July 08, 2026

Vivencias, reflexiones y aprendizajes del ejercicio profesional como sociólogo



Vivencias, reflexiones y aprendizajes del ejercicio profesional                                                 como sociólogo                                             


Por:


 

       Luis Julián Salas Rodas

                                                                            

 

La vocación y elección profesional

Fue en quinto bachillerato, no en décimo grado por cuanto soy de la generación de mediados del siglo XX, que tomé la decisión de estudiar sociología y vivir de y para ella. Fui el único de 123 compañeros de promoción del colegio San Ignacio de Loyola a lo que en ese tiempo se denominaba, con indulgente compasión las humanidades. Mis materias favoritas y en las que sacaba mejores notas, tanto en la primaria como el bachillerato eran: sociales, cívica, geografía, historia patria y gramática. Así que la elección por la sociología ya venía perfilada desde la infancia y la adolescencia. Elección reforzada por la atenta lectura, en la biblioteca del colegio, del tomo 3, de La Aventura del Saber, de 1967, de la Editorial Salvat, dedicado a las Sociedades Modernas. Debo a los padres jesuitas dos enseñanzas muy importantes en mi vida: el amor, la pasión por el conocimiento y la disciplina en el estudio. 

La decepción paterna y el ingreso a la Facultad de Sociología de la UPB

Luis Miguel Salas Bermúdez, mi padre samario no alcanzó a acompañarme a recibir el grado de sociólogo por cuanto falleció durante el segundo semestre de la carrera. Celmira Rodas Zuluaga mi madre paisa había muerto mucho antes cuando cursaba quinto de primaria. Fui el tercero de 6 hijos. Con gran decepción, llanto y tristeza asumió mi padre samario la noticia de mi elección profesional. Él quería que estudiase Derecho. No pudo aceptar que uno de sus hijos optará por una profesión cuyo único horizonte, según él, era el de ser profesor de sociales devengando un modesto salario. No me fue fácil sostenerme en la decisión cuando era común leer en las paredes: Se necesita sociólogo con bicicleta y escuchar, con burla de los amigos, aquello de que la sociología es una ciencia con la cual y sin la cual la sociedad sigue tal cual.  A todo lo anterior se sumaba la sospecha de ser simpatizante de las ideas comunistas y subversivas. No era muy promisorio el futuro que se avistaba, en verdad mi padre tenía motivos suficientes para llorar y sentirse decepcionado. Sin embargo, me mantuve firme en mi decisión y me inscribí como aspirante de sociología en la Universidad de Antioquia, pero, cosas del destino, ese año, 1975, anularon, por fraude, los exámenes de admisión en dicha universidad; también me presenté y pasé a la Facultad de Sociología de la Universidad Pontificia Bolivariana, sede La Playa. Como el estudio era nocturno, de día trabajaba como tabulador de encuestas y los fines de semana y tenía un trabajo estable. como encuestador en la firma INVAMER. A los 18 años ya devengaba un salario. Como provenía de un colegio masculino fue todo un suceso y motivo de satisfacción personal el poder estudiar y compartir amistades con mujeres. Motivo y satisfacción que más tarde en el trabajo con el Sector Social y las ONG habría de continuar.

En 1976, en el primer semestre, durante 40 días tuvo lugar una huelga general de estudiantes por el alza de matrículas. Como protesta los estudiantes a favor del paro hicimos marchas con carteles por la avenida la Playa hasta el edificio Coltejer. Todo un acontecimiento para un estudiante primíparo egresado de un colegio católico. En ese momento, recuerdo, la matricula mínima era de $1.100 y se subió a $1.320. Estudiantes de3 sociología lideraban las asambleas. El rector era Monseñor Luis Alfonso Londoño Bernal (+). Se desempeñaba como decano de la Facultad de Sociología Carlos Ocampo Gómez (+). Secretario académico, John Jairo Ochoa Tabares, sociólogo, luego Trinidad Goez (+), y como auxiliar de secretaria, Nazareth Álvarez Paniagua. La planta profesoral de los primeros semestres, la conformaban, en ese entonces, 21 profesores hombres. Ninguna mujer. No se hablaba, por entonces, de la participación y equidad de género. Entre los nombres de profesores y profesoras que recuerdo con admiración y gratitud están: Hernán Escobar, Ernesto Quirós (+), Javier Galeano, Hernán Mejía, Gustavo López, Hernando Restrepo (+) y Jaime Ruiz (+). Más adelante, en el quinto semestre, si tuve la oportunidad de tener dos muy especiales profesoras: Alaba Lucía Serna (+) y Eumelia Galeano. Con Alba lucía pude conocer a fondo la teoría estructural funcionalista y con Eumelia realizamos dos visitas de campo, las únicas e3n toda la carrera, en la materia de sociología rural una a la finca cafetera La Amalia en el municipio de Venecia y otra a una vereda minifundista en el municipio de Marinilla.  El pensum académico era de ocho semestres y las áreas de estudio eran; Metodología de la investigación, sub - teórica, sub - área instrumental, teorías sociológicas, historia, economía, área de disciplinas auxiliares, seminarios e idiomas.

Fui un buen estudiante y en varias ocasiones obtuve la beca de honor por tener las mejores calificaciones de sociología de la facultad y el reembolso de la exoneración del pago de matrícula. Me nombraron, también, como monitor de sociología a cargo del profesor Hernán Escobar Roldán. En 1981 me gradué, en compañía de Fabiola Gonzales Merino y Juan de Dios Montoya Londoño, con una tesis titulada: Lo urbano, la enfermedad y la salud. 

Alguna vez le oí decir a Monseñor Félix Henao Botero, exrector de la universidad, que los sociólogos: éramos una especie de agnósticos ilustrado. Que sabíamos de todo, pero que no creíamos en nada. ¡Buena definición!

Al fallecer mi padre presenté papeles de la sucesión a la oficina de trabajo social de la universidad para la reconsideración de la matrícula de mi hermana María Isabel que cursaba el último semestre de arquitectura. La solicitud recibió respuesta positiva y de $34.000, $17.000 por cada uno de nosotros, la más alta de la universidad en ese entonces, bajo a $2.000, la más baja. Y como éramos dos hermanos, recibimos, además, un descuento del 10%, quedando al fin la matrícula en $1.800.  Una gran ayuda económica para nosotros.

Siempre lamenté que la vida no me hubiese dado la oportunidad de que mi padre se hubiese sentido muy feliz y orgulloso de los logros profesionales de su hijo sociólogo.  

Cierre de las Facultades de Sociología y Filosofía

Ya para el año 1981 se anunciaba por parte de las directivas de la universidad el cierre de estas dos carreras por el bajo número de estudiantes matriculados. Fungía como decano de la facultad el sociólogo José Fernando Montoya. La matrícula de sociología se cubría, en parte, con estudiantes de segunda opción. Los programas se cerraron en 1984. Años después cerraron sociología en la Universidad San Buenaventura y la Autónoma Latinoamericana, quedando solo el Departamento de Sociología de la Universidad de Antioquia.    

Primeros empleos

Una vez graduado el ejercicio profesional lo inicié, como coinvestigador, durante un año con otras sociólogas en una investigación para la Unión de Ciudadanas de Colombia sobre las condiciones laborales de las mujeres trabajadoras en Medellín. Luego me nombraron como director del Centro Sicopedagógico de la División de Bienestar Social de la Secretaría de Salud del municipio de Medellín. Una institución cerrada que atendía la problemática de niños y adolescentes con problemas de conducta internados por jueces de menores. Muchos de ellos llamados los hijos del municipio.  Allí conocí, por primera vez, los efectos aniquiladores de la pobreza, el abandono, el maltrato y la violencia intrafamiliar sobre el desarrollo de la personalidad de este grupo poblacional.

En 1984 me vinculé como profesional tallerista de la Fundación para el Bienestar Humano FBH, hoy Fundación Bien Humano, durante cinco años. En esta ONG tuve la maravillosa oportunidad de conocer la Colombia diversa, rural, profunda, lejana y de difícil, acceso, en el trabajo con normalistas, maestros, profesores, padres y madres de familia. Esta época profesional de mi vida la nombro como la del apostolado laico, por la entrega personal, la dedicación, la intensidad del trabajo, por la aceptación de los participantes a los contenidos y metodología de los talleres que implicaban un reto permanente de innovación ante públicos tan distintos.  En estos años trabajé en municipios y departamentos como Pesca y Duitama, en Boyacá; Aguadas, en Caldas; Rio de Oro, La Gloria, en el Cesar, Socorro, Molagavita, Provincia de García Rovira, Barrancabermeja y la Belleza, en Santander; Arauca; Juan José, Tierra Alta, en Córdoba. En Juan José tuve que vencer mi miedo a las culebras que cruzaban por la ramada de paja que tenía por habitación y creer en lo que me decían las hermanas de la comunidad religiosa de las Lauritas acerca del pacto que la madre Laura, su fundadora, de que ninguna serpiente atacaría a una de sus hermanas o a que estuviese cerca de ellas y así fue pues ninguna de las cinco culebras que vi en mi estancia allí me picaron. En el municipio de Tuchín, Resguardo de San Andrés de Sotavento, Córdoba, donde los descendientes de los indios Zenúes, donde elaboran el sombrero voltiao, tuve la oportunidad de conocer a Don José, un artesano indígena, descendiente de los Zenú quien me invito a pasar a su humilde bohío; allí dos ataúdes negros centraron mi atención: uno abierto que servía de guardadero de los juguetes de los nietos/as y otro encaramado en el zarzo, debajo del techo. Al notar mi asombro y sin darme tiempo a preguntar, me dijo que él y su señora eran personas pobres pero dignas, que el extremo de la pobreza y de la indignidad era morirse   y tener la familia que salir a prestar el cajón entre los vecinos para ser enterrado. Que él y su señora podían morirse en paz y con tranquilidad porque ya tenían comparado sus cajones. ¡Que admirable lección de vida y de dignidad la que ese día me enseño Don José!

Otros municipios visitados fueron: Cajamarca Honda, Herveo (donde tuve que fumigar el colchón por las pulgas) y Armero, en el Tolima. En Armero trabajé, durante una semana con un grupo de 63 maestros/as y profesores/as en el mes de agosto de 1985, tres meses antes de la erupción del Volcán Nevado del Ruíz. Del grupo solo sobrevivieron 3 personas. Esta tragedia me impactó mucho,

Cuando estaba en Medellín nos tocaba repartir volantes en las casas y hacer reuniones de padres y madres en las escuelas para motivarlos a inscribirse como participantes del Curso de Formación para la Vida en Familia.

De mi apostolado laico, de esos años, conservo una grata vivencia de cambio y transformación humana. Al tercer año empezaron las dudas, las vacilaciones, acerca del sentido y la utilidad del trabajo promocional y preventivo con los padres y madres de familia. Todos los viernes, durante cuatro meses debía dictar el curso Vivamos en Familia, de tres a cinco de la tarde, en un precario salón comunal, en el sector marginal de la Avanzada, arriba de Santo Domingo Savio, donde el viento se devuelve, en la Comuna Nororiental de Medellín. Tenía que caminar 20 minutos por unas empinadas y peligrosas escaleras, luego de casi una hora y media de recorrido en bus desde el viejo Guayaquil. Ni en la imaginación más fantasiosa estaba la idea de que algún día la distancia sería acortada por la construcción y puesta en servicio de un metro cable. Los viernes por la tarde, precisamente, se agudizaba la crisis y el deseo de renunciar. Al final del cuarto mes, al terminar una sesión del curso se me acercó un niño, cálculo que debía tener alrededor de 12 años, el cuál esperó a que yo estuviera solo, a darme las gracias. Le pregunté gracias por qué o de que, y él me contestó:  profe, es que desde que mi mamá asiste a sus clases me quiere más porque ya me abraza, ya no me grita, ni me pega, y ella cambio por sus enseñanza y consejos. Sobra decir que las dudas se esfumaron en el acto, que allí, con el testimonio libre y espontáneo de ese niño comprendí que mi trabajo en la FBH tenía mucho sentido, que valía la pena el esfuerzo del fatigante viaje en bus y la subida y bajada a pie por aquellas tortuosas escaleras. Habíamos logrado cambiar, en forma positiva, la relación, el vínculo afectivo de una madre con su hijo, habíamos hecho posible la alegría, la felicidad y el bienestar de un niño. Y después, cuando me desempeñaba ya no como profesional tallerista sino como director ejecutivo de la FBH, en los inevitables momentos de soledad y desesperanza que conlleva el ejercicio del poder, venía a mi mente, a mi memoria la sonrisa, la cara alegre de ese niño que me animaba a continuar con la tarea de generar desde la dirección de la Fundación más oportunidades de cambio y transformación en la vida de las personas, familias y comunidades vulnerables del país.

La fuerza de un testimonio se convirtió, para mí, en una profunda convicción del poder transformación que logran las personas cuando introyectan un conocimiento, reflexionan y luego modifican en forma   positiva actitudes y comportamientos. No podemos desconocer que hay determinantes, situaciones de extrema indigencia, de pobreza y enfermedades mentales que impiden a las personas cambiar, pero no menos cierto es que como seres humanos estamos dotados de inteligencia, de conciencia, de juicio, de criterio y que tenemos, además, la opción de elegir y decidir.   

Participación en estudios socioeconómicos de valorización y ambientales 

En el intermedio de los trabajos me desempeñé como sociólogo contratista  del municipio de Medellín en los estudios socioeconómicos  de determinación de la capacidad de pago de los contribuyentes  de las obras de valorización decretadas por el Instituto de Valorización INVAL (Ya liquidado). También participé en la ejecución de estudios de impacto ambiental  en el componente social-.Esta experiencia  fue muy instructiva en mi formación por cuanto implicaba un trabajo interdisciplinario con otros profesionales.                                                                                                                                                                                                                                           

                                                                                               
                                                                       
                          

                       Trabajando con un grupo de normalistas en el municipio de Marinilla y un grupo                                             de madres de familia de la escuela  República de Dinamarca en Medellín                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     

Docencia universitaria y administrativa

Mi primera vinculación como docente fue, en 1982, en el CEIPA como profesor de cátedra en las asignaturas de sociología general y sociología de educación. De 1988 a 1990 me desempeñe como profesor externo de sociología, de pregrado, en las Facultades de Administración, Comunicación Social, Trabajo Social y Formación Humanista en la UPB. En 1991, por invitación de la profesora y colega Alba Lucia Serna (+), jefe del Departamento de Sociología de la Universidad de Antioquia, estuve como docente ocasional, de medio tiempo, por un año, de diseño cuantitativo 1 y 2, en quinto y sexto semestre. Fue esta una experiencia difícil ya que había en el departamento un ambiente de hostilidad, de enfrentamiento entre los profesores. Más, sin embargo, pude realizar con los estudiantes visitas de observación de trabajo de campo en barrios de la ciudad. Del año 2008 hasta el 2013 me vinculé como profesor de cátedra en la Especialización en Familia de la UPB. Tuve, además, vinculación con la Universidad EAFIT, Universidad del Norte, Barranquilla y la Pontificia Universidad Javeriana, de Cali, en temas de familia y gobierno corporativo en el Sector Social y las ONG. Entre los años 2008 a 2011 fui docente del Diplomado en Cooperación Internacional para el Desarrollo. Módulo: Gestión Integral de entidades pertenecientes al Tercer sector de la UPB.  En 2021 profesor de la Maestría en Familia de la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla. Del 2021 al 2023, estuve como docente del módulo Familia y Sociedad de la Maestría en Familia de la UPB. En el 2026 en la Maestría en Salud Familiar y Comunitaria. Curso de Políticas Públicas en Familia y Salud.

La pasión por el conocimiento y la disciplina de estudio aprendida de los padres jesuitas me fueron de gran utilidad en mi ejercicio docente, donde el contacto y relación con los estudiantes era un mutuo y satisfactorio aprendizaje, el cual extendí, incluso, después de pensionarme.

Del 1995 a 1997 me desempeñé como Coordinador de Extensión, de medio tiempo, del Instituto de Estudios Regionales, INER, de la Universidad de Antioquia, cuyo jefe era el profesor, antropólogo y experto en familia Hernán Henao Delgado (+), vilmente asesinado, en 1999, en las instalaciones del INER, en la Ciudad Universitaria. Gracias a Hernán pude conocer y tratar, en sus últimos años de vida, a la antropóloga Virginia Gutiérrez de Pineda (+), maestra e investigadora insigne en temas de familia.


                                   (Luis Julián Salas entre luz marina y la doctora Virginia +)

Mi formación de posgrado

Entre 1995 y 2003 me gradué como Especialista y Magíster en Ciencias Sociales, Gerencia de Desarrollo Social, de la Universidad de Antioquía y, a la vez, como Magíster en Ciencias de la Educación, Opción Desarrollo Social, de la Universidad Paris XII, en convenio de co-titulación con la Universidad de Antioquia. Para obtener este título era menester una pasantía en Paris para sustentar la tesis presentada y aprobada por la Universidad de Antioquia. El trabajo de grado de la maestría trató sobre: El cambio en las juntas directivas y los estilos de liderazgo en las ONG: una prioridad de la gerencia social. Cambios y estrategias para el fortalecimiento de las juntas directivas de la Corporación Paisa Joven.

Maestría cuyos costos de matrícula fueron cubiertos por la Corporación Paisa Joven (ya liquidada) y la Fundación Bien Humano. De mucha utilidad me sirvieron para mi desempeño como director ejecutivo de la FBH mis estudios de posgrado y algunos cursos adicionales de administración y finanzas.

El título de familiólogo no lo conseguí por haber cursado una especialización o maestría en familia, sino por haber trabajado, al lado de expertos, durante 29 años en la FBH.

En 2002 cursé en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Antioquia, un Diplomado acerca de: La Gestión de Proyectos de la Cooperación Internacional para el Desarrollo.

Relación con la empresa Metro de Medellín

En 1989 hasta el año 1991, al finalizar mi vinculación con la FBH, fui llamado por la empresa Metro para hacer parte como sociólogo analista del equipo de valorización en el estudio socioeconómico del proyecto de distribución y cobro de plusvalía a los propietarios de la zona de influencia por la construcción y funcionamiento del sistema masivo de transporte urbano del Valle de Aburrá. Es de anotar que desde el año 1988 a 1992 la obra del Metro estuvo paralizada por el conflicto jurídico y financiero entre el Consorcio Hispano - Alemán y la empresa Metro. Los medios de comunicación y la Opinión Pública eran adversos a la obra. ¿Y qué sería de la movilidad y calidad de vida de Medellín y el Valle de Aburrá sin la operación del Metro? Un caos total.

El estudio de valorización estimó que la plusvalía causada, o sea el mayor valor del suelo generado por la obra, era de 140 millones de dólares. Cuantía que nunca se decretó, pero que sirvió para expedir, por primera vez en Colombia, una ley de financiamiento de los sistemas de transporte masivo en las ciudades, donde el Gobierno Nacional financiaba el 70% de su costo y los entes territoriales el 30% restante. Un proyecto muy valioso generado en esa época fue el adelantado por el área de comunicaciones y el antiguo Banco Industrial Antioqueño BIC acerca de la Cultura Metro como una estrategia de pedagogía y convivencia del uso del sistema Metro por parte de los futuros usuarios. estrategia que resultó exitosa y que aún es vigente y modelo para otros metros del mundo.  

Una llamada telefónica y mi destino como director ejecutivo de la FBH y la Familiología

A mediados de 1992 y terminada mi gestión en la empresa Metro recibí una llamada telefónica de Inés Elvira Gautier Restrepo (+), directora ejecutiva de la FBH, hija de doña Ana Restrepo de Gautier (+), una de las fundadoras, en la cual me anunciaba su retiro de la entidad y me proponía, en nombre de la junta directiva, como su sucesor en el cargo. La noticia me tomó por sorpresa pues habían transcurrido tres años de mi retiro en la FBH y pensaba que mi ejercicio como sociólogo sería en las áreas de docencia, investigación y asesoría. Le contesté que me dejará consultar la decisión con la almohada. La consulté y le dije que sí. Pensé que podía estar allí dos o tres años, pero me equivoqué.  Fueron 24 años continuos de mi vida como su director ejecutivo.

La Fundación para el Bienestar Humano, hoy Fundación Bien Humano FBH, fue creada en 1934, en Medellín, por un grupo de damas católicas de la alta sociedad de Medellín, encabezada por la señora Mercedes Restrepo de Bernal con el nombre de Comité de Damas de la Caridad, después Sociedad de Damas de la Caridad, con el objetivo de: atender a las personas y a las familias en sus domicilios. Las Damas de la Caridad nacieron en Francia por San Vicente de Paul, patrono universal de la cardad, con el propósito de ayudar a los párrocos en sus obras sociales. Bajo un enfoque asistencial y religioso, como correspondía a la época. las Damas realizaron un amplio trabajo con las familias pobres y migrantes en el barrio Las Estancias, sector centro oriental de la ciudad. Obraron como un centro de prácticas para las estudiantes de trabajo social de la UPB y como oportunidad de empleo para sus egresadas. En 1970 cesaron todos los programas y vendieron las instalaciones al municipio de Medellín iniciando una nueva etapa de trabajo en el área de la educación familiar preventiva y la interrelación padres - hijos a nivel nacional. La FBH adoptó innovaciones educativas como la educación a distancia y las series radiales. En los años 80 implementó el programa de Formación para el Trabajo con la Familia con maestros y docentes. Programa reconocido con créditos para el escalafón docente por el Ministerio de Educación Nacional. En este período la FBH alcanzó una cobertura geográfica en 510 municipios y los 32 departamentos del país.

Al tomar posesión del cargo de director ejecutivo me preguntaba: ¿Qué sabíamos del sector Social? Nada. ¿A quién conocíamos? A nadie. A la semana siguiente tuve mi primera junta directiva para conocer a sus integrantes. Recibí una fundación reducida en el número de profesionales como resultado de ajustes de presupuesto. La entidad se sostenía con rendimientos del patrimonio, en un 96%, rendimientos que se fueron reduciendo por la baja de las tasas de interés. Así que la tarea prioritaria consistió en aumentar los ingresos operacionales con nuevos proyectos y programas para ofrecerlos a nuevos contratantes. La oferta se amplió para incluir niños, niñas, jóvenes y adolescentes. Se lograron establecer alianzas con otras ONG y contrataciones con distintos entes territoriales. En 1993 la FBH junto con el Centro Persona y Familia, los Centros de Formación Familiar, el Instituto Psicoeducativo de Colombia, IPSICOL, y el Instituto de Apoyo a la Familia, IDEAF, crearon la alianza del Comité Interinstitucional de Familia CIF, del cual ejercí como su secretario – coordinador, para liderar desde el Sector Social la política pública de familia del municipio de Medellín. Con el CIF y la Secretaría de Bienestar Social llevamos adelante en 1994, Año Internacional de la Familia, dos congresos latinoamericanos de familia y, durante varios años, el proyecto de educación familiar preventivo: Familia Siglo XXI: Hacia la construcción de una vida cotidiana diferente en todas las comunas de Medellín. Con la participación del CIF se lograron dos Acuerdos del Concejo de Medellín para las familias: en 1993 uno que creó el Foro Anual para la Familia, como espacio de interlocución y sensibilización de familias, actores públicos, privados y sociales sobre los asuntos que atañen a la Familia. En el 2011 el Acuerdo # 54 que adoptó la Política Pública para la promoción, prevención, atención y restablecimiento de los derechos para la Familia de Medellín, siendo la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos la responsable de ejecutar dicho Acuerdo.

Leer y escribir la realidad para ser libres, programa de alfabetización de adultos para restituir el derecho a la educación e inclusión social y Con-sentimiento para la prevención del embarazo en adolescentes fueron programas con gran acogida e impacto en la sociedad. Gracias a los distintos programas públicos y del Sector Social la problemática del embarazo en adolescentes se ha venido reduciendo. Por iniciativa personal, aprobada por la junta directiva y el comité de familia de la institución de la FBH, se realizó la investigación: La organización n social del cuidado de niños, niñas y adolescentes en Colombia, Áreas urbanas. Llevada a cabo en cinco ciudades, con cinco universidades y un equipo de 23 investigadores/as, en la cual participé como coinvestigador. Siendo la trabajadora social y profesora especial de la Universidad Nacional Yolanda Puyana Villamizar, reconocida experta en temas de familia y género, la directora de la investigación. Investigación ganadora del Premio Nacional de Familia de la Fundación Barco, en el año 2023, dotado con $50.000.000, suma que se repartió por partes iguales entre los investigadores/as. La categoría de Cuidado entró a hacer parte de la política pública de los entes territoriales mediante los sistemas regionales y locales del Cuidado. La Corte Constitucional reconoció el Cuidado como un derecho fundamental de las personas. La pandemia del COVID 19 puso en evidencia la fragilidad de la vida humana en el planeta y por eso se adquirió conciencia de la importancia del Cuidado y sus prácticas como un medio de su protección y supervivencia.

 

Se creó en la Fundación un Centro Documental especializado en Infancia, adolescencia, juventud,
mujeres y tercera edad. Otro gran logro fue la expedición de la Ordenanza #47 que aprobó la Política Pública de Apoyo y Fortalecimiento a las Familias de Antioquia y la Mesa Departamental de Familias como un espacio de incidencia política, de encuentro y dialogo interinstitucional en torno a temas de familia, entendiendo ésta como la primera agencia de formación humana. Dando cumplimiento, de esa forma, a lo ordenado por la Ley 1361 de 2009, de Protección Integral a la Familia. Ley que reconoció 19 derechos a las familias Gestión donde la FBH tuvo un papel destacado en compañía de otras organizaciones públicas y privadas. En este aspecto Antioquia es modelo para el país. 

Una lección aprendida de la participación en la formulación de las políticas públicas de familia es que la Ley no soluciona todos los problemas del Estado y la sociedad, pero sin las buenas leyes y su correcta aplicación no es posible empezar a solucionarlas. Las decisiones más importantes que toma una sociedad, para su bien o para su mal, son de índole POLÍTICA. Por eso comprendí que no solo debía ser un sociólogo desempeñando funciones administrativas, académicas o investigativas. También debía ser un ciudadano activo y comprometido ejerciendo incidencia política en los espacios públicos de formulación y aprobación de políticas de familia.




Muy meritorio para una ONG como la FBH alcanzar una trayectoria de vida institucional de más de 90 años fiel a su misión de trabajar con y para las familias para su bienestar y desarrollo. Primero como una fundación de carácter asistencial y confesional, después, con el transcurso de los años como una organización no confesional experta y reconocida por su trabajo. No son muchas las ONG en el medio, que logran cumplir más de 9 décadas de vida institucional. A las Damas de la Caridad una inmensa gratitud.

En reconocimiento a su labor la FBH recibió en dos ocasiones, 1959 y 1989, el premio de Solidaridad de la Fundación Alejandro Ángel Escobar. En el 2006 la FBH junto con la Corporación Región y Conciudadanía fundaron el Fondo de Empleados de las ONG; FEDONG, para ofrecer servicios de ahorro y crédito a los empleados de las ONG.  A diciembre del 2025 el total de recursos movilizados en ahorro y crédito de los asociados es de $8.755.049.812. Una cifra muy destacada.



Entre el 2010 y el 2016 tuve al doctor Juan Guillermo Jaramillo Correa (+), reconocido líder empresarial, social y cívico como presidente de la junta directiva. El mejor jefe en mi ejercicio profesional. Ambos establecimos un liderazgo compartido con base en el mutuo respeto, la confianza y dialogo fluido. Él como líder de la junta directiva y yo como líder de la organización. Conté, también, con miembros comprometidos en la junta directiva y el comité de familia, entre ellos, destacados profesores/as de la Universidad de Antioquia con los cuales fue posible adelantar prácticas investigativas en la institución con estudiantes de trabajo social; y un equipo de muy competentes de profesionales, de ambos sexos, de tiempo completo, con sentido de pertenencia a la institución responsables en el desarrollo de los proyectos y programas.

Durante los años de 1996 – 1998 y 2010 y 2011 tuve el honor y la gran responsabilidad de presidir el Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG, FAONG, gremio articulador y representativo .de las ONG del departamento y del Sector Social, de la cual recibí un cálido y sentido reconocimiento público. Creada por iniciativa de la líder cívica y social doña Lucía de La Cuesta de Londoño (+) a quien conocía desde los 10 años por ser la madre de Juan Luis Londoño, compañero de pupitre del colegio, exministro de Estado quien murió trágicamente en un accidente de aviación. Ella y Beatriz Restrepo Gallego, eminente filósofa, profesora y asesora de la FAONG, me enseñaron con su palabra y ejemplo que el capital relacional acumulado debía de ponerse al servicio de la población vulnerable por medio de las juntanzas, (lo que hoy se conoce como el Networking), Alguien o una institución tiene un problema o necesidad, alguien o alguna institución tiene la solución y otro conoce a los dos y él los junta.

         .

Este cargo me dio la oportunidad de conocer, a fondo, la dinámica del Sector Social y de las ONG afiliadas. Obré, además, como coordinador de la Mesa de Infancia y Adolescencia. Entre las acciones emprendidas por esta Mesa estuvo la de presentar ante el Ministerio de Salud y Protección Social un derecho de petición para que cumpliese lo ordenado en la Ley 1361 de 2009 de formular la Política Pública Nacional para las Familias Colombianas 2012 - 2022. Derecho de petición que fue resuelto favorablemente.

Por supuesto que en 24 años al frente de la dirección ejecutiva de la FBH hubo crisis, momentos difíciles de disminución de ingresos y contratos, pero los supimos afrontar y salir fortalecidos. La Familia y el Gobierno Corporativo de las ONG fueron, aun lo son, mis temas de estudio e interés. Tuve la fortuna de estar siempre laborando, ocupado, como sociólogo.

Haber trabajado en el Sector Social, en el Mundo de las ONG y en la FBH me dejó grandes aprendizajes, muchas lecciones de vida como persona y sociólogo. No solo devengue un salario en dinero, sino, además, un salario emocional. Me mantuve cercano a las alegrías y sufrimientos de la población vulnerable. Me hizo una persona más solidaria y generoso. Me permitió la satisfacción personal de haber contribuido a mejorar el bienestar humano, a brindar oportunidades de cambio y transformación de muchas personas, familias y comunidades, a tener incidencia política, a relacionarme con diversas organizaciones gubernamentales y del Sector Social y a entablar relaciones de trabajo y amistad con colegas y compañeros de otras ONG.

Libros publicados

Las vivencias, las reflexiones y los aprendizajes como director ejecutivo y activista gremial los plasmé en cuatro libros, cuyo proceso de escritura, edición e impresión fue apasionante.

Salas, Luis Julián. 2007. En el Mundo de las ONG. Digital Express. Medellín.

Salas, Luis Julián. 2014. Juntas directivas, liderazgo y gobernabilidad democrática en las ONG. Guía para el fortalecimiento. Todográficas. Medellín.

Salas, Luis Julian. 2022. Las familias SÍ importan. Ensayos, reflexiones y debates contemporáneos sobre la situación de las familias colombianas. Multigráficas S.A.S. Medellín.

Salas, Luis Julián y otros. La Familia: La primera Escuela. Guías para las escuelas de familia. 2024. Fundación Secretos para Contar. Panamericana Formas e Impresos S. A. Medellín.

Pensionado, más no jubilado

En el 2016 me retiré de la Fundación y con ello di fin a mi vida laboral. Seguí vinculado como socio e integrante del comité de familia. Cumplí con el deseo vocacional y juvenil de vivir de y para la sociología. Para las nuevas generaciones de Milennials y Centennials, con otros valores e intereses en la vida personal y laboral, muy respetable, no está en sus proyectos de vida hacer parte como empleado a término indefinido en una empresa u organización. No fue mi caso. Lo di todo a esta noble y querida Fundación y ella, en reciprocidad, también me lo dio todo, con gratos momentos de reconocimiento por mi gestión y logros institucionales.

Me pensioné, más no me jubilé. En mi jubilación sigo vinculado como miembro de junta directiva, voluntario y socio en varias ONG de la ciudad y el país, aportando mi tiempo, mis conocimientos, mis experiencias y mi capital relacional al cumplimiento de sus misiones institucionales y a las juntanzas. Con gusto participó de los conversatorios a los que me invitan los amigos/as y colegas. Dedico, además, el tiempo a leer buena literatura, a la familia, a las amistades de siempre como los compañeros de pupitre del colegio, algunas compañeras de curso de la promoción y a un grupo de colegas exdirectores/as de ONG, lo mismo que para escribir y compartir en mis blogs, en Google, Familia y otros; Juntas Directivas ONG; ONG y Gerencia Social. Porque como bien dicen los alemanes: El saber crece si se comparte. Así que seguiré siendo sociólogo y ciudadano mientras la mente y el cuerpo me lo permitan.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

May 09, 2026

REFLEXIONES ACERCA DE LOS VÍNCULOS CON LOS HIJOS/AS Y NIETOS/AS EN LA VIDA FAMILIAR

 



Reflexiones acerca de los vínculos con los hijos/as y nietos/as en la vida familiar

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista Y Magíster en Ciencias Sociales: Gerencia del Desarrollo Social

Universidad de Antioquia

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

Universidad París XII

Exdirector de la Fundación Bien Humano

Expresidente del Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG

Blogs en Google: Familia y Otros; Juntas Directivas ONG; ONG y Gerencia Social

Luijus34@gmail.com

@luisJulianSalas

Medellín - Colombia


La noción de familia 

Los niños y las niñas implican una gran responsabilidad y dedicación de cuidados, crianza y formación por parte de sus padres o de quien hagan sus veces, pero son también la alegría, la felicidad de una familia y lo son más cuando son deseados. Alegría y felicidad que se ve afectada cuando son objeto de negligencia, descuidos, violencia, maltrato, castigos físicos y abuso sexual por parte ya sea de los padres o de adultos cercanos. La familia puede ser tanto protectora como atentatoria en la vida de sus integrantes. No hay que idealizar o demonizar a la familia.

La familia es la primera agencia de formación de los seres humanos. Es el espacio, el ámbito de la socialización, de lo personal, de la sociabilidad, de la creación de capital humano, de la confianza. Por formación entendemos las enseñanzas y acciones que los padres o adultos responsables inculcan, en la vida cotidiana, a los hijos/as en cuanto a normas, valores, creencias, hábitos y costumbres indispensables como preparación para la integración social y cultural. El proceso de socialización es de doble vía: los padres enseñan a los hijos/as y ellos/as, a su vez, enseñan a sus padres desde su inocencia, con su curiosidad y preguntas y visión del mundo. La familia es una institución de carácter universal e histórica de las sociedades humanas..Las familias son diversas No existe una sola forma de organización familiar. Independiente de su configuración las familias están llamadas a tomar, proteger, cuidar y acompañar a los niños, niñas y adolescentes en su desarrollo.

la familia, al estar nombrada e incluida en la Constitución Política de 1991 es reconocida como un sujeto político al cual pueden imputarse derechos y obligaciones mediante normas y leyes. En la jurisprudencia de las altas cortes como el Consejo de Estado, la Corte Suprema de Justicia y la Corte Constitucional se determina que la familia, además de los lazos de sangre, parentesco y afinidad es expresión afectiva y emocional en su convivencia por las manifestaciones de solidaridad, socorro, apoyo mutuo, fraternidad 

Aún persiste la creencia de que los hijos/as son propiedad de los padres y madres y que por tanto podemos hacer con ellos todo lo que nos dicte nuestra voluntad. No. De acuerdo a la Ley los niños y niñas son titulares activos de derechos y obligaciones y por lo tanto deben ser respetados y tenidos en cuenta en las decisiones que los afectan como es el caso en la situación de separación o divorcio de sus padres. La Corte Constitucional ha determinado que los jueces de familia deben escuchar y tener muy en cuenta el pensar, sentir y decir de los hijos/as, y las parejas frente a las medidas de protección, custodia y régimen de visitas que ellos deben de tomar so pena de vulnerar sus derechos. Las obligaciones de la familia con los niños, niñas y adolescentes están prescritas en el Código de Infancia y Adolescencia, Ley 1098 de 2006. Los derechos colectivos de las familias están reconocidos en la ley 1361 de 2009, de Protección Integral a la Familia. Son 19 derechos. Por eso se afirma que la familia es un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones. Esta ley, también, le asigna al Estado y a la sociedad deberes a cumplir con la familia. 

Un hogar unipersonal no es una familia. Yo con yo no configura una familia. Una relación de pareja, sea heterosexual u homoparental no es propiamente una familia. Mientras exista la relación hay vida de pareja, si acontece el divorcio, la separación o muerte cesa la relación; mientras que la presencia, la permanencia de los hijos/as no es solo una relación sino, ante todo, un vínculo afectivo, emocional, amoroso, sentimental. El vínculo es más fuerte, más estrecho que una relación. Se es exnovio/a, expareja, pero no expadre, exmadre, exhijo/a. El vínculo familiar de parentesco permanece en el tiempo, incluso va más allá de la muerte. Y si hay hijos/as, niños, niñas y adolescentes, hay responsabilidades legales como la custodia compartida, las visitas y la cuota alimentaria que atender.

El invierno demográfico

Con el llamado invierno demográfico se reduce el tamaño de la familia, la natalidad y el número de hijos/as por mujer. En Colombia el tamaño promedio de la familia, según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida ENCV del DANE, de 2025, es de 2.8 personas por vivienda. En los años del siglo XX el número de hijos/as por mujer era de 7. Las familias numerosas con 10 o más hijos/as son ya cosa de pasado. Era costumbre que un hijo o hija permaneciera en soltería para que se quedase al cuidado de sus padres en la vejez. Correspondía al padre la función de proveedor económico y a la madre las tareas domésticas y de crianza de los hijos/as. El invierno demográfico no solo tiene efectos en las familias, también los tiene en la sociedad, en la economía, en la educación y en los sistemas de salud, pensional  y seguridad social.

La universalización de los métodos anticonceptivos de planificación familiar, el mayor nivel educativo de las mujeres y su acceso a la actividad laboral fueron determinantes que incidieron en el descenso de la tasa de fecundidad.El aumento y la profundización del invierno demográfico de la sociedad hará que haya menos centros de desarrollo infantil, preescolares y escuelas mientras que aumentaran los centros de bienestar del anciano CBA y las residencias seniors para personas y parejas mayores con solvencia y capacidad de pago. Los hijos/as únicos de hoy deberán atender solos, sin apoyo familiar, las situaciones adversas de la vejez y envejecimiento de sus padres. 

Lo anterior implica que la mayoría de los niños, niñas y adolescentes del país están creciendo como hijos únicos,  sin hermanos/as, con pocos primos/as o ninguno. O sea que en el futuro la red parental será cada vez más reducida, sobre todo en la vejez. Claro que seguirá habiendo, no tanto como se quisiera, familias con dos y hasta tres hijos.

La relación entre los hermanos/as

Los hermanos/as son los compañeros de ruta en el Curso de Vida. Si hay fraternidad entre ellos constituyen un valioso apoyo y compañía para afrontar los problemas, la adversidad y las contingencias que, inexorablemente, nos trae el paso de los años. De ahí que el fallecimiento de uno de ellos/as sea un triste suceso para toda la familia. En los barrios residenciales del pasado conformados por familias numerosas, los hermanos/as, los hijos/as  de los vecinos se agrupaban en barras (nada que ver con las barras bravas de futbol de hoy) siendo la calle y las esquinas los sitios de encuentros, de relación, de amistad, de noviazgo. Eran redes sociales, urbanas e informales, con arraigo y sentido de pertenencia a un territorio específico. Muy diferentes a las redes sociales virtuales donde prima lo digital a lo presencial y donde las nubes  priman sobre el espacio de lo local. Es otra realidad, otro tiempo.

El abuelazgo impuesto. El abuelazgo consentido

Con menos niños, niñas y adolescentes en las familias de hoy, menos abuelos y abuelas habrá en el futuro lo que conlleva menos ejercicios y prácticas de abuelazgos consentidos. Un asunto es este abuelazgo consentido y otro muy distinto el abuelazgo impuesto por el embarazo precoz y adolescente de una hija o la paternidad prematura de un hijo, el divorcio o separación del hijo/a y su regreso a la casa materna con el nieto/a. En estas situaciones se les impone a los abuelos no solo la manutención de los nieto/a sino, además, su cuidado y atención. El abuelazgo consentido no implica la responsabilidad económica directa de los nietos/as la cual debe estar a cargo de sus hijos/as; más sin embargo si puede darse los apoyos puntuales y eventuales de acompañamiento a los hijos/as en la atención y cuidados en las enfermedades y permanencia hospitalaria de los nietos/as. Acompañamiento y cercanía que trae alegría y felicidad tanto a ellos como a los abuelos. El ejercicio del abuelazgo consentido implica la existencia de fuertes vínculos afectivos, de solidaridad y cooperación intergeneracional El abuelazgo consentido se manifiesta en dedicar tiempo con los nietos/as para compartir y disfrutar actividades como juegos de mesa, leer cuentos, ver una película, pasear, tomar un helado, ir a una piscina. Actividades que quedaran en la memoria de los nietos/as como buenos y gratos recuerdos. Tanto los hijos/as como los nietos/as son la prolongación de nuestra existencia  en este mundo.

Sufrimiento y pesar sienten los abuelos cuando por conflictos con los hijos/as estos no permiten el contacto y la comunicación con sus nietos/as. Esta nociva y egoísta  conducta los priva de tener a los abuelos como figuras de identificación en el desarrollo y estructura de su personalidad.

La Encuesta Nacional de Calidad de Vida 2025, ya citada, informa que en el país existen, aproximadamente, 18.9 millones de hogares, donde los hogares de jefatura femenina, por ausencia o abandono del padre, son 8.8 millones lo que representa el 46.4% del total de hogares. Hogares que en su mayoría también están ausentes, en mayor proporción los abuelos y abuelas paternos.. 

La humanización de las mascotas y la animalización de los humanos

Y entre menos pañales y biberones se vendan, más cuido, artículos y servicios para mascotas se venden. Se construyen para ellas más pet garden que parques infantiles. ¡Es posible comparar la alegría y la felicidad que dan los hijos/as biológicos, adoptados o de crianza con la que proporcionan las mascotas? ¿En qué momento el perro dejó de ser el mejor amigo del hombre, nunca se dijo de la mujer, según la metáfora, para convertirse en su hijo? Ahora es frecuente ver que los coches que antes eran solo para bebes son utilizados para transportar mascotas. mascotas que pueden caminar y correr sin ningún impedimento. Un asunto es el buen trato y la tenencia responsable de una mascota y otra muy distinta el exceso de cuidados y atenciones. Detrás de todo este proceso de humanización de las mascotas está la gran industria del mercadeo que mueve miles de millones de dólares en todo el mundo. A la par que se humanizan las mascotas se animalizan los humanos con los llamados therians, personas que dicen identificarse profunda y espiritualmente o psicológicamente con un animal no humano sintiendo que su alma o esencia es la de esa criatura. (Google). Lo cierto es que las mascotas viven menos años que los hijo/as y por ende implica para sus tenedores elaborar varios duelos consecutivos si se quiere continuar con ellos.

En las unidades residenciales cada vez menos se escucha el alegre bullicio, la contagiosa algarabía, el alboroto y los gritos de niños y niñas jugando en las zonas comunes, y en cambio cada vez se escucha más los ladridos de los perros en los pasillos y los balcones de los apartamentos.

La familia: la institución más valorada

Si la sociedad se transforma, cambia, también, las familias en su estructura, funciones, comportamientos, valores y creencias. La familia es una institución histórica, dinámica. Si bien se conservan algunas costumbres y tradiciones, la nostalgia restaurativa de la vida familiar de antaño no es una respuesta, una salida para las familias contemporáneas y menos para las del futuro. No obstante, pese a todo, la familia, independientes de su diversidad y de su forma de organización sigue siendo para los colombianos/as, de acuerdo a los resultados de la última Encuesta Mundial de Valores, 2025, la institución más importante y valorada por el 99% de los encuestados. Espero, como familiólogo, que así seguirá siendo. Es pues una buena noticia, una realidad muy alentadora y positiva para los niños, niñas y adolescentes, lo mismo que para el conjunto de la sociedad.

 

 

  

February 18, 2026

In Memoriam: Juan Guillermo Jaramillo Correa



                          In Memoriam: Juan Guillermo Jaramillo Correa 

 

Por: Luis Julián Salas Rodas

 

                                                   
                                                                      1938 - 2026


Origen y familia

Sus padres: Mario Jaramillo Echavarría (+) y Helvia Correa Mejía (+)

Hermanos/as:

Luis Fernando Jaramillo Correa (+) Exministro de Obras Públicas y Transporte bajo el gobierno del presidente Virgilio Barco y exministro de relaciones Exteriores durante el gobierno del presidente César Gaviria.

María Cecilia Jaramillo Correa, Rodrigo Jaramillo Correa y María Eugenia Jaramillo Correa.

Esposa: Clemencia Gómez Restrepo (+)

Hijos: Juan Camilo Jaramillo Gómez, Federico Jaramillo Gómez, Alejandro Jaramillo Gómez.

Estudios universitarios

·         Arquitecto de la Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín

·         Especialización en París. Francia

Ejercicio profesional y empresarial

Socio del Grupo Habitar, en compañía de sus colegas arquitectos: Edgar Jaime Isaza, Jorge Velásquez y César Valencia. Firma disuelta.

En 1982 los mismos socios del Grupo Habitar fueron fundadores del restaurante Hato Viejo, en la vía Las Palmas. Cuenta además con otras sedes en: el Centro, Oviedo, Viva Envigado y la Fonda Antioqueña en Rionegro. Restaurantes reconocidos por su gastronomía típica. Hoy a cargo de la segunda generación.

Filiación y actividad política

Fue miembro activo y fundador del movimiento político Nuevo Liberalismo en Antioquia cuyo jefe fue Luis Carlos Galán Sarmiento. Presidió la Mesa Directiva del Concejo de Medellín. Participó como candidato a la Alcaldía de Medellín en 1988, en la primera elección popular de alcaldes donde fue elegido el conservador Juan Gómez Martínez, superado por 1.800 votos. 

Acciones y liderazgo empresarial

Ejerció como presidente de la Fundación Proantioquia entre 1990 y 1996. Entidad que promueve el desarrollo sostenible de Antioquia, articulando y movilizando capacidades empresariales, públicas, sociales y académicas. En ese mismo período fue cónsul honorario de México. Estuvo en la junta directiva de Fabricato. Fue socio fundador de Punch Televisión.

Desde el 2003 hizo parte del Comité Universidad – Empresa – Estado, de la Universidad de Antioquia creado como un espacio para mejorar la productividad y promover el diálogo entre la academia, el sector privado y el gobierno. Se desempeño, también, como representante del sector empresarial en el Consejo Superior de la Universidad de Antioquia y director encargado de la Fundación de la Universidad de Antioquia, donde tuvo a su cargo la gestión de recuperación de los municipios del Eje Cafetero afectado por el terremoto de 1999.

Acción y liderazgo social

·   Fundación Fraternidad Medellín: durante tres décadas perteneció al Consejo Central, al Comité de Donaciones y al Comité de Becas. 

·       Fundación Pascual Bravo: fue creada en el año 2011, siendo el doctor Juan Guillermo su primer director ejecutivo.

·         Fundación Secretos Para Contar: perteneció como miembro de su Consejo de Administración.

·         San Vicente Fundación: estuvo en su junta directiva.

·         Clínica Ces: miembro de su junta directiva.

·   Fundación Ratón de Biblioteca: con su esposa Clemencia crearon en 1981 esta Fundación con el propósito de promover la lectura en los barrios populares de y a las poblaciones de Primera Infancia, Infancia, Juventud y adultos., dando inicio al proyecto de Cajas Viajeras. En 1992 la Fundación Ratón de Biblioteca recibió el Premio de Solidaridad de la Fundación Alejandro Ángel Escobar. Su hijo Federico es el presidente de su junta directiva y socio de la cadena de restaurante il Forno.

Solía decir con gracia y humor que tenía dos profesiones simultáneas: el de arquitecto por formación y el de “juntero” por su vocación e inclinación a hacer parte de las juntas directivas de las Entidades Sin Ánimo de Lucro ESAL que lo invitaban e interesaban. Y su vinculación no solo era nominal, protocolaria sino de activo compromiso, asistencia y puntualidad. Todo su capital relacional lo puso siempre al servicio de las organizaciones y ESAL de las que era miembro. No concebía pasar la vida recluido en su casa. Para él era imprescindible ir a su oficina, atender personas y asistir a las reuniones programadas de sus juntas directivas.  Y con la generosidad y desprendimiento que lo caracterizaban los cargos de director ejecutivo los realizó ad-honorem.

De su relación y vinculación especial con la Fundación Bien Humano FBH

Desde 1973 el doctor Juan Guillermo entró, como socio en compañía, entre otros, con Juan Isaza Fonnegra (+) y Oscar Navarro (+) de la Fundación para el Bienestar Humano. Hoy Fundación Bien Humano, antes Sociedad de Damas de la Caridad, fundada en Medellín en 1934. Participó en su la Formulación del Plan General de Trabajo por la Familia, el Comité de Finanzas, en su junta directiva y desde el 2010 hasta el 2016 se desempeñó como su presidente de la junta directiva, y socio hasta la fecha de su fallecimiento.

Siendo el trabajo con y para la familia el tema misional de la Fundación Bien Humano estuvo siempre interesado por el desarrollo misional de los diferentes proyectos y programas dirigidos a la familia y sus integrantes. Insistía, con convicción, en la importancia de orientar a los padres y madres en su función de educar y formar a los hijos/as

En mi condición de director ejecutivo de la Fundación Bien Humano tuve la oportunidad de conocerlo y tratarlo no solo como socio activo sino, además, como presidente de la junta directiva durante 16 años, del 2000 al 2016. En el transcurso de esos años fue creciendo mi admiración y gratitud por su don de gentes, su ejemplo de vida, sus valores humanos. Muchas lecciones y enseñanzas aprendí de él. Logramos establecer una relación de mutuo respeto, confianza y diálogo fluido, un liderazgo compartido él en su papel de presidente y conductor de la junta directiva y yo en mi función de director ejecutivo de la organización. Antes de cada sesión de junta directiva hacíamos una reunión de pre-junta en su oficina particular del edificio La Playa en la cual acordábamos la agenda y revisábamos los asuntos pendientes y el desenvolvimiento de las decisiones tomadas. En cada sesión de la junta directiva era evidente su prestigio y ascendencia en los demás miembros y en su dinámica. Ejerció una gobernabilidad democrática, una escucha activa, sin imposiciones y autoritarismos. Siempre estaba dispuesto a acompañarme a tocar puertas para conseguir apoyo y financiación de los proyectos y programas de la Fundación. A su iniciativa debe la entidad la formulación y ejecución del Proyecto de Embarazo en Adolescentes Con.Sentimiento, en el año 2005, pionero en la ciudad y el país.

Un asunto de especial relevancia fue la decisión de llevar a cabo el proceso de evaluación de desempeño de la junta directiva, la presidencia y la dirección ejecutiva, actividad no muy frecuente en las Entidades Sin Ánimo de Lucro ESAL. Con firmeza y convicción lideró dicho proceso el cual posibilitó el mejoramiento y cambios positivos en el funcionamiento de la junta directiva. 

Determinante fue su gestión con la Fundación Fraternidad Medellín para obtener el apoyo financiero, por varios años,  al proyecto de alfabetización de adultos: Leer la Realidad para Ser Libres, cuyo objetivo era la restitución del derecho a la educación y la inclusión social de esa población vulnerable.

De mente abierta. Siempre respetó las diferencias de quienes pensaban distinto a él, sobre todo en temas de familia. Al retirarnos, en el 2016, el como presidente de la junta directiva y yo como director ejecutivo, continuamos nuestra relación ya no como jefe y subordinado sino como buenos amigos que se encontraban y conversaban en distintos momentos y circunstancias.

Últimos años

Sin dejar de pertenecer y participar en las juntas directivas de sus ESAL, con mucha entereza y fortaleza, en unión de su familia, afrontó la larga enfermedad y muerte de su querida esposa Clemencia. Dejó su amplia y hermosa casa en la urbanización San Ignacio de El Poblado y pasó feliz sus últimos años en una residencia Senior, para adultos mayores  disfrutando de los viajes al exterior con sus amigos/as y de la compañía de sus hijos, nueras y nietos/as.

Con motivo de la celebración de los 90 años de creación de la Fundación Bien Humano, su junta directiva le hizo un público reconocimiento a su trayectoria y aportes al desarrollo de la institución. Su fallecimiento repentino causo un hondo pesar en todas las personas y organizaciones, empresariales y privadas de la sociedad, que tuvieron la fortuna de contar con él en sus órganos de gobierno. Conjugaba el doctor Jaramillo, con maestría, dos cualidades muy importantes y meritorias que no abundan: el liderazgo empresarial y el liderazgo social y cívico. Entendió que su paso por la vida no solo era el de ser un empresario exitoso del sector privado, sino que, además, era necesario dar de su  tiempo, hacer parte, aceptar y liderar organizaciones sociales sin ánimo de lucro en beneficio de la sociedad, las comunidades y poblaciones más vulnerables. Y lo hizo, siempre, con vitalidad, con entusiasmo, con compromiso y responsabilidad. Las múltiples expresiones de pésame y de aprecio de distintos sectores de la sociedad de Medellín dan buena cuenta de ello.

A la profesora y filósofa Beatriz Restrepo Gallego (+), amiga en común, le oí decir, en su amplio conocimiento y sabiduría de la Condición Humana, que solo después de morir puede emitirse un juicio ético y final sobre la vida y obra de una persona. No antes. Ese es el caso del doctor Juan Guillermo Jaramillo Correa. Su juicio final ético es el de un esposo, padre, abuelo y ciudadano ejemplar, una vida noble, altruista y meritoria digna de admirar y recordar en lo personal, familiar, profesional y social. Acompañamos a su familia en su pérdida y duelo.    

Testimonio de los socios y socias de la Fundación Bien Humano sobre el doctor Juan Guillermo

Una muerte lamentable. La FBH como institución y a nivel personal recibimos sus enseñanzas de vida, su generosidad, su vitalidad y compromiso con el bienestar de las personas que no han tenido oportunidades para vivir dignamente, la apertura de mente y el respeto por quienes pensamos diferente. Nos hará mucha falta. Un ejemplo de vida.

Blanca Inés Jiménez Zuluaga.  Miembro de la junta directiva de la FBH 

Que triste noticia. Sin duda todos lo lamentamos. Los aportes y las conversaciones serán un legado tanto parala FBH como para cada uno de nosotros.

María Eugenia Agudelo Arango. Socia de la FBH

Gran ser humano, de ideas   claras. El líder de la FBH durante años. Siempre insistió en traer la familia al centro de la FBH.

Ricardo Goméz Agnoli. Socio de la FBH

Al doctor Juan Guillermo Jaramillo Correa lo percibí siempre como una persona íntegra, poseedor de las más altas calidades humanas, las cuales se manifestaban en su trato cálido, sincero, honesto y sabio. Sus conceptos caracterizados por la sensatez, direccionaban hacia la solución de los problemas, que como presidente de la junta directiva de la FBH, asumía con ejemplar responsabilidad para el cabal cumplimiento de la  misión de la Fundación. De esa junta directiva, que el tan sabiamente dirigió, hice parte por más de una década, de ahí que mi percepción es solo un fragmento de un consenso acerca de tan digna persona, que la vida me dio el privilegio de conocer y que me permite concluir que es un ejemplo de vida personal y profesional.

Olga Lucía López Jaramillo. Socia y exintegrante de la junta directiva de la FBH 

Después de compartir varias reuniones de junta directiva con el doctor Juan Guillermo, entendí que estaba frente a una persona modelo; su visión inteligente, profunda e integradora de la realidad SOCIAL, económica, política y empresarial, la expresaba con la sencillez de lo básico, SOCIAL, en mayúsculas, porque sentí que una de sus prioridades en su vida fue procurar dignificar la  vida de las familias más necesitadas.

Andrea Londoño Sánchez. Socia y exintegrante de la junta directiva de la FBH

En la celebración de lo 70 años de la Fundación para el Bienestar Humano 

  



En la celebración de los 70 años de la FBH:
  Juan Guillermo Jaramillo Correa (+), Luis Julián Salas Rodas, Julio Ontibon (+). 2004. 




En el  empalme de la junta directiva y dirección ejecutiva de la FBH. Luis Julián Salas Rodas, Juan Guillermo Jaramillo Correa (+), Mónica Sandoval Arango, Fernando Restrepo Restrepo. 2016.

                                  

Celebrando con la junta directiva de la FBH los 80 años de vida del doctor Juan Guillermo, 2018. 


En la celebración de los 90 años de la FBH. Juan Guillermo Jaramillo Correa (+), Luis Julián Salas Rodas, Mónica Sandoval Arango, Sergio Bernal Uribe. 2024.

 

 
Clemencia Gómez de Jaramillo (+).  Fundadora y mentora de la Fundación Ratón de Biblioteca. Apasionada de la lectura y los libros. Con Juan Guillermo eran asiduos asistentes a los eventos del Teatro Metropolitano.