May 09, 2026

REFLEXIONES ACERCA DE LOS VÍNCULOS CON LOS HIJOS/AS Y NIETOS/AS EN LA VIDA FAMILIAR

 



Reflexiones acerca de los vínculos con los hijos/as y nietos/as en la vida familiar

 

Luis Julián Salas Rodas

Sociólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

Especialista Y Magíster en Ciencias Sociales: Gerencia del Desarrollo Social

Universidad de Antioquia

Magíster en Ciencias de la Educación: Opción Desarrollo Social

Universidad París XII

Exdirector de la Fundación Bien Humano

Expresidente del Consejo Directivo de la Federación Antioqueña de ONG

Blogs en Google: Familia y Otros; Juntas Directivas ONG; ONG y Gerencia Social

Luijus34@gmail.com

@luisJulianSalas

Medellín - Colombia


La noción de familia 

Los niños y las niñas implican una gran responsabilidad y dedicación de cuidados, crianza y formación por parte de sus padres o de quien hagan sus veces, pero son también la alegría, la felicidad de una familia y lo son más cuando son deseados. Alegría y felicidad que se ve afectada cuando son objeto de negligencia, descuidos, violencia, maltrato, castigos físicos y abuso sexual por parte ya sea de los padres o de adultos cercanos. La familia puede ser tanto protectora como atentatoria en la vida de sus integrantes. No hay que idealizar o demonizar a la familia.

La familia es la primera agencia de formación de los seres humanos. Es el espacio, el ámbito de la socialización, de lo personal, de la sociabilidad, de la creación de capital humano, de la confianza. Por formación entendemos las enseñanzas y acciones que los padres o adultos responsables inculcan, en la vida cotidiana, a los hijos/as en cuanto a normas, valores, creencias, hábitos y costumbres indispensables como preparación para la integración social y cultural. El proceso de socialización es de doble vía: los padres enseñan a los hijos/as y ellos/as, a su vez, enseñan a sus padres desde su inocencia, con su curiosidad y preguntas y visión del mundo. La familia es una institución de carácter universal e histórica de las sociedades humanas..Las familias son diversas No existe una sola forma de organización familiar. Independiente de su configuración las familias están llamadas a tomar, proteger, cuidar y acompañar a los niños, niñas y adolescentes en su desarrollo.

la familia, al estar nombrada e incluida en la Constitución Política de 1991 es reconocida como un sujeto político al cual pueden imputarse derechos y obligaciones mediante normas y leyes. En la jurisprudencia de las altas cortes como el Consejo de Estado, la Corte Suprema de Justicia y la Corte Constitucional se determina que la familia, además de los lazos de sangre, parentesco y afinidad es expresión afectiva y emocional en su convivencia por las manifestaciones de solidaridad, socorro, apoyo mutuo, fraternidad 

Aún persiste la creencia de que los hijos/as son propiedad de los padres y madres y que por tanto podemos hacer con ellos todo lo que nos dicte nuestra voluntad. No. De acuerdo a la Ley los niños y niñas son titulares activos de derechos y obligaciones y por lo tanto deben ser respetados y tenidos en cuenta en las decisiones que los afectan como es el caso en la situación de separación o divorcio de sus padres. La Corte Constitucional ha determinado que los jueces de familia deben escuchar y tener muy en cuenta el pensar, sentir y decir de los hijos/as, y las parejas frente a las medidas de protección, custodia y régimen de visitas que ellos deben de tomar so pena de vulnerar sus derechos. Las obligaciones de la familia con los niños, niñas y adolescentes están prescritas en el Código de Infancia y Adolescencia, Ley 1098 de 2006. Los derechos colectivos de las familias están reconocidos en la ley 1361 de 2009, de Protección Integral a la Familia. Son 19 derechos. Por eso se afirma que la familia es un Sujeto Colectivo de Derechos y Obligaciones. Esta ley, también, le asigna al Estado y a la sociedad deberes a cumplir con la familia. 

Un hogar unipersonal no es una familia. Yo con yo no configura una familia. Una relación de pareja, sea heterosexual u homoparental no es propiamente una familia. Mientras exista la relación hay vida de pareja, si acontece el divorcio, la separación o muerte cesa la relación; mientras que la presencia, la permanencia de los hijos/as no es solo una relación sino, ante todo, un vínculo afectivo, emocional, amoroso, sentimental. El vínculo es más fuerte, más estrecho que una relación. Se es exnovio/a, expareja, pero no expadre, exmadre, exhijo/a. El vínculo familiar de parentesco permanece en el tiempo, incluso va más allá de la muerte. Y si hay hijos/as, niños, niñas y adolescentes, hay responsabilidades legales como la custodia compartida, las visitas y la cuota alimentaria que atender.

El invierno demográfico

Con el llamado invierno demográfico se reduce el tamaño de la familia, la natalidad y el número de hijos/as por mujer. En Colombia el tamaño promedio de la familia, según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida ENCV del DANE, de 2025, es de 2.8 personas por vivienda. En los años del siglo XX el número de hijos/as por mujer era de 7. Las familias numerosas con 10 o más hijos/as son ya cosa de pasado. Era costumbre que un hijo o hija permaneciera en soltería para que se quedase al cuidado de sus padres en la vejez. Correspondía al padre la función de proveedor económico y a la madre las tareas domésticas y de crianza de los hijos/as. El invierno demográfico no solo tiene efectos en las familias, también los tiene en la sociedad, en la economía, en la educación y en los sistemas de salud, pensional  y seguridad social.

La universalización de los métodos anticonceptivos de planificación familiar, el mayor nivel educativo de las mujeres y su acceso a la actividad laboral fueron determinantes que incidieron en el descenso de la tasa de fecundidad.El aumento y la profundización del invierno demográfico de la sociedad hará que haya menos centros de desarrollo infantil, preescolares y escuelas mientras que aumentaran los centros de bienestar del anciano CBA y las residencias seniors para personas y parejas mayores con solvencia y capacidad de pago. Los hijos/as únicos de hoy deberán atender solos, sin apoyo familiar, las situaciones adversas de la vejez y envejecimiento de sus padres. 

Lo anterior implica que la mayoría de los niños, niñas y adolescentes del país están creciendo como hijos únicos,  sin hermanos/as, con pocos primos/as o ninguno. O sea que en el futuro la red parental será cada vez más reducida, sobre todo en la vejez. Claro que seguirá habiendo, no tanto como se quisiera, familias con dos y hasta tres hijos.

La relación entre los hermanos/as

Los hermanos/as son los compañeros de ruta en el Curso de Vida. Si hay fraternidad entre ellos constituyen un valioso apoyo y compañía para afrontar los problemas, la adversidad y las contingencias que, inexorablemente, nos trae el paso de los años. De ahí que el fallecimiento de uno de ellos/as sea un triste suceso para toda la familia. En los barrios residenciales del pasado conformados por familias numerosas, los hermanos/as, los hijos/as  de los vecinos se agrupaban en barras (nada que ver con las barras bravas de futbol de hoy) siendo la calle y las esquinas los sitios de encuentros, de relación, de amistad, de noviazgo. Eran redes sociales, urbanas e informales, con arraigo y sentido de pertenencia a un territorio específico. Muy diferentes a las redes sociales virtuales donde prima lo digital a lo presencial y donde las nubes  priman sobre el espacio de lo local. Es otra realidad, otro tiempo.

El abuelazgo impuesto. El abuelazgo consentido

Con menos niños, niñas y adolescentes en las familias de hoy, menos abuelos y abuelas habrá en el futuro lo que conlleva menos ejercicios y prácticas de abuelazgos consentidos. Un asunto es este abuelazgo consentido y otro muy distinto el abuelazgo impuesto por el embarazo precoz y adolescente de una hija o la paternidad prematura de un hijo, el divorcio o separación del hijo/a y su regreso a la casa materna con el nieto/a. En estas situaciones se les impone a los abuelos no solo la manutención de los nieto/a sino, además, su cuidado y atención. El abuelazgo consentido no implica la responsabilidad económica directa de los nietos/as la cual debe estar a cargo de sus hijos/as; más sin embargo si puede darse los apoyos puntuales y eventuales de acompañamiento a los hijos/as en la atención y cuidados en las enfermedades y permanencia hospitalaria de los nietos/as. Acompañamiento y cercanía que trae alegría y felicidad tanto a ellos como a los abuelos. El ejercicio del abuelazgo consentido implica la existencia de fuertes vínculos afectivos, de solidaridad y cooperación intergeneracional El abuelazgo consentido se manifiesta en dedicar tiempo con los nietos/as para compartir y disfrutar actividades como juegos de mesa, leer cuentos, ver una película, pasear, tomar un helado, ir a una piscina. Actividades que quedaran en la memoria de los nietos/as como buenos y gratos recuerdos. Tanto los hijos/as como los nietos/as son la prolongación de nuestra existencia  en este mundo.

Sufrimiento y pesar sienten los abuelos cuando por conflictos con los hijos/as estos no permiten el contacto y la comunicación con sus nietos/as. Esta nociva y egoísta  conducta los priva de tener a los abuelos como figuras de identificación en el desarrollo y estructura de su personalidad.

La Encuesta Nacional de Calidad de Vida 2025, ya citada, informa que en el país existen, aproximadamente, 18.9 millones de hogares, donde los hogares de jefatura femenina, por ausencia o abandono del padre, son 8.8 millones lo que representa el 46.4% del total de hogares. Hogares que en su mayoría también están ausentes, en mayor proporción los abuelos y abuelas paternos.. 

La humanización de las mascotas y la animalización de los humanos

Y entre menos pañales y biberones se vendan, más cuido, artículos y servicios para mascotas se venden. Se construyen para ellas más pet garden que parques infantiles. ¡Es posible comparar la alegría y la felicidad que dan los hijos/as biológicos, adoptados o de crianza con la que proporcionan las mascotas? ¿En qué momento el perro dejó de ser el mejor amigo del hombre, nunca se dijo de la mujer, según la metáfora, para convertirse en su hijo? Ahora es frecuente ver que los coches que antes eran solo para bebes son utilizados para transportar mascotas. mascotas que pueden caminar y correr sin ningún impedimento. Un asunto es el buen trato y la tenencia responsable de una mascota y otra muy distinta el exceso de cuidados y atenciones. Detrás de todo este proceso de humanización de las mascotas está la gran industria del mercadeo que mueve miles de millones de dólares en todo el mundo. A la par que se humanizan las mascotas se animalizan los humanos con los llamados therians, personas que dicen identificarse profunda y espiritualmente o psicológicamente con un animal no humano sintiendo que su alma o esencia es la de esa criatura. (Google). Lo cierto es que las mascotas viven menos años que los hijo/as y por ende implica para sus tenedores elaborar varios duelos consecutivos si se quiere continuar con ellos.

En las unidades residenciales cada vez menos se escucha el alegre bullicio, la contagiosa algarabía, el alboroto y los gritos de niños y niñas jugando en las zonas comunes, y en cambio cada vez se escucha más los ladridos de los perros en los pasillos y los balcones de los apartamentos.

La familia: la institución más valorada

Si la sociedad se transforma, cambia, también, las familias en su estructura, funciones, comportamientos, valores y creencias. La familia es una institución histórica, dinámica. Si bien se conservan algunas costumbres y tradiciones, la nostalgia restaurativa de la vida familiar de antaño no es una respuesta, una salida para las familias contemporáneas y menos para las del futuro. No obstante, pese a todo, la familia, independientes de su diversidad y de su forma de organización sigue siendo para los colombianos/as, de acuerdo a los resultados de la última Encuesta Mundial de Valores, 2025, la institución más importante y valorada por el 99% de los encuestados. Espero, como familiólogo, que así seguirá siendo. Es pues una buena noticia, una realidad muy alentadora y positiva para los niños, niñas y adolescentes, lo mismo que para el conjunto de la sociedad.