October 31, 2026

De la honestidad, la confianza, el respeto y la transparencia en las relaciones humanas y la sociedad

 


De la honestidad, la confianza, el respeto y la transparencia en las relaciones humanas y la sociedad

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales: Gerencia del Desarrollo Social

Universidad de Antioquía

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

Universidad París XII

Exdirector ejecutivo de la Fundación Bien Humano

Expresidente del Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG

Luijus34@gmail.com

@LuisJulianSalas

Blogs en Google: Familia y Otros; Juntas Directivas ONG; ONG y Gerencia Social

Medellín – Colombia

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La honestidad, junto con la confianza y la transparencia son valores humanos muy importantes en una sociedad. Las personas honestas se caracterizan por ser coherentes entre el pensar, el sentir y el actuar. La honestidad va asociada a otros valores como la sinceridad y la rectitud.

Una persona honesta no engaña y siempre dice la verdad. De ahí que la persona honesta infunde no solo respeto sino confianza en los demás. En expresión popular: “es de fiar”. La familia, la formación temprana, la educación y el entorno influyen en hacer una persona honesta, íntegra. La honestidad tiene que ver con la adquisición, en la Primera Infancia, con la construcción de la Conciencia Moral, con las conductas que una sociedad considera como buenas o malas.

Antónimo de la honestidad es la corrupción sea esta privada o pública. El corrupto es aquel que aprovecha su cargo, su poder, sus relaciones e influencias para apropiarse de lo ajeno en su propio beneficio. Tanto el deshonesto como el corrupto se valen de la confianza ciudadana y la buena fe para luego traicionarlas. El corrupto busca siempre encubrir, ocultar sus actos turbios ante la opinión pública. Por eso le teme, le rehúye a la transparencia. La transparencia es aquella cualidad del poder que deja ver su ejercicio. La analogía de la transparencia es el de una pecera donde los peces siempre están a la vista de todos, desde cualquier ángulo, por no tener lugar donde esconderse. Lo grave de la corrupción en un país es que se afecta el presupuesto público en cuanto a su destinación en programas, proyectos de inversión y gasto social reduciendo su alcance e impacto en la sociedad. Y lo más grave aún es cuando los actos de corrupción queda en la impunidad y no se denuncian, ni investigan, ni se enjuician y se penaliza a los culpables y estos quedan libres con su patrimonio ilegal en paraísos fiscales.  

La confianza entendida como la certeza, la seguridad que el otro o los otros van a cumplir con los acuerdos, expectativas y que su obrar será correcto y no causará ningún daño. La confianza es el “pegamento” de las relaciones y los vínculos interpersonales y sociales. Cuando se pierde la confianza resulta muy difícil volver a restaurarla. La confianza y el respeto en sí mismo, la autoestima y la asertividad son cualidades positivas en el desarrollo de la personalidad y el proceso de socialización. Las personas desconfiadas tienen muchos problemas de relación y convivencia con los demás. Su actitud de permanente sospecha y vigilancia del hacer y el pensar de los demás los lleva al recelo y a problemas de celotipia con su pareja y familia que, en casos extremos, puede conducir al asesinato.  

Cuando mencionamos el respeto entre las personas nos tenemos que referir al concepto de la Dignidad Humana, principio fundante de la Declaración de los Derechos Humanos Universales promulgados por las naciones Unidas en 1948. La Dignidad Humana como: el valor intrínsico, innato  e inalienable que posee toda persona por el simple hecho de existir, sin importar su condición social, económica, edad, origen y capacidades que lo acompañan desde su nacimiento hasta su muerte. (Google). 

El respeto implica, pues, reconocer y valorar la Dignidad Humana, los derechos, sentimientos de uno mismo y los demás. El ejercicio del respeto es determinante para aceptar las diferencias, la diversidad de ideas, gustos, opiniones y para lograr una convivencia pacífica, justa y armoniosa de los grupos, etnias, comunidades y colectivos en la sociedad. El respeto implica, además, no humillar, no ofender, no discriminar.     

El psicólogo y psicoanalista sueco Erik Erikson (1902 – 1994) planteó la importancia del primer año de vida de los seres humano porque en él se establece en el niño/a la noción de la confianza básica entre confiar o no confiar en las personas y el mundo que lo rodea dependiendo si la madre, o quien haga sus veces, atiende o no oportunamente las necesidades fisiológicas y afectivas.

La confianza mutua es la base del capital social entendido este como la facilidad y la reciprocidad que en una determinada sociedad tienen las personas y las instituciones en las normas y redes para reconocerse, cooperar y llegar a acuerdos sin trabas burocráticas, reduciendo los costos de transacción.

Los valores y las virtudes son totales. Así como en biología no se da el caso de mujeres medio embarazadas, porque no existen, está o no está, no es tampoco admisible, desde la ética y la moral, de personas medio honestas, medio confiadas o medio transparentes. Aquí no valen, no es aceptable términos medios

En las mediciones periódicas que se realizan sobre la felicidad sobresalen aquellos países donde es muy alta la confianza de las personas en sí mismas, en los demás, en las instituciones y en los funcionarios públicos. Son países con bajos niveles de corrupción, donde la honestidad y la confianza, la fe ciudadana son reconocidos no solo como valores individuales sino, también, como bienes públicos.  

September 30, 2026

¿Se reconocen y asumen las familias de Colombia como un actor social con incidencia política y como un Sujeto Colectivo de derechos y Obligaciones ?

 



¿Se reconocen y asumen las familias de Colombia como un actor social con incidencia política y como un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones?

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

 Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales: Gerencia del Desarrollo Social

Universidad de Antioquia

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

Universidad París XII

Exdirector ejecutivo de la Fundación Bien Humano

Expresidente del Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG

Luijus34@gmail.com

@LuisJulianSalas

Blogs en Google: Familia y Otros; Juntas Directivas ONG; ONG y Gerencia Social

Medellín - Colombia

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Objetivo general. El objetivo general del presente ensayo es reflexionar y analizar en que situaciones, circunstancias y motivos concretos las familias se asumen y obran como un actor social con incidencia política y como un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones con relación al Estado, la sociedad y otros actores sociales y políticos. Para ello tomaremos una definición de lo que significa tanto un actor social con incidencia política como un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones. Se dará la explicación de las razones del por qué les es difícil a las familias asumirse y reconocerse como tales. También se abordará la cuestión de su participación en la formulación, aprobación e implementación en las Políticas Públicas de Apoyo y Fortalecimiento a las Familias por parte de los entes territoriales y las organizaciones de la sociedad civil. Al final del ensayo se darán las conclusiones de los principales hallazgos de la reflexión y el análisis.  

¿Qué es un actor social?  Es un sujeto colectivo estructurado a partir de una identidad propia, portador de valores, poseedor de un cierto número de recursos que le permiten actuar en el seno de una sociedad con vistas a defender los intereses de sus miembros que lo componen y/o de los individuos que representa, para dar respuesta a las necesidades identificadas como prioritarias.  (https://es.escribd.com).

Los actores sociales se caracterizan por:

·         Representar un grupo social ante otros actores sociales y políticos de la sociedad.

·         Se vinculan con problemáticas específicas.

·         Tienen un propósito definido.

·         Varían en poder e influencia.

·         (https//:concepto.de).

En cambio, un actor político es aquel que se organiza como partido político en los espacios y la vida pública para influir, decidir u obtener poder propio en la toma de decisiones de asuntos problemáticos e importantes del Estado y la sociedad. A diferencia de un actor político un actor social lo que busca, pretende, es ejercer influencia, incidencia política ante los tomadores de decisiones sobre leyes, políticas públicas y acceso y empleo de recursos para generar, propiciar cambios, transformaciones sociales en las personas y colectivos que representan, Los actores sociales suelen hacen parte activa de los movimientos sociales.  Lo anterior no obsta para que un actor social sea a su vez actor político si así lo decide.

Ejemplos de actores sociales y políticos reconocidos en la sociedad colombiana son: las mujeres feministas, las madres comunitarias del ICBF, los ecologistas, los animalistas, los sindicalistas, los gremios, los integrantes del movimiento LGTBIQ+, los indígenas, los afrodescendientes, los campesinos, el magisterio, las ONG de Derechos Humanos, los lideres estudiantiles, los lideres sociales y de Derechos Humanos, quienes cumplen su misión con riesgo a su seguridad y vida  

Cuando mencionamos a la familia en singular nos referimos a ella en su carácter de institución. Cuando la mencionamos en plural aludimos a un grupo social, a la diversidad de las formas de organización familiar. Las familias son un espacio de socialización, de construcción social, de expresión de subjetividades y vivencias de sus integrantes. Por estar incluida en la Constitución Política de 1991 la familia es titular activa de imputación de derechos y obligaciones. No está en las funciones de las familias ser un sujeto político, permanente, con aspiraciones e intenciones de uso y control del poder político sobre el Estado y la sociedad para el cambio social. No procuran la transformación de las formas  e instituciones dominantes de la sociedad porque en ellas, las familias, priman los asuntos y problemas de  la vida privada e intima sobre la vida pública. Hay que reconocer como un hecho positivo que en los últimos años el tema de familia hace parte ya de la agenda social y política  Lo que si puede y de hecho pueden  hacer las familias es propiciar la formación política, la conciencia política, el pensamiento crítico y la participación ciudadana de sus integrantes en los espacios, los debates y la agenda pública, mediante el ejemplo, la palabra y el lenguaje. Cuando las familias son convocadas a participar de procesos de formulación, aprobación e implementación de política publica de apoyo y fortalecimiento, sus voces, miradas, aspiraciones e intereses son escuchadas y tienen, ahí, el espacio y la oportunidad de ejercer incidencia política en dicha formulación y aprobación.

No debe confundirse la familia como actor social y colectivo con la capacidad de agencia que cada familia pueda tener para tomar decisiones de manera autónoma, mejorar sus relaciones y comunicación entre sus integrantes y generar un empoderamiento mutuo para su bienestar y desarrollo.

Una excepción a la regla la constituye la ONG RedPapaz creada en el año 2003 por madres, padres y cuidadores que han logrado generar capacidades para una efectiva protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes, con acciones focalizadas en asuntos de relevancia, basadas en y buenas prácticas probadas, lo que le ha permitido convertirse en un referente nacional e internacional. Acompaña a 960 instituciones educativas y a 1.300.000 millones de madres, padres y cuidadores, en 26 departamentos con iniciativas como la ley Colombia Chatarra que obligó al etiquetado en productos alimenticios para el consumo, los impuestos saludables y la regulación de cigarrillos electrónicos, acciones con incidencia política, litigios, participación activa en debates públicos y movilizaciones. RedPapaz es, pues, un ejemplo exitoso y visible de un actor social. (https//:redpapaz.org)..   

Las distintas formas de organización familiar son el resultado de procesos históricos de cambio en las sociedades. Si estas cambian , las familias también cambian. La riqueza de una sociedad reside en su sociodiversidad y las familias hacen parte, son expresión de tal realidad. No existe la familia ideal, la familia más adecuada. Lo importante es que las familias, independiente de su forma de organización, cumpla con sus funciones, y sean, de acuerdo a sentencias de las altas cortes, un espacio relacional, de convivencia pacífica, de amor, afecto, cooperación, solidaridad, socorro, .fraternidad, cuidados, respeto y ayuda mutua entre sus integrantes. Las familias como primera agencia de formación de los seres humanos es el ámbito de la socialización, de lo personal y de la sociabilidad, de la relación con los otros. La familia es una institución de carácter universal e histórica de las sociedades humanas.    

En el ámbito económico las familias son muy importantes ya que son agentes de producción en las microempresas, del ahorro, del gasto y del consumo de bienes y servicios. Millones de ellas perciben remesas de sus familiares en el exterior, En el 2025 alcanzaron los 53 billones de pesos, aproximadamente 13.098 millones de dólares. Una cifra muy significativa. Financiaron el 4.3% del gasto global de los hogares y participaron con cerca del 3% del Producto Interno Bruto PIB del país. Cifras muy significativas. (Fuente: Banco de la República).

El reconocimiento jurídico y visibilidad de la las Familias como un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones es mas bien un hecho reciente en el mundo. Parte de considerar que en las familias no solo hay que respetar y practicar los Derechos Humanos Universales proclamados por la Declaración de las Naciones Unidas en 1948 y suscrita por los Estados miembros con sus integrante sino que era necesario dotar a las familias como un proyecto de vida  grupal de un marco jurídico que complementara el de los Derechos Humanos como un proyecto individual conformando. de esa manera, la coexistencia de la Unidad Persona - Familia. Un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones es una agrupación de personas o una entidad a la que el ordenamiento jurídico le reconoce la capacidad de ser titular de derechos y contraer deberes de forma independiente a los miembros que la conforman. (Google), 

Tratando de entender el por que, en general, las familias no han logrado, con algunas excepciones, aún ser un actor social, ni reconocerse como y obrar como Un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones, van las siguientes 21 causas, razones y situaciones. Incluyo ejemplos de situaciones y familias de otros países para una mejor ilustración y conocimiento sobre el tema. Esperando sea de la atención e intereses de los lectores. Cualquier comentario al respecto será bien recibido:

1.   El ser consideradas por el Estado y la sociedad como objeto de especial protección.  La acción de protección se entiende como toda acción de amparar, resguardar, tutelar, cuidar un ser viviente, persona, animal u objetos frente a una amenaza real o supuesta, daño. destrucción, sufrimiento o peligro. Desde lo jurídico implica accionar todo el sistema de leyes y normas que aseguren la defensa de su integridad y dignidad. Es decir, las familias esperan y delegan en el Estado y el gobierno la función y responsabilidad de su protección como una obligación constitucional hacia ellas.

2.  Condiciones determinantes de la dinámica familiar. La socióloga María Cristina Palacio Valencia plantea seis condiciones determinantes en la dinámica familiar: la sobrevivencia, la coresidencia, la sexualidad, la procreación, la convivencia y el parentesco. ¿Será que el peso de estas condiciones existenciales junto a los largos tiempos dedicados a la atención de las tareas domésticas, la crianza y cuidados de los hijos/as, concentra, impide y dificulta, la acción social y la incidencia política de las familias en el espacio de lo público y con otros actores sociales?

3.  El desconocimiento de las familias como un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones. Desde la expedición de la Ley 1361 de 2009, llamada de Protección Integral a la Familia, no hay evidencias del empleo efectivo de los 19 derechos colectivos reconocidos a las familias ante el Estado, sus agentes y entes territoriales mediante acciones de cumplimiento, acciones populares o derechos de petición, instrumentos de participación ciudadana consignados en la Constitución Política de 1991. Si bien la Política Pública Nacional y la de otros entes territoriales reconocen a las familias como un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones, ellas siguen desconociendo los alcances de la ley 1361 de 2009 para mejorar sus condiciones de vida y no obran, no toman conciencia como un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones. Este sujeto Colectivo no obsta para el reconocimiento y respeto por los Derechos Humanos de cada integrante de la familia en entendido de la Unidad Persona - Familia.  Es de anotar que aún muchos departamentos, distritos y municipios del país siguen sin acatar el mandato de la Ley 1361 de 2009 que las conmina a formular e implementar Política Pública de Apoyo y Fortalecimiento a las familias de sus territorios.

4.  Los subsidios estatales de carácter permanente a las familias. Entendiendo que los subsidios y las transferencias monetarias son un apoyo del Estado para ayudar a cubrir la satisfacción de las necesidades básicas de las familias en condición de vulnerabilidad, pobreza extrema y pobreza, estos deberían de tener un alcance y cobertura limitada en el tiempo y no ser, en la práctica, de carácter permanente por cuanto refuerzan la dependencia asistencialista de dichas familias al Estado, limitando la toma de iniciativa y autogestión para mejorar la situación económica. La adopción de un enfoque de oportunidades, capacidades, habilidades y talentos en el abordaje e intervención con las familias es una estrategia adecuada  para apoyar y fortalecer a las familias a salir del círculo vicioso del asistencialismo y la dependencia.

5.  Las familias como objeto de atención de la beneficencia, la caridad y la filantropía. Persiste todavía una mirada y una atención de beneficencia, caridad y filantropía por parte de organizaciones sociales y religiosas hacia las familias vulnerables que se ubican en una posición de víctimas, junto a los subsidios estatales, en un lugar de recepción y pasividad obteniendo, además, lo que los psicólogos/as llaman ganancias secundarias por permanecer en dicha situación.  La dependencia de las familias al benefactor, sea estatal, civil las coloca, según el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos en menosprecio, en una "humillación colectiva". Solo cuando las familias toman conciencia de sus derechos, de su identidad, se organizan y se manifiestan como un actor social con incidencia política de transformar su realidad logran pasan de la situación de la "humillación colectiva" a la "dignidad colectiva". Con la "dignidad colectiva" logran, además, el respeto y reconocimiento de otros actores sociales y políticos. 

6.  Las familias como objeto de manipulación de intereses políticos y religiosos.  Los partidos políticos, en especial los de derecha y extrema derecha, así como las iglesias tienen el tema de familia como un objetivo prioritario y muy importante de su doctrina y acciones. Convocan y llaman a las familias a que pertenezcan a sus organizaciones: los partidos por votos y las iglesias a que se sumen como fieles devotos a su doctrina y fe en comunidades cerradas. 

La  Las familias afectadas por: violencia intrafamiliar, tanto física como emocional, maltrato infantil, filicidio, parricidio, feminicidio, incesto, suicidios, embarazo infantil y adolescente, abuso sexual,  , miembros desaparecidos, desplazados, confinamientos, extorsiones y amenazas del poder opresivo de las bandas delincuenciales en las comunas y barrios populares, explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes, los hijos/as jóvenes que ni estudian, ni trabajan por deserción escolar y falta de formación para el empleo, los llamados ninis, el  hacinamiento, la promiscuidad y la falta de una vivienda digna. Ante la sumatoria e interseccionalidad de estas problemáticas, es, entonces, comprensible y entendible que las familias afectadas se encuentran impedidas de tener conciencia y obrar como un actor social con incidencia política. Estas familias deben ser objeto prioritario de ayuda legal y terapéutica especializada que les posibiliten superar la adversidad, aliviar sus sufrimientos y resolver sus conflictos. sus dificultades emocionales y de relación entre sus integrantes. En estos casos las familias dejan de ser un entorno protector y cuidador, de convivencia pacífica, para convertirse en un entorno agresor, con poder destructor y violador de los Derechos Humanos de sus integrantes causando, en ellos/as, de por vida, baja autoestima, pérdida de confianza en sí mismo y los demás, dificultades en el relacionamiento social, desvalimiento, mucha aflicción, penas, resentimientos, ira, miedos y  frustraciones.

La   Las familias que se encuentran en extrema pobreza y pobreza y en crisis económicas. Cuando la falta de ingresos, de informalidad y una situación de exclusión social  y carencia  permanente de satisfacción adecuada de sus necesidades básicas, mantiene a dichas familias en la precariedad, la vulnerabilidad y la sobrevivencia cotidiana, no siendo posible para ellas y sus integrantes atender, ocuparse de otras demandas externas de participación ciudadana en el espacio de lo público. a eso debemos sumar las dificultades de acceso y atención oportuna en salud, en procedimientos y medicamentos, por parte de las Empresas Prestadoras de Salud EPS que ponen en peligro sus vidas. Las crisis económicas familiares son también una difícil situación para afrontar y resolver por cuanto ponen en riesgo su integridad, su estabilidad y calidad de vida presente y futura. En dichos eventos tampoco es posible ocuparse de otros asuntos públicos. Y no podemos dejar de mencionar a las familias que viven en la ruralidad, en zonas apartadas y de difícil acceso, que además de la pobreza están sometidas al poder delincuencial de los clanes delincuenciales y los combatientes y excombatientes disidentes guerrilleros. Actores armados ilegales que confinan a las familias en paros armados y reclutando por la fuerza el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes.

7. El secuestro de policías y soldados por parte de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC.  Las FARC utilizaron el secuestro y cautiverio de policías y soldados como un medio de presión militar y político ante el Estado y la sociedad. Frente a tal prolongada e inhumana situación fueron sus familias quienes tomaron la bandera de la denuncia, la solidaridad y la movilización para exigirá los dirigentes de las FARC y del Estado la liberación de sus familiares secuestrados. Lo interesante y decisivo de este hecho es que las familias no fueron abandonantes y fungieron, aquí sí, como un actor social y de incidencia política de primer orden para mantener, sin desfallecer, y ser visible ante la opinión pública las indignas y extremas condiciones de cautiverio a las que eran sometidas sus familiares. El valor de la solidaridad y los vínculos y relaciones emocionales y afectivas refuerzan la expresión y conducta de no abandono y de no olvido.  Las Voces del Secuestro fue un programa radial, creado por el periodista Herbin Hoyos (+), que se transmitía todos los domingos en la madrugada como único medio de comunicación para que los secuestrados en las montañas y selvas del país escucharan la voz, los sucesos y las noticias de sus seres queridos. 

Ot Las Madres de Soacha. Otra situación fue el caso de los 6.402 falsos positivos de personas         desaparecidas y asesinadas por orden de altos mandos del ejército. Aquí han sido las llamadas Madres   de Soacha las que se pronuncian y movilizan ante los medios de comunicación y las redes sociales   para  que dichos crímenes no queden impunes y sus responsables sean llamados y sometidos a la     justicia, y los restos óseos de sus familiares sean encontrados y entregados para darles cristiana   sepultura y poder elaborar, cerrar el duelo. De estos dos hechos puede concluirse que solo en   circunstancias extremas y prolongadas los integrantes de las familias reaccionan, se juntan, se       organizan, ejercen presión e influencia, se movilizan y se hacen visibles como un actor social con alta     influencia e incidencia política. 

lla Las Madres de la Plaza de Mayo de Argentina y las Madres de la Candelaria de Medellín, Línea Fundadora. Ambos colectivos tienen a sus madres como representantes activas de sus familiares desaparecidos por agentes políticos y militares que veían en ellos no contradictores sino enemigos. Como ya es conocido las Madres de la Plaza de Mayo lograron llevar a la justicia y condena de los integrantes de la dictadura dela junta militar que gobernó a Argentina entre 1976 y 1983. Hann logrado, además, encontrar a sus nietos/as que fueron secuestrados por agentes del Estado dados en adopción ilegal y regresarlos años después a sus familias de origen. Las Madres de la Candelaria llevan más de 25 años, ya son una asociación legalmente constituida con el nombre: Asociación Caminos de la Esperanza - Madres de la Candelaria, que han persistido en la denuncia, memoria, verdad, justicia, reparación y no repetición de sus familiares desaparecidos y la reivindicación del derecho de las víctimas del conflicto armado. Las Madres de la Candelaria  se reúnen cada semana , los miércoles o viernes a las 12:00 M, en el atrio de la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria ubicada a un costado del Parque Berrio. (https://hacemosmemoria.org). (https://madresplazademayo.or.ar). Línea Fundadora.  Ambos colectivos, de base familiar, obran como un actor social con incidencia política. Son las mujeres, mucho más que los hombres quienes toman el liderazgo y vocería de sus familias ante los asesinatos y desapariciones de sus hijos e hijas y de sus compañeros y cónyuges. Una diferencia apreciable de la condición de género. 

LL   Los familiares de los presos políticos encarcelados en Venezuela: mediante diversas ONG como:  Foro Penal, La Alianza por la Libertad de los Presos, El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPPVE) y la Fundación Familia S.O. S Libertad, los familiares de los presos políticos encarcelados en ese país denuncian, y también en las redes sociales y medios de comunicación extranjeros, las torturas, malos tratos, traslados arbitrarios y condiciones indignas en que viven sometidas sus familiares encarcelados por el Estado venezolano en centros militares y penitenciarios. Por intermedio de estas ONG las familias y los defensores civiles impulsan jornadas de movilización en las calles, en las instancias judiciales, en la documentación y actualización de las cifras oficiales de presos políticos así como en establecer rutas de protesta pacífica para demandar la libertad y el respeto al debido proceso. Estas acciones públicas han convertido a las familias de los presos políticos en un actor social con incidencia política de primer orden frente a actores de la sociedad; reforzando la afirmación, ya enunciada,  de que las familias no son abandonantes, sé organizan, se pronuncian y salen a la defensa pública de sus intereses vitales cuando miembros de ellas se encuentran en situaciones extremas de vulneración de sus derechos por instituciones del Estado o agentes oficiales, de reclusión, tortura malos tratos. confinamiento o desaparición. He aquí una gran fortaleza y capacidades internas y externas de las familias.

La    La pandemia del COVID - 19. La Organización Mundial de la Salud OMS estima que entre los años 2020 y 2023 estima que el exceso de mortalidad global asociado directamente o indirectamente o indirectamente a la pandemia de COVID - 19 fue de 22.1 millones de personas. (https://data.who.int)  Antes de que las grandes empresas farmacéuticas desarrollaran y pusieran en venta sus vacunas a los Estados y sus sistemas de salud fueron las forzosas medidas de confinamiento  y de cuidados impuestas a las familias en sus hogares que aún recordamos como la limpieza constante de las manos, el uso del tapabocas y el distanciamiento. Sin el apoyo y acatamiento de las familias de seguro los fallecidos por el COVID - 19 hubiesen sido un número más alto de muertos. El COVID - 19 generó una gran solidaridad y generosidad de ayuda en alimentos e insumos de salud de las familias mas pudientes a las familias más necesitadas. 

FF Fue gracias, también a la virtualidad que las personas y las familias no quedamos incomunicadas totalmente mediante las redes sociales y familiares., Situación no equiparable a quienes no tenían, por condiciones económicas o de acceso, al internet. La virtualidad permitió la continuidad de los estudios de los hijo/as y el trabajo en línea en el hogar. Y como bien dice el refrán popular de que no hay mal que por bien no venga gracias a la Pandemia global lo que hizo posible que el tema, la categoría del Cuidado saliese de los sistemas de salud, concretamente de la enfermería y se ubicara en la agenda pública de los Estados y de las organizaciones de la sociedad civil, en la implementación de sistemas nacionales, regionales y locales de cuidado  y en jurisprudencias de las altas cortes que han reconocido el Cuidado como un Derechos Humano Fundamental, tal como ya lo hicieron La Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Constitucional de Colombia. dos ejemplos exitosos son: las Manzanas del Cuidado de Bogotá hecho realidad por la alcaldesa Claudia López y continuado, en su expansión, por el alcalde Fernando Galán. (Ver: https://sistemadecuidado) y el Sistema del Cuidado del departamento de Antioquia y la Fundación Bien Humano en alianza con la Agencia Francesa de Cooperación. (Ver: http:// www.antioquia.gov.co).    

la.   Las familias de los 42 estudiantes normalistas desaparecidos de Ayotzinapa en México. Sus familiares llevan más de una década de lucha, de denuncia y movilizaciones ante las autoridades para saber quienes son los responsables y porque los desaparecieron. Estas familias no están solas y son acompañadas en su justo reclamo ante las autoridades en sus movilizaciones en forma solidaria por otros colectivos sociales. A semejanza de los policías y soldados secuestrados por las FARC y los 6.402 falsos positivos sus familias tampoco han sido abandonantes y persisten en obtener información de sus familiares desaparecidos. Estas familias mexicanas obran como un actor social con alta incidencia e influencia política ante el Estado y la sociedad de su país.

la    Las familias sobrevivientes y víctimas de la Franja de Gaza. Transcurridos tres años de los ataques genocidas del ejército israeli sobre ese territorio se estima en más de 74.000 las personas asesinadas siendo los niños, las niñas y los adolescentes parte tanto de los fallecidos como de los mutilados. Allí, como es de conocimiento mundial. las familias viven en condiciones de extrema pobreza, miedo, fragilidad y vulnerabilidad entre los enfrentamientos de la milicia terrorista de Hamás y los soldados israelies lo que les impide ser un actor social y político..

La  Las familias israelíes masacradas en sus comunidades por la milicia terrorista de Hamás.  1.195 personas fallecieron el 7 de octubre de 2003 y 250 personas fueron secuestradas y llevadas a la Franja de Gaza para su cautiverio en túneles. Desde un primer momento las familias de las victimas se organizaron y movilizaron como un actor social y político, de primer orden, ante la sociedad  y el gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu pidiendo explicaciones no solo por la falta de seguridad y protección de la policía y el ejército, sino, la demanda  de negociaciones con Hamás para la devolución de sus familiares secuestrados. La Plaza de los Rehenes, así fue llamada la plaza de Tel Aviv donde se reunían en un campamento permanente los familiares de las victimas y rehenes. En dicha plaza estas familias conmemoran cada 7 octubre el recuerdo de sus familiares asesinados.   

la  Las familias afectadas por desastres naturales. Los desastres, las catástrofes naturales como los huracanes, tornados, incendios forestales, deslizamientos de tierra, desbordamiento de ríos y terremotos afectan a comunidades tanto urbanas como rurales. En un primer momento el impacto emocional y la atención mediática hacen que la solidaridad de la sociedad y la acción del Estado se vuelquen hacia ellas con donaciones, rescatistas y atención a los heridos. Una vez va pasando el tiempo va cesando, también, la solidaridad y la atención mediática y las ayudas disminuyen mientras las familias damnificadas por la destrucción de sus viviendas y el fallecimiento des sus familiares esperan en carpas y refugios improvisados la reconstrucción de sus casas. Estas graves desgracias inesperadas impiden a las familias elabora sus duelos de forma debida y organizarse como un colectivo para demandar del Estado la pronta y efectiva recuperación tanto de sus casas como de sus negocios.  

La  Las  organizaciones comunitarias y las organizaciones de base. La organización comunitaria es la forma en que los habitantes de una comunidad se agrupan y ordenan en diferentes ocupaciones, funciones y responsabilidades de manera que toda la organización funciona como un conjunto. Estas organizaciones no son exclusivas de un determinado grupo o sector de la población, pueden ser constituidas por todas las personas que buscan enfrentar una problemática que las afecta y plantear otra alternativa de solución.

LL La organización de base está conformada por personas pertenecientes a un territorio específico, Estas también pueden crear vínculos con personas o entes externos, bien sea a través de la militancia, el voluntariado o por personas en proceso de formación profesional. (Hernández, Nancy e Ingrid Rendón. Caracterización de las Organizaciones Comunitarias y de Base de las Comunas 8, 9 y 10 del área urbana de la ciudad de Medellín. Facultad de Ciencias Sociales y Humanas. Departamento de Trabajo Social. Universidad de Antioquia. Medellín. 2015).

Ta  Tanto las organizaciones comunitarias como las organizaciones de base son conformadas por personas voluntarias que se agrupan y reúnen por compartir intereses, problemas y objetivos comunes en su barrio y territorio. En determinadas coyunturas pueden ser actores sociales con incidencia política. Para ello tratan de establecer relaciones con entidades y funcionarios públicos del municipio, ciudad o distrito a donde pertenecen. Al formar parte de la comunidad, las familias, mediante la vinculación de sus integrantes, pueden participar de dichas organizaciones y obtener de ellas vocería, mediación y apoyo para resolver situaciones problemáticas que afectan su vida cotidiana, su bienestar y desarrollo.   

La  Las asociaciones de padres de familia. Son entidades sin ánimo de lucro que se conforman por la iniciativa y decisión de padres, madres o acudientes de los estudiantes matriculados en una institución educativa, sea esta pública o privada, con el propósito de establecer comunicaciones y relaciones entre los padres de familia y los docentes para apoyar los procesos de educación y formación de los alumnos. Su campo de acción esta, pues, circunscrito a cada institución educativa, y por lo tanto no obran como un actor social con incidencia política.   

9. Las familias españolas en alquiler que demandan del Estado el derecho de acceso a la vivienda y su mejor regulación. Desde hace varios años viene ocurriendo en España un grave problema para el acceso al derecho y goce de la vivienda por problemas de aumento de la población migrante, el déficit de viviendas nuevas, la gentrificación y turistificacion de las ciudades y el alto incremento de los arriendos y expulsiones de los inquilinos por mora en los pagos. La gravedad de la situación ha llevado a las personas y familias afectadas a crear un sindicato de alquileres de vecinas y vecinos, en Madrid, a manifestar su descontento y malestar con movilizaciones y acampadas en sitios públicos para presionar al Gobierno y a las Cortes para que tomen medidas efectivas para solucionar el problema. A finales de los años 90 del siglo XX en Colombia las familias vivieron una grave situación con el aumento inusitado de las tasas de interés que los deudores tenían que pagar a los bancos. Miles de familias tuvieron que entregar sus viviendas a la banca por imposibilidad económica de cubrir los pagos mensuales de la deuda. Tal situación llevó a las familias afectadas a asociarse formalmente para solicitar a las autoridades y las altas cortes su intervención para bajar las tasas de interés a los créditos hipotecarios y poder conservar la propiedad de la vivienda.

LLLas demandas y acciones legales de las familias estadounidenses contra Meta.  Meta enfrenta múltiples demandas y acciones legales por parte de familias, distritos escolares y fiscales generales en Estados Unidos y otros países debido al impacto de Facebook e Instagram en la salud mental de niños y adolescentes. (Google). Se acusó a Meta del diseño adictivo, la reproducción automática, notificaciones constantes y recomendaciones personalizadas para retener en las pantallas a niños, niñas y adolescentes, causándoles problemas de ansiedad, depresión, trastornos alimenticios y suicidios, privilegiando los ingresos publicitarios sobre la seguridad infantil y adolescente. En 2026 Meta acordó con 52 fiscales generales y grupos familiares el pago de casi 18.000 mil millones de dólares para resolver demandas acumuladas. El acuerdo obligó a Meta a implementar medidas como un límite de 2 horas diarias de uso, bloqueo nocturno de medianoche, ocultar conteos de “me gusta” y silenciar notificaciones en horario escolar. (Google). 

Conclusiones. Las familias son un grupo social, poblacional e institucional. No son sujetos políticos en el sentido estricto del concepto. No se reconocen ni obran como un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones a pesar de una ley que así las reconoce. Poderosos factores internos, ya enunciados, impiden su participación ciudadana, su derecho a la protesta pacífica en los espacios públicos. Solo obran como actores sociales con incidencia política ante el Estado y la sociedad ante necesidades apremiantes, en situaciones extremas y prolongadas que afecten a uno o varios de sus integrantes como vulneración de derechos por parte instituciones o agentes oficiales, de  reclusión, tortura, malos tratos, confinamientos o desapariciones de sus integrantes. En estos casos dichas familias responden de dos maneras: sé acogen a ONG ya constituidas con misiones institucionales similares o crean sus propias ONG con vocería, movilización y representación propia. Una característica de ellas es que no olvidan y no son abandonantes como si suelen serlo, con el paso del tiempo, el Estado y la sociedad. He ahí, pues, una gran demostración de fortaleza y despliegue de los vínculos emocionales y afectivos de las familias, de sus capacidades tanto internas como externas.  

Como persona interesada y partícipe en la formulación y expedición de la Política Pública Nacional de Apoyo y Fortalecimiento a las Familias de Colombia, y las Políticas de Familia del distrito de Medellín y la Gobernación de Antioquia, deploro su participación pasiva en dichos procesos públicos. En su defensa y justificación podría decirse que los diversos y complejos problemas de su vida cotidiana y la participación de sus integrantes en otros colectivos les impide tomar conciencia y pasar a la acción pública y política. Sin embargo, sigue siendo una tarea, un reto por lograr que en la formulación e implementación de la Política Pública de Apoyo y Fortalecimiento a las Familias de sus territorios incluyan acciones concretas para propiciar que ellas tomen conciencia del poder e influencia que pueden adquirir ante el Estado y la sociedad si obran como actores sociales con incidencia política y sé reconozcan y sé asuman como Sujetos Colectivos de Derechos y Obligaciones y no solo como beneficiarias de bienes y servicios de programas y proyectos gubernamentales y de organizaciones de la sociedad civil. 

A diferencia de otros colectivos sociales como las conformados por mujeres feministas, personas en situación de discapacidad, pertenecientes al movimiento LGTBIQ+, ecologistas, defensores de Derechos Humanos, lideres sociales, sindicalistas, jóvenes activistas, adultos mayores, indígenas, afrodescendientes, las familias se reconocen y obran, en principio solo como un grupo poblacional objeto de protección e intervención de las políticas públicas, los programas y proyectos del Estado y de la acción de organizaciones de la sociedad civil como las ON .Ante la ausencia en las familias, independiente de su forma de organización, de una vocería y representación propia que defienda sus derechos colectivos, aspiraciones e intereses, han sido y son los funcionarios/as públicos, docentes universitarios, investigadores y lideres de la sociedad civil interesados en el tema de familia quienes han cumplido y cumplen esa función. No debería ser así, pero esa es la realidad. Un motivo para seguir reflexionando y tratar de encontrar salidas y estrategias válidas para cambiar tal situación para beneficio y desarrollo de las familias de Colombia.

        

 

September 29, 2026

Pronunciamiento del grupo: Familias y Democracia, con motivo de las declaraciones de la Dra María Carolina Restrepo C. Directora Nacional del ICBF

 



Pronunciamiento del grupo: Familias y Democracia, con motivo de las declaraciones de la Dra. María Carolina Restrepo C. Directora Nacional del ICBF.

 

 Los pronunciamientos recientes de la directora nacional actual del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en cuanto a lo que ella nombra como familia y niñez, evidencian desconocimiento de la realidad colombiana, de los cambios sociales, culturales y legislativos del país, y de la trayectoria de la misma institución que dirige, lo cual puede afectar gravemente su misión: liderar la protección de los derechos de las familias, y de los niños, niñas y adolescentes.

 Debemos a los estudios e investigaciones en familia realizados por la antropóloga Virginia Gutiérrez de Pineda (1921 - 1999), en la década de los años 60 del siglo XX, el reconocimiento de la existencia de distintas formas de organización familiar en Colombia, lo que ella denominó el polimorfismo familiar en distintas regiones del país. Es decir que además de la familia nuclear, papá, mamá e hijos/as había otras configuraciones familiares también muy importantes y significativas. Este estudio fue el pionero de una variedad de investigaciones realizadas posteriormente en varias universidades del país y financiadas por el Estado, las cuales han avanzado la comprensión de las familias colombianas, confirmando que estas son diversas y dinámicas y que tienen particularidades según las regiones, los factores socioeconómicos, culturales y políticos.

 Un ejemplo de ello son las estadísticas. Según el estudio de Calidad de Vida del DANE de 2025 en Colombia existen en alrededor de 18.9 millones de hogares de los cuales el 51.3% son biparentales (padre, madre e hijos) y el 48.7% son formas de organización distintas a la familia nuclear. De este último porcentaje, el 24.3% conviven con padre o madre, y el 20.2% son y los hogares unipersonales. El DANE no identifica cuántas familias son extensas y cuántas biparentales son conformadas por hijos de uniones anteriores del padre o de la madre.

 Desde el punto de vista normativo, si bien la Constitución Política de 1991, en su artículo 42 enuncia la conformación de una pareja heterosexual como fundante de una familia, no es menos cierto que en la sentencia T – 523 de 1992 la Corte Constitucional reconoció la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana y señala la no existencia de una única forma privilegiada de organización familiar. Por su parte el Consejo de Estado en la sentencia del 22 de julio de 2012 definió así esta institución:

 La familia podrá estar constituida por un padre o una hija, o por una madre soltera con su respectivo primogénito, o por la tradicional decisión libre y voluntaria de dos personas del mismo sexo que se profesan amor y desean realizar vida conyugal.

 Las leyes y las instituciones del Estado tienen la responsabilidad de dar cabida a la singularidad de las personas y a la diversidad de sus formas de existencia, y esto implica, por lo demás, construir desde el lenguaje mismo espacios de reconocimiento e inclusión. Las políticas públicas y las instituciones que las materializan deben acogerse a la Constitución Política y a las leyes, leer las transformaciones en la sociedad y responder a ellas.

 Ante las directrices de la directora nacional del ICBF, que van contra la realidad y la normatividad, nos preguntamos: ¿Significará qué las políticas, los programas y proyectos de dicho instituto solo serán para las familias nucleares y las demás familias serán desconocidas y desatendidas? ¿O habrá, entonces, una atención preferencial para las familias nucleares y otra muy distinta, discriminatoria para las otras formas de organización familiar?  Debemos tener en cuenta que, cuando una institución pública, como es esta institución, establece un modelo particular de familia como parámetro de normalidad, quienes han crecido en familias monoparentales, extensas, reconstituidas, adoptivas, homoparentales, de crianza, o en configuraciones familiares distintas de aquella que se pretende presentar como única y legítima, pueden sentir que no encajan en la sociedad y pueden quedar expuestos a sentimientos de desvalorización, vergüenza, exclusión o extrañamiento respecto de sus propios vínculos. El desconocimiento de la pluralidad, la diversidad familiar no es inocuo para la subjetividad; negar esa diversidad puede significar también negar una parte fundamental de las identidades de quienes integran las familias.

 En esta perspectiva, consideramos que, una institución como el ICBF dedicada a la protección de la infancia, la adolescencia y la juventud no debería convertir las diferencias familiares en una marca de déficit, de desviación o desigualdad. Las instituciones, y mucho más las estatales, están llamadas a acoger las distintas formas en que las personas construyen sus vínculos, sus identidades, sus historias, por género y generación, garantizando derechos sin convertir la diferencia en una nueva forma de exclusión y desigualdad, ni el lenguaje limitado en un propósito homogeneizador.

  Imponer la concepción de la familia nuclear como la organización más adecuada, hegemónica y célula de la sociedad contiene una intencionalidad común: devolver a las mujeres a las funciones hogareñas, a parir hijos así no los desee, a salir del mercado laboral y perder su capacidad de proyectarse en la vida tareas política y cultural de la sociedad. Los sueños de una sociedad democrática se truncan, al pretender imponer las formas patriarcales fundamentadas en el trabajo gratuito e invisible de las mujeres en el cuidado y la reproducción de la vida. Este interés a su vez, facilita la disminución del papel del Estado en el bienestar de la población, la disminución del gasto social porque las funciones de protección, seguridad social, en general de cuidado de aquellas y aquellos que solo pueden vivir con la ayuda de otra persona, se relega a las mujeres de nuevo.

  Algo similar sucede cuando la directora Restrepo traza la directriz de hablar de niñez y no de niños y niñas. La cuestión no es solo suprimir palabras, ahorrarlas o pasar de plural a singular. La consecuencia de las nuevas formas de nombrar a los niños y niñas significa negar su presencia como sujetos reales, situados y construidos en sus particularidades, borrar realidades, desaparecer sujetos activos de derechos y anular la diversidad. Además, consideramos que esa directriz de utilizar el término niñez y suprimir la expresión diferencial por género y edad viola el mandato del Código de la Infancia y la Adolescencia, ley 1098 de 2006, en todo su articulado y especialmente las tres primeras disposiciones. En la perspectiva de los derechos humanos es imperativo definir de manera explícita los sujetos titulares activos de estos derechos que son las niñas, los niños y adolescentes. Es obligación del Estado promover, proteger, defender y restablecer los derechos de todas las personas que se encuentren en su territorio y el ICBF tiene que hacer lo propio y, en particular, hacer visibles a las niñas y las adolescentes como titulares activas de todos los derechos y los que les corresponden por su condición femenina, y de estar presentes en las políticas y la gestión pública. De igual manera, debe promover y orientar esta presencia en todas las instituciones públicas y privadas en todo el territorio nacional a partir de las diversidades culturales. La Procuraduría General de la Nación es la responsable y debe vigilar el cumplimiento de esta obligación.

 Nos preocupa la mirada regresiva de la actual directora nacional del ICBF, en cuanto a los cambios sociales y culturales que han tenido las familias y el reconocimiento de los derechos de ellas como institución y los derechos de los niños y niñas por ser la población más vulnerable. Nos preguntamos: ¿La doctora María Carolina Restrepo C., Abogada y especialista en finanzas con experiencia en áreas jurídicas, financieras y corporativas, por su formación y por sus posturas, será la persona más adecuada para liderar una institución tan importante para el país como lo es el ICBF?

 Septiembre 26 de 2026

 Blanca Inés Jiménez Zuluaga

    Maestría en Ciencias Sociales

Ligia Galvis Ortiz

    Abogada. Doctora en Filosofía

María Cristina Palacio Valencia

     Socióloga. Con estudios de Maestría en Ciencias Políticas

Yomaira García Acuña

     Psicóloga. Magíster en Proyectos de Desarrollo Social.

     Especialista en Terapia Familiar

     Doctoranda en Ciencias Sociales

Yolanda Puyana Villamizar

      Trabajadora Social.

      Magíster en Estudios de Población

Yolima Amado Sánchez

       Psicóloga. Magíster en Psicoanálisis, Subjetividad y Cultura

Pilar Morad Haydar

      Trabajadora Social

      Magíster en Estudios de Género

Amparo Micolta León

       Trabajadora Social

        Doctora en Estructura Social

Luis Julián Salas Rodas

     Sociólogo

     Especialista y Magíster en Ciencias Sociales: Gerencia del Desarrollo Social

     Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

      

August 22, 2026

La solidaridad y la generosidad: dos valores humanos distintos, pero complementarios

 

 

 

La solidaridad y la generosidad: dos valores humanos distintos, pero complementarios

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista y Magíster en Ciencias Sociales: Gerencia del Desarrollo Social

Universidad de Antioquia

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

Universidad París XII

Exdirector Ejecutivo de la Fundación Bien Humano

Expresidente del Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG

Luijus34@gmail.com

@LuisJulianSalas

Blogs en Google: Familia y Otros; Juntas Directivas ONG; ONG y Gerencia Social

Medellín – Colombia

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Cuando ocurre una tragedia, un evento natural catastrófico como un terremoto de alta intensidad que afecta vidas, edificios, viviendas infraestructura y equipamiento comunitario se activa la solidaridad como una expresión libre, voluntaria y desinteresada de ayuda y socoro hacia las personas afectadas por la desgracia inesperada.

El impacto emocional de los destrozos de la tragedia hace emerger las acciones y expresiones de solidaridad como el rescate de víctimas atrapadas bajo los escombros por rescatistas voluntarios especializados, el acopio, movilización y entrega por parte de organizaciones sociales sin ánimo de lucro, de elementos esenciales para afrontar la sobrevivencia como: agua, alimentos, carpas, elementos de aseo personal, ropa y medicamentos. Estas primeras acciones de asistencia son cruciales para atender la emergencia y las contingencias humanas causadas por el desastre.

El problema con la solidaridad es que requiere que surja y se manifieste la conmoción del impacto emocional tanto personal como colectivo de ayuda y compasión. A medida que pasa el tiempo el impacto emocional va cesando en las personas no afectadas materialmente y como consecuencia se van reduciendo la cuantía de las donaciones tanto en dinero como en especie. La solidaridad es tanto una práctica personal como institucional.

A diferencia de la solidaridad el valor de la generosidad no requiere, no necesita para manifestarse de una conmoción colectiva, de un impacto emocional por causas externas porque ella, la generosidad, es un valor inherente, constitutivo y permanente en la persona que es portadora en su palabra, actos, obras y personalidad.

Las personas generosas siempre están dispuestas al desprendimiento, a compartir lo que tienen de manera espontánea, sin pedir nada a cambio y sin siquiera esperar un agradecimiento. El valor de la generosidad impulsa, anima a hacer partícipe tanto de lo material como dinero, objetos o bienes como lo inmaterial: tiempo, escucha activa, acompañamiento.

Dice el proverbio que “la palabra enseña, pero el ejemplo arrastra”. Sabio y cierto el proverbio ya que el valor de la generosidad no se hereda, se introyecta en los hijos/as, desde la infancia, cuando ven y perciben que sus padres la practican en personas con situaciones de vida precarias o difíciles.

La empatía es otra característica de la persona generosa que la motiva a comprender y ponerse en la situación del otro. La generosidad empática no solo alivia sufrimientos; además propicia la convivencia, la armonía, la fraternidad y la cohesión social entre personas, familias y colectivos diversos y diferentes.

La promoción y reconocimiento de la generosidad es necesaria para reducir los impactos discriminatorios y excluyentes de las desigualdades en una sociedad. El hecho de ser diferentes no debería implicar el considerarnos como desiguales.

Tanto la solidaridad como la generosidad son muy importantes para asumir y superar los efectos adversos de las contingencias tanto humanas y sociales como las causadas por los fenómenos naturales. Son   valores complementarios, cada uno con un alcance definido y particular.