborales, desmotivación, bajo rendimiento, productividad, ausentismo, poco compromiso, estrés e infelicidad. La OIT señala que “La tensión entre vida familiar y laboral puede generar un menor rendimiento en el puesto de trabajo, insatisfacción e incremento de la rotación a nivel de unidades productivas”. (OIT, trabajo y familia: Hacia  nuevas formas de conciliación  con corresponsabilidad Social, 2009)

Hasta hace unas décadas el modelo tradicional de familia que prevalecía, se   caracterizaba  por una infancia  que se desarrollaba  en el hogar, la madre estaba dedicada  a la crianza, y el cuidado de los hijos y el hogar, la alimentación, las tareas escolares, el cuidado y por otro lado el padre estaba en el mundo laboral y público encargado de la solvencia económica y el ejercicio de su profesión con poca o nula presencia en la familia. Uno de los cambios sociales  de los años  60 del siglo 20 fue la incorporación de la mujer al mundo profesional y laboral por lo cual  el mundo familiar, privado y público empezó  a transformarse tanto para las mujeres como para los hombres. La mujer empezó a  combinar los nuevos roles profesionales y laborales con el cuidado de la familia, sin embargo los hombres  apenas empiezan a combinar estos roles y todavía social y culturalmente  los hombres no  han asumido en  igualdad de condiciones las tareas  y responsabilidades del mundo familiar  reconociendo que laboralmente persisten prácticas en las que  este cambio  cultural no  responden  a la nueva realidad de la familia. Padres y madres vivencian grandes dificultades para ejercer sus  funciones parentales y dar el soporte psicológico y emocional que  requieren los hijos y lograr su estabilidad y adaptación.   

Los  procesos de urbanización e industrialización, al pasar de una económica agrícola a una industrial y  en la actualidad  a  una económica  globalizada caracterizada por el consumismo, el capitalismo  y el modelo neo-liberal, y  la revolución en las comunicaciones con el uso y consumo de la televisión, computador, internet, el celular y las redes sociales  y en Colombia,  fenómenos como el narcotráfico y el dinero fácil, la constitución política de 1991 y  un nuevo contexto jurídico; han transformado a la familia  no solo en su estructura sino también en su funcionamiento, características y  dinámicas que se evidencian  en la reducción de la  tasa de natalidad y mortalidad infantil y en general de la población,   la pérdida de fuerza de la familia  nuclear y extensa, el aumento de divorcios y rupturas de pareja así como una recomposición de esta;  al hogar llegan nuevas imágenes familiares, valores sexuales, estilos de vida y  hábitos que antes no habían sido confrontados por las generaciones y  los miembros de la familia. 

Estos cambios han diluido, extinguido e incluso reducido las funciones que tradicionalmente cumplía  la familia; funciones como la procreación, el cuidado de sus miembros, la educación, la inserción en la sociedad, el mantenimiento económico del hogar, la preparación de alimentos, la producción y adquisición de bienes, son funciones que  la familia  ha empezado a encomendar a otras instancias; sin embargo hay dos funciones que consideramos que son indelegables y sobre las cuales invitamos al mundo empresarial  para que a través del modelo de conciliación EFR podamos  contribuir  a que la familia  las ejerza sin necesidad de  delegarlas, mejorando la calidad de vida y el bienestar de la familia y por supuesto de sus miembros. Estas funciones hacen referencia al soporte emocional, acompañamiento psicoafectivo y socialización; los cuales  son  esenciales para  el desarrollo de una personalidad sana, estable y feliz.  La familia  transmite  a los niños  los valores y normas sociales, que le permitirán   vivir  integrado socialmente, enfrentarse  equilibradamente a una sociedad competitiva, cambiante y conflictiva, relacionarse y establecer vínculos afectivos sólidos y adaptados. El vínculo afectivo es lo que nos une, nos conecta, nos proporciona seguridad e identidad, nos liga de por vida a la familia y a la parentela.  Cuando el vínculo afectivo no se instala de forma adecuada  se presentan situaciones de sobreprotección, abandono, negligencia, indiferencia, indulgencia y violencia en la relación padres-.hijos, situaciones que afectan  de manera negativa la oportunidad y la calidad de los cuidados en la infancia. (Bolwlby, J. 1990)

Hitos  en la  evolución de la familia.
  
La Desfamiliarización y familiarización

Por familiarización de la crianza y el  cuidado se ha  entendido el conjunto de creencias, prácticas y acciones  que asumen las mujeres y las propias familias sin remuneración y  sin cuestionar la división histórica, sexual y de género,  y sin el apoyo de estrategias de conciliación entre el trabajo remunerado y la vida familiar. Es una familiarización sin perspectiva de género, anclada en la permanencia de los roles tradicionales  de desempeño de hombres y mujeres.  Así concebida, la familiarización es percibida por el Estado y  la sociedad como un proceso natural, no valorado social ni económicamente. En la vida cotidiana  la expresión “familiarización” implica cercanía, tratar con confianza, conocimiento cercano con algo o alguien. 

Por des-familiarización de la crianza y el cuidado se entiende el conjunto de políticas públicas y acciones por parte del Estado, la sociedad y el mercado que remuneran a las mujeres y a otros agentes externos las tareas del cuidado.  La des-familiarización es el resultado histórico de los procesos de modernización y urbanización de las sociedades que han conllevado la pérdida de funciones y responsabilidades de la familia tradicional en la crianza, formación y cuidados de sus miembros.  

La familia es “agente que cuida y de cuidado”.  La familia, independiente de su conformación y organización, es el único grupo humano que permanece y nos acompaña en todas las etapas del ciclo vital, todos los otros grupos y organizaciones son temporales.  La familia y el parentesco crean vínculos emocionales, afectivos, legales y solidarios que no pueden ser asumidos ni  sustituidos  por el Estado, la sociedad o el mercado. Los vínculos parento-filiales y filiales son de por vida. Se puede ser ex pareja, ex conyugue pero nunca ex  padre, ex hijo o ex hermano. Reiteramos  el derecho constitucional de los niños y niñas  a tener una familia y a no ser separados de ella.  (Galvis, 2011, Pensar la familia de hoy)

En las sociedades occidentales ya no es posible para las familias ocuparse  solas  de la crianza y los cuidados de la infancia; tampoco el Estado y la sociedad están en capacidad de asumir, por entero, dichas responsabilidades.  Es un asunto público-privado de corresponsabilidad entre los agentes. 

En la Fundación Bien Humano reiteramos nuestra convicción de que son los padres y madres, las personas más importantes y decisivas en la formación de los niños y niñas. Ellos y ellas, y no otras personas, crean y mantienen los vínculos emocionales y afectivos con sus hijos e hijas. Su presencia y permanencia determinan la socialización primaria, la identidad, la confianza básica, la autoestima, y la estabilidad emocional y afectiva de ellos.  Su ausencia  o su presencia conflictiva generan trastornos y problemas que más tarde se reflejarán en las relaciones y vínculos con la sociedad.  Afirmamos la prelación de un cuidado con afecto y amor  sobre un cuidado retribuido en dinero y como la precaria situación de cuidado de los niños/niñas, personas enfermas o discapacitadas y adultos/as mayores, particularmente de familias de menores ingresos, genera mayores riesgos para su salud, integridad física, emocional y psíquica. Además, la falta de educación temprana perjudica el posterior rendimiento y/o deserción escolar. Persistimos en nuestra afirmación de considerar necesarios los jardines  y centros de desarrollo infantil como espacios complementarios de socialización, protección y nutrición, que no sustituyen la vida familiar y la responsabilidad directa de los progenitores en las tareas de crianza, formación y educación. Los cuidadores son personas que están de paso en la vida de los niños, niñas y adolescentes, están con ellos porque desempeñan un oficio o profesión por la cual se les remunera. Su función  es la  tratar con amabilidad y competencia,  no la de establecer  vínculos afectivos y emocionales con ellos de carácter permanente.

La revolución Tecnológica e informática

La revolución informática nos enfrenta  a una paradoja propia de la época;  la manera como ésta promueve nuevas formas de ser y el papel mediático y socializador que cumplen en el entorno familiar y como ello influyen en la estructura y  el funcionamiento familiar, generando ventajas en el cuidado parental, las tareas domésticas, las conexiones globales, pero al mismo tiempo crea referentes emocionales y afectivos, que distorsionan los vínculos y prioriza las relaciones con las webredes, el sexo, la pornografía virtual, el acoso electrónico, entre otros. Y por supuesto encontramos a pesar de las bondades en el avance tecnológico, muchos de nuestros niños, niñas, jóvenes y dependientes se encuentran cada vez más solos y pasan más tiempo bajo el cuidado de otras personas  que  no son justamente los padres y madres por lo cual el cuidado, la crianza, la educación y acompañamiento  cada vez está más relegado  a otras instancias. Es por ello que recalcamos lo importante que es la familia como la  primera entidad de protección, atención, desarrollo y cuidado de los niños; en la familia se construyen  las primeras relaciones de las personas, es soporte afectivo y emocional, transmite  pautas de comportamiento, la red primaria para la educación y la inserción en la sociedad, garantiza la confianza, la  autonomía, la identidad y seguridad en sí mismo.


La crianza  y los cuidados en los tiempos de la virtualidad

El grupo de puericultura de la Universidad de Antioquia define la Crianza Humanizada:

“…como el acompañamiento inteligente y afectuoso a los niños, niñas y adolescentes en la aventura de la vida, para que ellos, como gestores de su propio desarrollo, puedan construir y reconstruir permanentemente las metas de desarrollo humano integral y diverso: autoestima, autonomía, creatividad, felicidad, solidaridad y salud, todo en aras del tejido de resiliencia, entendida esta como la capacidad de afrontar las adversidades saliendo fortalecido de ellas.

En el discurrir de la crianza van apareciendo en los niños y niñas que se sienten amados sensaciones tan trascendentes como el apego seguro y la confianza básica, que van a ser elementos fundamentales en la génesis de la autoestima como meta del desarrollo infantil, que infundirá en los sujetos de crianza la sensación de sentirse dignos, competentes y capaces, para avanzar en el camino hacia la autonomía que les permita al terminar la crianza asumir el comando de sus propias vidas”  (Universidad de Antioquia,  2009. Pág.: 2, Boletín  La Crianza Humanizada. N° 106)

La crianza abarca todos los aspectos de la vida de los niños y de las niñas: tiene que ver con la socialización, la transmisión de valores, los hábitos de higiene y conservación de la salud, los hábitos alimenticios, la disciplina, el ejercicio de la autoridad,  la sexualidad, la comunicación,  el afecto, el juego, la educación, los cuidados del embarazo, el parto y la lactancia y el auto cuidado, entre muchos otros.  Los años de la crianza son fundamentales para el establecimiento de los vínculos afectivos entre padres e hijos y demás familiares.  Al Estado y la sociedad le competen apoyar, preparar  y acompañar a las familias para que ellas puedan asumir las responsabilidades y compromisos que conlleva la crianza.

Hacia finales del siglo XX los agentes del proceso de socialización de la niñez eran la familia, la escuela, los pares y los medios de comunicación (TV, radio, prensa y cine).  En la actualidad debemos sumar  el Internet,  las redes sociales, los videojuegos, las consolas, los computadores, las tabletas  y los teléfonos móviles.  Para las nuevas generaciones pareciera ser que no  existiese diferencia entre la virtualidad y la realidad.  ¿La virtualidad es la realidad para ellos? Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, TICS, han transformado los vínculos y las relaciones entre  las personas. Las exigencias de la conectividad permanente han conllevado a que se preste más importancia al ausente que al presente, han cambiado la cotidianidad de la vida familiar, social y laboral.  Niños, niñas y jóvenes dedican más tiempo y prestan más atención a los contenidos, lenguajes e imágenes que les ofrece la virtualidad, pues mediante ella tienen la posibilidad de socializar no solo con sus pares generacionales sino con personas de todas las edades y lugares. Internet es una oportunidad para ampliar las fronteras de la educación, los conocimientos, y las interacciones humanas pero es, al tiempo,  un riesgo para la formación humana y axiológica de ellos y ellas. El peligro ya no está solo en la calle, ha ingresado a las pantallas y teclados hogareños. El enemigo no es la tecnología, que siempre termina imponiéndose, sino, los tipos y la calidad de los  contenidos a los que acceden los hijos.


RETOS Y OPORTUNIDADES

  • Para poder crear una cultura socio laboral   basada en la  conciliación de la vida personal, familiar y laboral es necesario conocer cuáles son las necesidades de las personas y las familias de los colaboradores; como viven, quienes son su familia,  cuántos son niños/as?,   qué problemáticas  vivencian, que hacen en el tiempo libre,  estudian?,  Qué enfermedades sufren?, Como resuelven sus conflictos?, quienes  conforman la familia?, en qué etapa del ciclo vital  se encuentran, quien cuida a los niños?; entre otras de las muchas  preguntas que debemos hacernos para conocer la realidad social y comprender las necesidades de conciliación  familia y trabajo y que correspondan  con la realidad de las familias  y la sociedad
  • Aceptar que los valores familiares  competen  a todos, empleados y empleadores, que para que la familia  pueda cumplir  su función y se rediman  los valores familiares  se requiere tiempo para compartir en pareja y con los hijos. Pero también se requiere de procesos formativos y reflexivos para ejercer la paternidad y maternidad, una parentalidad positiva permite la  construcción de vínculos  afectivos  con el nuevo ser que inciden posteriormente en el desarrollo de competencias sociales y laborales. La  ausencia o presencia  de estas  nos invitan  a pensar  en la historia de vida y en la relaciones  con sus progenitores. 
  • EL alcoholismo, drogadicción, violencias intrafamiliar, pérdida de valores, vínculos afectivos frágiles e inestables son  productos no calculados de la ausencia de políticas de bienestar social para una sociedad que ha tenido  cambios y trasformaciones  abruptas por razones internas y externas.  En la medida  en que padres y madres  puedan ejercer  la parentalidad  y la empresa contribuya  a ello no solo  con políticas de flexibilidad, sino  también  con procesos  formativos  y reflexivos, habrá un mayor retorno  de capital humano  e impactos positivos en la competitividad, productividad y en la calidad de vida.  
  •  A lo largo de toda la vida, cualquier persona necesita apoyos para el ejercicio de sus funciones en el marco familiar, tanto en su infancia, como en la adultez, o vejez y en los distintos aspectos, incluyendo la educación, la conciliación de la vida familiar y laboral, la vivienda, la economía y el trabajo.  En la medida  en que padres y madres  puedan ejercer  la parentalidad  y la empresa contribuya  a ello no solo  con políticas de flexibilidad , sino  también  con procesos  formativos  y reflexivos, acciones de promoción y prevención, habrá un mayor retorno  de capital humano  e impactos positivos en la competitividad, productividad y  la calidad de vida. La familia,  como un valor que apoya o sustenta la empresa.
  • La tradicional familia nuclear de hombre proveedor y mujer cuidadora ya no es el único referente de las formas de organización familiar.  Los hombres y mujeres jóvenes  de hoy, que han hecho ruptura con el pasado, cuando son pareja desempeñan el doble rol de proveedores y cuidadores. Autoridad, responsabilidades y decisiones son compartidas. Es este un desarrollo cualitativo muy significativo en la convivencia humana. Sin embargo aún subsiste, opera  y coexiste la cultura y la conducta patriarcal que impone restricciones a la libertad, a la expresión y a la disposición del cuerpo de la mujer.  El trabajo por lograr la  equidad de género debe seguir persistiendo.
  • Proponer la eliminación del modelo de escuela de padres, que parte de la premisa que padres y madres saben poco y se equivocan en la crianza de los hijos, e implementar el modelo de las escuelas de familia donde se convoca a todos los miembros, padres, madres, hijos y parientes al dialogo, la reflexión participativa y al encuentro generacional.
  • La gran tarea que tenemos como sociedad y Estado es  repotenciar  en las familias el desempeño de las funciones de protección, afectiva y de socialización, así como reducir toda forma de abuso, maltrato y violencia;  es una nueva “familiarización” de la crianza y los  cuidados de la infancia revalorando el papel de  las mujeres e incorporando  la participación de  los hombres. Otorgar un nuevo significado al papel de los padres dentro de la familia, como personas afectivas, interesadas en y capaces de asumir responsabilidades familiares: crianza de hijos e hijas, cuidado de ancianos/as y familiares enfermos, tareas domésticas.  
  • Proponemos una nueva familiarización de la crianza y el cuidado de la infancia no solo en  las mujeres sino una  familiarización que tenga en cuenta la equidad de género y el reconocimiento,  respeto de los derechos de cada uno de sus miembros y la conciliación de los tiempos personales, laborales y familiares.  La nueva familiarización es también un seguro, una red de solidaridad a quien acudir en el proceso de envejecimiento y vejez.  En países como el nuestro con débiles sistemas públicos  de seguridad social y baja cobertura pensional, las familias se constituyen en el apoyo emocional, afectivo y económico de las personas mayores que requieren de cuidados.  Sin familias, sin redes parentales y sin seguridad social, privada o estatal, la etapa de la vejez se convierte en una dura realidad y la muerte en un acto de extrema soledad. 
  • Es preciso que los agentes corresponsables ofrezcan y mantengan con las familias acciones tanto de des-familiarización como de familiarización. .  El punto crucial es que dichas acciones no sean excluyentes sino complementarias. Los  agentes  corresponsables   debemos emprender con las familias más programas  en asuntos como pautas y prácticas culturales de crianza, lúdica, puericultura, nutrición, asesoría legal, hábitos de vida saludables, convivencia pacífica, el sentido de la ética y la moral.

September 26, 2014

¿En qué va y qué falta en la política pública nacional, departamental y municipal de familia?


¿En qué va y qué falta en la política pública nacional, departamental y municipal de familia?



La ley 1361 de 2009, de Protección Integral a la Familia, ordenó a los entes territoriales del país, nación, departamento y municipios  y a la sociedad civil el formular las políticas, planes, programas y proyectos dirigidos a fortalecer el desarrollo y bienestar de las familias colombianas.  Una política pública es el resultado de una acción convergente y corresponsable entre el Estado y actores de la sociedad civil.  La importancia de una política pública es que establece lineamientos, directrices y recursos para intervenir una realidad social que considerándose compleja quiere ser mejorada para el bienestar de una población determinada.  Con respecto a la política pública veamos en que va y que falta por hacer:
  •  Ministerio de Salud y Protección Social:


La ley 1361 dio al Ministerio un año de plazo para el diseño y elaboración de la política de apoyo y fortalecimiento a la familia; pasado el año y al no cumplirse el mandato de la ley, un grupo de organizaciones sociales de Medellín dirigió un derecho de petición al Ministerio para su ejecución.  El ministerio contrato con la doctora Ligia Galvis, reconocida experta en el tema, la coordinación técnica del documento, el cual implicó la conformación de una Mesa Técnica Nacional de Familia.  Tres años después aún no se dispone de un texto definitivo y oficial debido a objeciones de la Procuraduría General de la Nación.  Aún  están pendientes de realizar el Plan de Acción y el documento CONPES sobre familia; prerrequisitos esenciales para la concreción de la política nacional de Familia. 

El Ministerio ha liderado la celebración del Día  Nacional de la Familia, tal como lo ordena la ley 1361, ha realizado, además, dos Foros Nacionales de Familia y ha iniciado una agenda de consulta mediante foros regionales.  Muy lento va el proceso
  •  Departamento de Antioquia


La mayoría de los departamentos del país siguen sin dar cumplimiento a la ley 1361. Antioquia y Santander son los departamentos que le han dado cumplimiento y disponen  ya de un documento marco de la política de familia en sus respectivas jurisdicciones.

Mediante un convenio de asociación la Gobernación de Antioquia y la Fundación Bien Humano llevaron a cabo el trabajo de la elaboración del documento de la política en las 9 subregiones del departamento.  Si bien se instaló la Mesa Departamental de Familia aún no se ha socializado y divulgado, en forma suficiente, el documento del marco estratégico de la política pública para las familias antioqueñas.  Tres acciones figuran en la hoja de ruta: la aprobación de la ordenanza departamental,  la elaboración del plan estratégico y la adecuación institucional en el organigrama de la gobernación para darle un espacio y un referente a los planes, proyectos y programas del departamento a las familias.

  • Municipios


Al igual que la mayoría de los departamentos, la mayoría de los municipios del país, especialmente los pequeños, están rezagados en el cumplimiento de la ley 1361.  Las tres principales ciudades: Bogotá, Medellín y Cali cuentan ya con política, planes, programas y presupuesto.  La Procuraduría General de la Nación ha inquirido, como es su obligación, a los alcaldes  a ocuparse del tema.  Lo que preocupa es que los municipios no han apropiado recursos para la formulación de la política local de familia en sus jurisdicciones, y sin recursos, se corre el riesgo de que por cumplir con la ley y los exhortos de la Procuraduría se formulen políticas de familia “desde el escritorio de los funcionarios acudiendo al copiar y pegar”.  Políticas así elaboradas son descontextualizadas, inocuas e inoperantes. Para el cumplimiento cabal de la tarea los municipios requieren del acompañamiento y la asesoría conceptual y técnica de expertos del ICBF y los funcionarios departamentales, tarea que no se está haciendo, incluido el departamento de Antioquia.

Las familias no viven en las dependencias del Ministerio de Salud y Protección Social, ni en las sedes administrativas de las gobernaciones.  Las familias viven, trabajan, nutren, educan,  son felices, se enferman y cuidan  en los territorios de los municipios.  La importancia para un municipio de contar con una buena política de familia es que está, por derecho propio, tiene que ser incluida en el plan cuatrienal de desarrollo de cada administración; estar en el Plan es contar con recursos reales y definidos para desarrollar los objetivos y finalidades de la política de familia.  Ya no puede seguir quedando al capricho, gusto e interés del alcalde o la primera dama.  Es en los municipios, en el casco urbano y sus corregimientos y veredas que las familias pueden fortalecerse como agencias de formación del ser humano y como sujeto político y colectivo de derechos.

No vemos desde la nación, los departamentos y los municipios un trabajo coordinado y articulado tal como lo ordena la ley 1361.  Cada uno de los entes territoriales “tira para su lado de la cobija” sin importarle lo que está pensando y haciendo la contraparte.  No  se han establecido espacios de encuentros, agendas, o acuerdos entre ellos. En este sentido hay una incapacidad manifiesta y una falta de voluntad y responsabilidad política.. Y todo lo anterior está sucediendo en el Año Internacional de la Familia, cuando, por fin, el tema de familia empieza a posicionarse en la agenda política y pública del país, cuando ya no quiere ser más la “cenicienta” de la política social.  La oportunidad, el momento, la coyuntura es única, no podemos desaprovecharla.

Hay que reconocer los avances legislativos, la ley no resuelve por si sola las problemáticas sociales pero sin la ley tampoco es posible empezar a aportar a su solución.  La política de familia y para las familias no son una política más: familia, al igual que género, son transversales a toda política poblacional.  Hacemos este llamado de atención a las entidades y a los  servidores públicos para que cumplan con la debida concurrencia de límites y competencias en lo ordenado por la ley 1361.

En Colombia, cinco años después de expedida la ley de Protección Integral a la Familia, va muy lento, a paso de tortuga y con serios interrogantes, el proceso nacional, departamental y municipal de la formulación de la política de familia. Mientras tanto la realidad de las familias colombianas va a otro ritmo: es diversa, dinámica y cambiante.

Desde esta tribuna de la sociedad civil seguiremos participando, observando e informando… 

 Visítanos en nuestro blog Familia y otros.

Luis Julián Salas Rodas
Director Ejecutivo
Fundación Bien Humano

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August 22, 2014

En Medellín, la ciudad más innovadora del mundo, el analfabetismo adulto sigue creciendo


En  Medellín, la ciudad más innovadora del mundo,
el analfabetismo adulto sigue creciendo

 
Estudiantes del grupo Santo Domingo Clei 1 en actividad pedagógica






 
Estudiantes del grupo Refugio San Cristóbal Clei 2 durante actividad pedagógica

El informe de Calidad de Vida de Medellín, 2013, del programa Medellín Cómo Vamos, página 25 y 26, afirma:

Tasa de analfabetismo

“Qué en una ciudad existan personas adultas que no saben leer y escribir habla de problemas de exclusión social, económica y política que es necesario entrar a corregir para garantizar que el 100% de la población sea alfabeta.  En el período 2008 – 2012 se encuentra que justo en este último año se presentó el nivel más alto de analfabetismo con 3.2% por encima del promedio nacional que se había ubicado en 2.9%.


En comparación con otras ciudades colombianas se mantiene la desventaja de Medellín, Área Metropolitana, frente a Bogotá, esta última presentó en 2012 una tasa de analfabetismo para mayores de 15 años de 2.02.  Medellín también tuvo a 2012 una tasa por encima del promedio de las trece áreas metropolitanas que se ubicó en 2.8


Llama la atención que Medellín, Área Metropolitana, y Bucaramanga tengan niveles muy similares de promedio de educación para mayores de 15 años y de tasa de analfabetismo, en cuanto estas dos ciudades son también donde más ha pesado el desplazamiento por violencia histórico como porcentaje de la población, lo que por lo menos en el caso de Medellín ha coincidido con un gran porcentaje de personas con un bajo capital humano, entre 1998 y 2011 un 31% de los declarantes de desplazamiento dijeron no tener ningún nivel educativo, de acuerdo con la Personería de Medellín.

El desplazamiento está influenciando este indicador, el gobierno actual reconoce en su Plan de Desarrollo  al enunciar que la erradicación del analfabetismo no ha sido posible dada la movilidad de la población desplazada.  Hasta el momento no parecen evidenciarse respuestas efectivas para la reducción de dicho porcentaje”.

Coincidimos en un todo y por todo con el anterior análisis de Medellín Como Vamos frente al problema del analfabetismo adulto.  Cifras de la Personería de Medellín informan que en los 10 últimos años entre 25.000 y 30.000 personas, de todos los departamentos del país, llegan cada año a Medellín, resultado de la pobreza y la violencia, para radicarse en la ciudad, es decir para ser ciudadanos permanentes. No desean volver a sus lugares de origen y los ampara el derecho constitucional de la libre elección de domicilio. Son, pues, miles de padres y madres analfabetas o con baja escolaridad que no hayan, en Medellín, ocupación ni ingresos en el sector formal de la economía sino, con muchas limitaciones en la informalidad. Mientras en el país haya conflicto armado habrá desplazamiento forzado hacia las ciudades.  He ahí la importancia del cese del conflicto por el feliz término del proceso de paz.

Ya de por sí tener en el país 3.000.000 de personas mayores  de 15 iletrados es una vergüenza nacional, porcentaje que llega al 30% en la Costa Pacífica. Compatriotas que viven como si estuviéramos todavía en el siglo  XIX.  Y para Medellín, la ciudad más innovadora del mundo, es una doble vergüenza tener, todavía, aceptando el subregistro, alrededor de 70.000 habitantes en condición de iletrados.  Y no mencionamos los miles y miles de analfabetas funcionales que no logran comprender la lectura de un texto y mucho menos escribirlo.  Toso ellos y ellas excluidos de las redes sociales y de la alfabetización digital.

La responsabilidad primaria de restituir el derecho negado a la educación y crear un ambiente habilitante para la dignidad humana corresponde al Estado.  En Medellín la Fundación Bien Humano en alianza con otras organizaciones sociales hemos venido contribuyendo a la disminución de la tasa de analfabetismo adulto.  Desde 2009, 992 adultos y adultos mayores han culminado los niveles 1 y 2 del CLEI, ciclo lectivo especial integral, de ellos muchos han logrado validar la primaria y continuar su bachillerato.

En el 2014, con el apoyo de la Fundación fraternidad Medellín, las Fundaciones Ramirez Moreno y la Fundación juan Diego, Alejandro y Felipe Vélez y Protección S.A, iniciamos con 4 grupos, 2 en el barrio Santo Domingo Savio y 2  en el Refugio de Ancianos  San Cristóbal, del barrio Boston.

En la Fundación Bien Humano nos sentimos muy felices y orgullosos de contribuir a restituir el derecho a la educación que posibilita a las personas recuperar su autoestima, dar un nuevo sentido  a sus vidas, a sus relaciones interpersonales y a ejercer plenamente su ciudadanía. Padres y madres con mayores niveles de educación tienen más y mejores posibilidades de generar bienestar a sus hijos para no depender de los subsidios de la asistencia oficial, de caridad de  las iglesias y de la beneficencia de las  ONG.
La Alcaldía de  Medellín se enorgullece de la calidad de vida de los habitantes  y del  urbanismo social de la ciudad, de la  cual hace gala en los innumerables congresos y ferias internacionales que  lleva a cabo.  Deberíamos  sus ciudadanos y ciudadanas sentirnos, en un futuro no muy lejano,  también, muy  orgullosos de vivir en  una ciudad con Cero Analfabetismo y donde el respeto a la Dignidad Humana sea el valor más apreciado y realizado.

El miércoles 20 de agosto de 2014  leí en el periódico EL Mundo, de Medellín, esta noticia que me llenó de alegría y esperanza:

“Fin del analfabetismo:  la ministra de Educación, Gina Parody, afirmó ayer que el Gobierno se propone acabar con el analfabetismo en el 2018, como parte de su meta de mediano plazo de hacer de Colombia el país mejor educado de América Latina en el 2025….Buscamos que Colombia sea un país libre de analfabetismo porque hoy todavía tenemos dos millones de personas analfabetas, señalo la ministra”.  

El país cuenta con los recursos humanos, económicos y técnicos para cumplir con la misión de dar fin al analfabetismo.  Lo que ha faltado es liderazgo, voluntad y responsabilidad política del Estado.
En buena hora el Gobierno Nacional toma la iniciativa y desde ya nos unimos entusiastas.

 Luis Julián Salas Rodas
Director Ejecutivo
Fundación Bien Humano











August 08, 2014

Empresas familiarmente responsables . EFR: La apuesta de la Fundación Bien Humano



EMPRESAS FAMILIARMENTE RESPONSABLE- EFR,
LA APUESTA DE LA FUNDACIÓN BIEN HUMANO.


Maria Amalia Trujillo, Coordinadora Programas Empresariales FBH, Roberto Martínez, Director Ejecutivo Fundación másFamilia y  Julián Salas Rodas, Director Ejecutivo de la FBH.






Asistentes al IV foro EFR Colombia




Con la firma de un contrato de colaboración entre la Fundación másFamilia, de España, propietaria del modelo Empresa familiarmente Responsable- EFR y la Fundación Bien Humano, se busca garantizar  el balance vida-trabajo  y el  desarrollo humano, familiar y  social, incentivando en las empresas una nueva cultura  de trabajo que permita  la eficaz  armonía entre las dimensiones laboral, familiar, y personal, tal como lo demandan los cambios y trasformaciones de la contemporaneidad. 

Los cambios demográficos y sociales llegan a las empresas y nos  invitan a dar respuestas y soluciones a las necesidades de los colaboradores y al conflicto creciente generado entre trabajo y vida, un conflicto con consecuencias negativas  tanto para los colaboradores  como para las empresas y que se evidencia en el ámbito laboral en la  disminución del rendimiento, desmotivación del personal, baja retención de personas cualificadas, baja productividad, absentismo laboral, incapacidades injustificadas, entre otras. En el ámbito privado se traducen en múltiples fenómenos con impacto social, el descuido en la educación de los hijos o en el cuidado de nuestros mayores y dependientes, infelicidad, una peor calidad de vida.

El  buen líder  y directivo esta llamado hoy a  buscar prácticas para hacer de su empresa, una Empresa Familiarmente Responsable- EFR, en donde  conciliar no es trabajar menos, sino trabajar de otra forma y la flexibilidad, el respeto, la confianza y el compromiso  mutuo son la base de esta nueva  cultura laboral, bajo el modelo yo gano, tú ganas; en el que tanto la empresa como el colaborador se benefician.  La conciliación no es un fin sino un medio. Conciliamos para conseguir algo, y cuanto más importante y más trascendente es ese algo más relevancia adquiere la conciliación.

Por lo tanto, las políticas de dirección de personas deben encaminarse hoy no sólo a retener talento a través de formación e incentivos económicos, sino también  a facilitar la vida privada y familiar del colaborador mediante políticas de flexibilidad, apoyo  a las familias y el amplio abanico que conforman los grupos de medidas EFR.  Este grupo de iniciativas y acciones que la empresa tiene a su alcance, es lo que le permitirá ser “Empresas Familiarmente Responsable”- EFR

En Colombia, empresas como el Hospital Pablo Tobón Uribe, Grupo Nutresa, CISA, Nacional de Chocolates, SACSA, Compensar, la Fundación  Bien Humano, entre otros han  sido distinguidas  como Empresas Familiarmente Responsable- EFR. En España la iniciativa inició en el 2005 y a la  fecha hay 391 empresas certificadas. La iniciativa EFR está en 20 países del mundo siendo Colombia el país que más la ha acogido en Suramérica.
En el desarrollo de esta iniciativa, la Fundación másFamilia y las entidades certificadas participan en los foros EFR. El pasado 15 de julio se  realizó el  4 foro en Colombia sobre la gestión de la felicidad  a través del modelo EFR.  Se reflexionó el papel de las empresas en la búsqueda de la felicidad, porque  personas más felices, son empresas más competitivas y sociedades más responsables.
Invitamos a conocer más acerca de la iniciativa EFR en la página  web: www.masfamilia.org

Lo invitamos a visitar nuestra página web
www.bienhumano.org

June 13, 2014

LA FUNDACIÓN PROMUEVE Y APOYA LA INVESTIGACIÓN EN FAMILIA




Grupo de profesores (as) e investigadores (as)  de 7 universidades, reunidos en sesión presencial para la formulación del proyecto de Investigación – Rionegro, Antioquia, marzo de 2014.

LA FUNDACIÓN PROMUEVE Y APOYA LA INVESTIGACIÓN EN FAMILIA

La investigación es  el proceso por el cual el conocimiento científico conoce, explica, comprende y pronostica la realidad del universo.  Las ciencias sociales y humanas se ocupan del origen, causas y efectos del comportamiento de nuestra especie.  Es gracias a la investigación que la  teoría, los métodos  y  las técnicas  de la ciencia avanzan. La investigación no se da por un proceso de generación espontánea y gratuita.  Es una actividad que requiere de ingentes recursos humanos, físicos y financieros.   De la actividad investigativa se ocupan las políticas públicas,  los centros de investigación de las más reputadas universidades y los laboratorios de las empresas multinacionales. 

La investigación hace parte de lo que hoy llamamos la Gestión del Conocimiento.  Toda práctica humana es fuente y origen de un conocimiento.  Las ONG se caracterizan por realizar procesos de intervención en las personas, familias y  comunidades con el fin de propiciar cambios positivos en su calidad de vida. Ocupadas en los afanes del día a día las ONG poco tiempo y recursos dedican a la Gestión del Conocimiento.  Grave olvido que la lleva a petrificarse en sus misiones, anquilosarse en sus metodologías y a extraviarse en la lectura de los contextos.

La Fundación Bien Humano FBH siempre le ha concedido a la investigación social una importancia significativa en su quehacer institucional. Desde hace 40 años hemos realizado y publicado distintas investigaciones, estudios, sistematizaciones sobre temas relativos a la familia, la adolescencia, la infancia, la situación carcelaria y sobre los efectos tempranos de nuestras intervenciones con los grupos poblacionales.  Como respaldo a la actividad investigativa la Fundación cuenta con un calificado grupo de profesores investigadores en su Comité de Familia y dispone, como respaldo, de un especializado Centro Documental de referencia y consulta; también emite un boletín bibliográfico virtual de periodicidad bimensual.

En Colombia la investigación en familia, tanto la básica como la aplicada, está rezagada frente a otras temáticas sociales.  La mayoría de los estudios son locales, tesis de grado, algunos de ámbito regional y muy pocos de alcance nacional.  Dentro de estos últimos se destacan los realizados por un equipo de investigadoras universitarias dirigidas por la reconocida trabajadora social Yolanda Puyana Villamizar: Padres y madres en cinco ciudades colombianas, cambios y permanencias (2003),  y Familias colombianas y migración internacional, entre la distancia y la proximidad (2013).

Con el apoyo financiero y logístico de la FBH la doctora Puyana coordina un equipo en la formulación de un proyecto de investigación acerca del “La Organización Social del Cuidado de niños y niñas menores de 12 años en grupos familiares de seis ciudades colombianas. Una mirada desde el género y la posición socioeconómica”.

En este proyecto se ha establecido una alianza entre la FBH y las siguientes universidades públicas y privadas del país: Universidad Nacional de Colombia, Universidad del Valle, Universidad Industrial de Santander, Universidad de Caldas, Universidad de Cartagena, Universidad Pontificia Bolivariana y Universidad Javeriana, todas con programas y/o especializaciones en familia. El proyecto está en la fase de consecución de financiación.

Otro proyecto de investigación que venimos apoyando y participando es: Familia y actividad económica en Antioquia en alianza con la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Antioquía y el Instituto de Estudios Regionales INER de la misma universidad.  La investigadora y terapeuta familiar Olga Lucía López Jaramillo, integrante del Comité de Familia de la FBH, es la coordinadora del equipo.  La realización de esta investigación permitiría conocer la dinámica y las interrelaciones que se dan entre las familias y las actividades económicas en las nueve subregiones del departamento.

No dudamos que los resultados y recomendaciones de estas investigaciones, a realizar, allegaran no sólo nuevo conocimiento acerca de la realidad de las familias, nos posibilitarán revisar las formas de trabajo actual y diseñar nuevas propuestas de apoyo y fortalecimiento a ellas como agencia de formación del ser humano y colectivo político.

Luis Julián Salas Rodas
Director Ejecutivo
Fundación Bien Humano.
Lo invitamos a visitar nuestra página web
www.bienhumano.org
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